
Los ingleses jugarán su primera final de una Eurocopa el próximo domingo ante Italia, tras vencer 2-1 con un polémico penalti en tiempo extra a los daneses. Disputarán un título de selecciones por primera vez en 55 años. La última ocasión, en su Mundial en 1966
Londres, Inglaterra, 8 de julio de 2021. La selección de Inglaterra jugará la final de la Eurocopa 2020 el próximo domingo ante Italia, la primera de su historia, después de eliminar a Dinamarca 2-1 gracias a un penalti en la prórroga que transformó Harry Kane para llevar al éxtasis a un Wembley que cambió la historia tras décadas y décadas de decepciones de los inventores del football.
Los ingleses llevaban 25 años sin jugar una semifinal y ayer no dejaron escapar la oportunidad pese al marcador adverso de la primera parte. Inglaterra se repuso, fue mejor, logró el empate y arrinconó a los daneses el resto del partido. Sin embargo, restaron mérito a su excelente torneo con un gol que llegó tras un penalti muy polémico.
Maehle intentó quitar el balón a Sterling sin trabar al jugador del Manchester City, que rápidamente se fue al suelo. El árbitro cayó en la trampa y el VAR no hizo nada por corregir este penalti tan light, impropio de una semifinal de la Eurocopa. Kane lo falló, se topó una vez más con Schmeichel pero en el rechace resolvió la prórroga.
Hasta entonces, el equipo de Gareth Southgate fue mejor en todas las facetas, salió a morder aupado por su público –ha jugado seis partidos de siete en Wembley– y necesitó muy poco para buscar las cosquillas al avezado Kasper Schmeichel. En solo diez minutos, Sterling y Kane ya le habían hecho entrega de su tarjeta de visita. El meta del Leicester no tuvo problemas en despachar el trabajo.
Inglaterra siguió con su apuesta valiente y con un futbol vertical que desesperó a la zaga danesa. La ocasión lo merecía y el cuadro de Kasper Hjulmand dio la sorpresa a la media hora con una falta ejecutada espectacularmente por Damsgaard y con la colaboración de Pickford, que se ubicó de forma errónea antes del lanzamiento. El gol rompió todos los esquemas y además fue el primero que encajó Inglaterra en todo el campeonato.
Los ingleses no lo merecían y prueba de ello fue que nueve minutos después conquistaron el empate en una acción imparable por la banda derecha. Una gran jugada de Saka tras un brillante pase de Kane acabó con el cuero en el área pequeña y Kjaer, en su afán por despejar el balón y ante la presencia de Sterling, estableció el 1-1 al marcarse en propia meta.
La segunda mitad comenzó con el recital de Schmeichel, hijo del mítico Peter, campeón de Europa en 1992, con varias paradas sobresalientes. La primera fue a Maguire en una acción que dejó una auténtica postal del cancerbero danés, y después con una mano prodigiosa para impedir el tanto de Jason Mount.
Dinamarca se fue achicando y dio la batuta a su rival. Los pross fueron a más, llenaron la hoja de méritos y encontraron un penalti más que dudoso para tumbar a su rival y citarse con Italia en la pelea por el título. El cuadro de Southgate volverá a jugar en casa en lo que todo apunta a una Eurocopa con sabor inglés.
Cuántas veces rozó Inglaterra el volver a un pasillo del vestidor a la cancha y aparecer en escena para jugar la final de alguno de los dos torneos más relevantes que disputa, el Mundial y la Eurocopa.
La primera vez en aquella semifinal de la Euro del 68, con el título de campeón del mundo en sus manos, pero Yugoslavia se lo impidió. La segunda hasta la justa mundialista de Italia 90, cuando su verdugo alemán le quitó la opción de ir al Olímpico de Roma a pelearle a Argentina el título. La tercera cuando en el propio Wembley otra vez el cuadro teutón lo hizo a un lado en la Euro del 96, también en la antesala de la Final.
Ayer, toda esa historia de sinsabores, la racha adversa, se borró para el equipo de Los Tres Leones o cuando una jugada controversial, como aquella que les ayudó para el campeonato del mundo en el 66, les abrió la puerta para ir por primera ocasión a una final de Eurocopa.
Así Inglaterra por fin adquirió el pasaje a una final 55 años después. Con todo y la tecnología arbitral, Dinamarca padeció como aquella Alemania del 66. Los ingleses regresan a una final y ahora roza el trofeo de campeón en la Eurocopa.
Penal o no penal
La controversia también apareció en las conferencias y entrevistas al término del Inglaterra-Dinamarca. El jugador inglés, Raheem Sterling, a quien se le marcara a favor una falta para el penal que le dio el pase a su combinado a la Final de la Eurocopa, aseveró que sí existió pena máxima:
“Absolutamente hubo penal, entré en el área, puso su pierna y hubo claramente penal. Es una actuación enorme. Es la primera vez que encajamos un gol en esta Eurocopa. Pudimos empatar y sabíamos que debíamos ser pacientes”.
El entrenador de Dinamarca, Kasper Hjulmand, respecto a la controversia del penal, dijo: “He leído en la prensa que no tendría que haber habido penal, así que eso me enfada. Estoy decepcionado. No tengo palabras para decir cuánto admiro a este cuerpo técnico y a los jugadores. Hemos atravesado infinidad de problemas. Tenemos dos jugadores (que) han salvado a un compañero (Christian Eriksen, que tuvo una parada cardíaca en el primer partido de Dinamarca en esta Eurocopa) y hemos hecho un buen futbol”.
Por su parte, el técnico inglés, Gareth Southgate, sobre la emoción de llegar a la final de la Euro, dijo: “Estoy tan orgulloso de los jugadores. Fue una noche increíble, los aficionados estuvieron increíbles”.
En tanto, el capitán danés, Simon Kjaer, quien marcó un autogol en el partido, prefirió mirar el lado positivo: “Ha sido una aventura fantástica. Siento que haya terminado, pero así son las cosas. El apoyo que hemos recibido superó todo lo esperable. Estoy orgulloso, pero también decepcionado por no haber podido llegar a la Final”.
Italianos libran cuarentena para apoyar en Wembley
La selección italiana estará arropada en la final de la Eurocopa del próximo domingo por mil aficionados que viajarán a Londres con el permiso del Gobierno británico y sin necesidad de guardar la cuarentena obligatoria antes de asistir al estadio de Wembley.
Así lo anunció ayer la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), que ha matizado las otras medidas que sí deberán cumplir todos aquellos seguidores que quieran vivir la final de la Eurocopa en el mítico estadio de Wembley, entre ellas, un aislamiento de cinco días a su vuelta a territorio italiano.
Además, los seguidores que viajen a Londres no podrán permanecer más de 12 horas en la capital inglesa y sólo podrán llegar a la ciudad mediante vuelos chárter con origen en Roma o Milán. También deben someterse a una prueba de coronavirus previa a la salida –al menos 48 horas antes–, para acreditar el resultado negativo antes del viaje.
Italia se clasificó el martes pasado para la final tras imponerse a España en la tanda de penaltis (4-2), y se enfrentará este domingo a Inglaterra por el título. El objetivo, con esta medida anunciada por la FIGC, es que el equipo azzurro pueda estar apoyado por sus aficionados y no sólo por los italianos residentes en Reino Unido, 11 mil de los cuales asistieron al partido contra España.
Texto: Europa Press


