
Participan artesanos de las regiones Montaña, Costa Chica, Centro, Norte y Acapulco, pero no recibieron apoyo de las autoridades para trasladarse, señalan
Chilpancingo, Guerrero, 10 de agosto de 2026. Artesanos de distintas comunidades instalaron una expo-venta en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac el sábado, como parte de las actividades por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas que se conmemora el 9 de agosto.
De acuerdo con la presidenta del grupo cultural de Escritores en Lenguas Originarias del Estado de Guerrero, Yolanda Matías García, en la expo-venta participaron 35 artesanos de las regiones Montaña, Costa Chica, Centro, Norte y Acapulco, que ofrecieron cajitas de Olinalá, huipiles, accesorios, mezcal, entre otras artesanías.
Sin embargo, no recibieron apoyo de las autoridades para trasladarse a la capital, únicamente la Secretaría para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas les ofreció hospedaje en su albergue.
“Precisamente, uno de los principales problemas que los artesanos tienen es que, a veces, si ellos no salen, si ellos no venden, no tienen recursos para comprar material para elaborar sus artesanías, ese es el principal problema de los artesanos indígenas que, a veces, no tienen cómo trasladarse de su pueblo”, dijo.
Detalló que algunos de los artesanos viajaron 7 horas, desde sus localidades, como el caso de las tejedoras de San José Ejido y Zacualpan, municipio de Ometepec.
“Otra problemática es que realmente necesitan un apoyo los escritores, nuestros artistas en lenguas indígenas, habitantes de los diferentes pueblos originarios en nuestro estado de guerrero, nosotros hacemos esta labor social como grupo cultural, pero a veces ellos nos dicen ‘es que yo quiero ir, tengo todas las ganas de ir, pero no tengo para el pasaje’ y ante eso, es difícil, esa es una situación que se presenta cada vez que se hacen estos eventos”, abundó.
Subrayó que “a los artistas culturales no nos pagan, hacemos esta presentación de recitales, de canto, de música, de pintura, de narrativa, de poesía, muchas veces, con nuestros propios recursos”.
Amadelia Vargas Sandoval, originaria de Zacualpan, municipio de Ometepec, es una de las tejedoras que participó en las actividades y ofreció prendas bordadas con punto de cruz, como blusas y vestidos, que le llevan desde 3 días hasta 6 meses en elaborar.
Desde los 10 años, Amadelia aprendió a tejer y bordar a mano, sin ayuda de ningún tipo de máquina, “como no estudié, este es el trabajo que conozco, con el que mantengo a mis tres hijos, uno está en la carrera, uno está en la Preparatoria y la niña va a entrar a la secundaria y, gracias a Dios, la verdad me ha me ha ido bien vendiendo mis piezas”.
“Para mí, es un orgullo representar de dónde vengo, cómo me visto y no me da pena ni me da vergüenza, soy muy orgullosa de ser artesana y ser una mujer amuzga, indígena”, expresó.
Aunque en el primer día de exposición, las ventas fueron bajas. Los precios de las prendas van desde los 350 hasta los 8 mil pesos, dependiendo el tipo de bordado.
Sobre las necesidades del sector, declaró que los artesanos de los pueblos indígenas pocas veces son considerados o invitados a eventos en los que puedan ofrecer sus productos, “nos invitan hasta que sea el día de nosotros, como ahora nos invita el gobierno”.
Consideró que las autoridades podrían organizar espacios cada 15 días o “mínimo” una vez al mes, así como apoyar a los artesanos con el traslado.
Explicó que, en su caso, “vengo de muy lejos, de Ometepec a Chilpancingo son 6 horas, más una media hora para llegar a mi pueblo y el tráfico, para mí son 7 horas de viajar en camino y venir a vender aquí (a la capital)”, pero las autoridades no les proporcionaron viáticos.
Reconoció que sí hubo apoyo, debido a que recibieron hospedaje en el albergue y también se les proporcionaron alimentos, pero las dificultades de los artesanos para trasladarse limitan su participación.
Alina Navarrete Fernández/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero


