30 enero,2026 6:23 am

Inician trabajadores un paro en el Csaegro de Cocula para exigir la salida de directivos

 

 

Los paristas solicitan la destitución del director general, Luis Arturo Bello; de la encargada de la dirección del plantel, Maricela Apáez, y dos profesores, a quienes acusan de persecución, acoso, hostigamiento y violentar sus derechos

 

 

Iguala, Guerrero, 30 de enero de 2026. Trabajadores de base del Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero (Csaegro), con sede en Cocula, iniciaron un paro laboral de “brazos caídos” para exigir la destitución del director general, Luis Arturo Bello Pérez; de la encargada de la dirección del plantel, Maricela Apáez Barrios, y dos profesores, a quienes acusan de persecución, acoso, hostigamiento y violentar sus derechos.

El paro laboral inició a las 7 de la mañana, en el que participan los cerca de 50 trabajadores agremiados a la sección 17 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sntsader), sin que hayan tomado las instalaciones.

Los sindicalizados no impiden el acceso del personal de confianza ni de los alumnos, pues la escuela se encuentra en un proceso de inscripciones y todavía no inicia el periodo de clases.

El representante estatal de la sección 17 del Sntsader, Manuel Román Hidalgo, informó en declaraciones por teléfono, que el miércoles iniciaron una mesa de negociaciones en Chilpancingo, pero que apenas se había dialogado el primer punto del pliego de demandas cuando la mesa se rompió por falta de acuerdos.

Señaló que el paro de brazos caídos se deriva de “atropellos”, abusos de autoridad, hostigamiento y acoso laboral, que inició hace meses por parte del director general y la encargada de la dirección de la escuela.

Román Hidalgo informó que el detonante del paro fue la determinación unilateral y arbitraria de la encargada de la dirección, Maricela Apáez, de cambiar a dos trabajadores de esta escuela al plantel de Huitzuco, violentando sus derechos laborales y sin respeto a la normatividad, que establece una notificación de al menos diez días hábiles antes, pero ella lo hizo con solo dos días de anticipación.

Explicó que la determinación de la encargada de la dirección fue una clara represalia por una denuncia que los dos trabajadores presentaron contra ella ante el órgano fiscalizador, quien además de impedirles almorzar de forma grupal durante su receso, los pretende obligar a comprar y consumir alimentos y bebidas en la cafetería de la escuela.

Señaló que la dirección de la escuela justifica los cambios argumentando “necesidad de los servicios” en el plantel de Huitzuco, lo cual consideró incongruente y contradictorio, cuando en esta escuela falta personal derivado de recientes jubilaciones de trabajadores.

En su pliego de exigencias demandan también la destitución de los profesores investigadores Jairo Apáez Barrios, hermano de la encargada de la dirección, porque su presencia es un claro acto de nepotismo y conflicto de interés, y de José Francisco Díaz Nájera, éste último del que se desconoce su nombramiento como jefe de Campo y de Postas Pecuarias, al que acusan de violentar y agredir de forma verbal a mujeres.

Informó que existe la intención de los alumnos de sumarse a este paro laboral, luego de que concluya su periodo vacacional y regresen a clases el 3 de febrero, ante abusos y el maltrato que reciben. Advirtió que el paro laboral será permanente hasta que le den solución a sus demandas.

El representante sindical informó que, derivado de que la directora ordenó a los encargados de la seguridad de la escuela no permitirles el ingreso a las instalaciones, los trabajadores en paro tienen su plantón dentro del plantel, cumpliendo con su horario laboral, mientras que ellos como representantes sindicales se quedaron por fuera, para acompañar la manifestación.

En cartulinas que muestran durante su protesta se puede leer: “Alto total a las represalias”, “nos negamos a los cambios de adscripción sin apego a la normativa”, “exigimos un trato digno a los trabajadores”, “alto a la violación de nuestros derechos laborales” y “paro de brazos caídos”.

 

 

 

Alejandro Guerrero/Foto: El Sur