14 abril,2025 8:28 am

Inundan las calles de Taxco vecinos y turistas en la celebración del Domingo de Ramos

 

Taxco, Guerrero, 14 de abril de 2025. La Semana Santa en Taxco comenzó ayer con el Domingo de Ramos en la que miles pobladores de los barrios, colonias y comunidades, entre turistas de la Ciudad de México y estados vecinos, inundaron las calles, callejones y diferentes puntos de este Pueblo Mágico.

Fueron convocados al acontecimiento más importante del año en el municipio, una celebración que se desarrolla en medio de la tradición, la fe y el misticismo, convertida en una tradición y el mayor atractivo turístico organizado por la Iglesia y los ciudadanos.

En la mañana, esta vez con sumo retraso (se esperaba a las 8 am y empezó después de las 10) partió de la comunidad de Tehuilotepec, al norte del municipio y a más de cinco kilómetros, la impresionante procesión rumbo a esta ciudad, con la imagen a la que popularmente se le conoce como San Ramos, la cual es una escultura de Jesús montado en un asno y que de acuerdo con la religión Católica, representa la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que los acompañantes portan en su manos una diversidad de figuras y crucifijos confeccionadas con palma y adornados con flores de colores.

El trayecto y peregrinar de la gente recorrió después de las ocho de la mañana las calles de ese antiguo pueblo minero para adentrarse en una larga travesía por la carretera federal con el sol a cuestas, y después, al llegar al cruce de Los Arcos, a la entrada y salida de la ciudad, prosiguió sobre las calles empedradas en dirección a la Ex hacienda E Chorrillo y se detuvo a su paso por el Hospital General.

Enseguida, con las notas festivas exprofeso para esta procesión interpretadas por una banda de viento, la impactante imagen y feligreses continuaron por la capilla de ese barrio y descendieron a La Garita, donde los vecinos recibieron en otra escala a San Ramitos y a la multitud.

Fue notorio el resguardo con líneas con cuerda plástica para los apóstoles en un supuesto ordenado por los organizadores que dejó a la deriva a la principal imagen, con las consecuentes quejas e inconformidades de la gente por la desatención.

Tras un pequeño descanso, los apóstoles, vestidos con túnicas, capas de colores, mantos sobre su cabeza, algunos con huaraches y otros descalzos, se enfilaron por la calle principal con destino al ex convento de San Bernardino, un viejo templo que de acuerdo a la tradición es donde iniciaron los actos de penitencia intramuros por los frailes.

El presbítero de la parroquia de Santa Prisca, Tomás Martínez Rivera, después de recibir a la imagen hizo la bendición del agua y la prodigó a los cientos de asistentes y procesionistas.

Esa fue la primera bendición de las palmas cuando ya el reloj marcaba minutos después de las 12 y los rayos solares calaban hondo, aun cuando durante todo el camino no faltaron los vecinos que regalaron agua natural y de sabores y naranjas partidas, para mitigar la sed.

Enseguida la marea humana dispersa por el Exconvento, el Zócalo, los alrededores de Santa Prisca y el centro histórico esperaron la llegada de San Ramitos y la procesión que arribó poco antes de la una de la tarde, al tañer de las sonoras campanadas que rubricaban el célebre momento de una misa y la bendición de las palmas.

Para esa hora había miles de almas por doquier, desde distintos ángulos, con la compañía de decenas de artesanos con sus palmas tejidas que ofrecieron para su venta en diferentes tamaños y creaciones en una significativa fusión de culturas y religiosidad.

Este Domingo de Ramos se observó como un alivio y aliciente para miles de habitantes y turistas que parecen recuperarse tras momentos de violencia, delincuencia y tensión qua afectaron a Taxco y paulatinamente avanza y en el que ha sido visible la presencia, acompañamiento y salvaguarda de las fuerzas federales del Ejército y la Guardia Nacional frente a la desconfianza generalizada a las instituciones armadas locales, aunque también se ha reconocido el trabajo de diferentes dependencias estatales y municipales.

En este año, la Semana Santa arrancó en aparente tranquilidad y armonía, la cual se mantiene viva por parte de los taxqueños, hermandades y autoridades eclesiásticas, a pesar de que autoridades del Ayuntamiento han incurrido en protagonismos excesivos y decisiones arbitrarias previas a la celebración, según vecinos.

Texto: Claudio Viveros Hernández