18 diciembre,2021 8:32 am

Investigadores: datos del Coneval rompen el mito de Acapulco como impulsor de desarrollo

30 de Noviembre del 2020 Acapulco, Guerrero. El zócalo de Acapulco uno de los lugares en donde mas personas se concentran, y en ocasiones sin guardar las medidas sanitarias necesarias para evitar contagios de covid-19. Foto: Carlos Alberto Carbajal

Las políticas públicas de desarrollo son para fortalecer el control de la población empobrecida, no para resolver rezagos sociales, sostiene el antropólogo Abel Barrera. El informe esclarece de manera cruda la desatención gubernamental para abatir y erradicar la pobreza, afirma el director del IEEPA de la UAG, Marco Antonio Adame

Chilpancingo, Guerrero, 18 de diciembre de 2021. Hay dos Cochoapas, el de la Montaña y el Cochoapa de Acapulco, eso es la gran paradoja y el gran fracaso de los modelos de desarrollo que concentran la riqueza en los grandes empresarios y exprimen a la clase trabajadora, opinó el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, sobre los resultados del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) que colocaron a Acapulco como el municipio con mayor número de personas en situación de pobreza extrema en el país en el 2020.

Y catedráticos afirman que no es sorprendente que en un municipio con altos indicadores de violencia existan altos indicadores de desigualdad y de pobreza extrema, y dicen que es necesario pacificar el estado para que las políticas de combate a la pobreza tengan eficacia.

Este miércoles 15 el Coneval publicó su informe Medición de la Pobreza en los Municipios de México, 2020, en el que indicó que Acapulco es el municipio con el mayor número de personas en situación de pobreza extrema en el país, con 126 mil 672 habitantes en esta condición, y noveno con mayor número de personas en situación de pobreza con 394 mil 861.

Información confirma tendencia de pobreza de Acapulco

Consultado vía telefónica, el director del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA) de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Marco Antonio Adame Meza, opinó que es un indicador desalentador para la sociedad acapulqueña y ratifica lo que ha sido evidente durante los últimos años en Acapulco, un municipio con grandes desigualdades, donde hay zonas de mucha riqueza, pero también hay zonas en donde se vive pobreza como lo demuestran el informe.

Dijo que es llamativo que sea la tercera evaluación que Acapulco ocupa el primer lugar nacional en cuanto al número de población en situación de pobreza extrema: “lo fue en 2010, en el 2015 y lo ratifica en el 2020, esto esclarece que tenemos grandes desigualdades en nuestro municipio, y también esclarece de manera muy cruda la desatención gubernamental para poder abatir y erradicar la pobreza”.

Afirmó que al analizar los indicadores hay municipios que en 2010 estuvieron ubicados en los tres primeros lugares y que para 2015 y 2020 salieron de esas posiciones, es decir, “que las atenciones de la administración pública municipal, estatal y nacional puede cambiar las realidades en tiempos de los plazos de evaluación, que se evalúa cada cinco años, pero en el caso de Acapulco no ha sido así”.

Manifestó que la sociedad acapulqueña vive desigualdades cada vez más profundas, que impactan en el afecto a la democracia pues gobiernos van y vienen, pero ninguno de ellos atiende los problemas; deriva también en la fragilidad de las instituciones públicas, en un incremento de las protestas, así como en los indicadores de la violencia.

Expuso que no es sorprendente que en un municipio con altos problema de violencia existan altos indicadores de desigualdad y de pobreza extrema, pues “prácticamente es un círculo vicioso, un indicador refuerza al otro”.

Explicó que otro detalle de los resultados del Coneval es que grandes ciudades como Acapulco no pueden atender la totalidad de su población y terminan desprotegiendo a un porcentaje importante, “si no se materializan políticas públicas y si no existen acciones concretas de nuestras administraciones difícilmente habrá un cambio, ojalá que dentro de cinco años Acapulco no registre nuevamente el primer lugar, pero si no existe coordinación o definición de una política pública séria, desafortunadamente seguiremos en esta lamentable primera posición”.

Acapulco, como la Montaña: Abel Barrera

Para el antropólogo Abel Barrera Hernández, comentó que “siempre se había pensado de que había dos polos de desarrollo en Guerrero y se colocaba Acapulco como el polo de la economía, la ciudad con mayor flujo económico y también como el mayor número de inversiones en turismo”, pero los indicadores de Coneval desnudan una realidad de un amplio sector de la población que sobrevive con un salario de hambre y que la economía de nuestro estado está desmantelada.

Contactado vía telefónica, manifestó que los indicadores reflejan “que en realidad las políticas públicas implementadas de desarrollo son políticas para fortalecer el control de la población empobrecida, pero no para resolver rezagos sociales”.

Responsabilizó a la clase política que ha gobernado de ser responsable de la corrupción, del uso faccioso de los recursos públicos, de los negocios que ha hecho siempre al amparo del poder y dejando en el abandono a la población.

Recordó que la Montaña es una región abandonada con caminos de pésima calidad, donde los pobladores quedan incomunicados en temporada de lluvias; los sistemas de agua potable están destrozados; la educación no tiene infraestructura o es precaria para revertir el analfabetismo y el anafaltatismo funcional que es más alto. “Imagínate, Acapulco era el polo de desarrollo del estado, ahora vemos que es el territorio del abandono, del atraso, la violencia, el territorio de la muerte y ahora también el de la pobreza extrema, es inconcebible estos modelos de desarrollo que se han implantado, que lo único que han hecho es empobrecer más a la gente”.

Expuso que para revertir la situación se debe identificar el cinturón de miseria en Acapulco e inyectarle recursos financieros, invertir en infraestructura educativa, salud, drenaje, agua potable, “eso es el piso básico, sí eso no se logra construir en las colonias más abandonadas seguiremos reproduciendo la pobreza, que es lo único que hacen las políticas de desarrollo, reproducir la pobreza o distribuir la pobreza, pero no atacar las causas”.

Dijo que se deben buscar opciones productivas que generen  ingresos a la población pobre, pues otro problema es el trabajo informal, “entre más población informal haya, más pobreza se va a reproducir, tiene que generarse una infraestructura”, se debe diversificar no solamente sobrevevir de la actividad turística.

“Imagínate ya existen dos Cochoapa, el Cochoapa de la Montaña y el Cochoapa del puerto, eso es la gran paradoja y también el gran fracaso de estos modelos de desarrollo, que lo único que hacen es concentrar riqueza entre los grandes empresarios, entre los emporios empresariales y exprimir a la clase trabajadora”, dijo.

Declaró que irónicamente “la economía criminal tiene prosperidad, desde los grupos de la delincuencia que cobran las cuotas a la gente que vende sus productos, de ahí la violencia en las banquetas, en las calles, en los camiones, esto es producto de ese sistema económico que está pensado más en la ganancia y no en la justicia social”.

A la pobreza hay que agregar inseguridad y violencia: Taurino

Por teléfono, el director de la Facultad de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero, Taurino Hernández Moreno, dijo que es lamentable que el municipio ocupe el primer lugar con mayor número de personas en pobreza extrema, pues se esperaría que al menos este municipio tuviera niveles de calidad de vida con los estándares internacionales.

Expuso que los datos rompen el mito de que Acapulco tiene la actividad económica capaz de generar empleos e ingresos para todos sus habitantes, “nos vienen a quitar ese velo y romper esta idea que está en el imaginario social”.

Dijo que además de los factores estructurales que han mantenido la pobreza en Guerrero, en los últimos tiempos se han agregado otros como la violencia, las extorsiones a las microempresas, que cierran y despiden gente y eso manda al desempleo a muchos acapulqueños.

Y advirtió que “no habrá recuperación de la pobreza sino se pacifica el estado, la pacificación es la condición necesaria para que la economía se reactive, para que la gente tome iniciativas”.

Agregó que en Acapulco “son muchas comunidades que parecen que son de otra región, de otro país, mucha pobreza en toda la zona ribereña del río Papagayo”.

Destacó que es necesaria la coordinación de los tres niveles de gobierno para aumentar la inversión productiva y “la economía social es una alternativa, es decir, fomentar el trabajo colectivo, el cooperativismo, no se puede seguir aplicando las mismas políticas, los mismos criterios de asignación de recursos que han demostrado su ineficacia, y esto en el presupuesto del 2022 no se ve que vaya a tener un impacto”.

Texto: Emiliano Tizapa Lucena / Foto: Carlos Alberto Carbajal-Archivo

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