
El Presidente de Venezuela insiste en que Colombia y EU conspiran para hacer caer a su gobierno; denuncia la “actitud intervencionista” de Pompeo por unir fuerzas con Bolsonaro.
Caracas, Venezuela, 2 de enero de 2019. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tachó hoy de “inviables” los proyectos de “derecha neoliberal” en América Latina, que se han consolidado con la llegada de Jair Bolsonaro a la Presidencia de Brasil, advirtiendo que provocarán “transformaciones populares más radicales”.
“Los proyectos de derecha neoliberales en América Latina y el Caribe son inviables y van a provocar el surgimiento de una nueva ola de transformaciones populares que ahora van a ser más revolucionarias y más radicales que las que conocimos a principios de este siglo XXI”, señaló en una entrevista con el periodista español Ignacio Ramonet y que la prensa oficial venezolana difundió este miércoles.
Maduro consideró que “América Latina es un territorio en disputa” porque en los últimos años “ha habido una ofensiva brutal contra los movimientos populares, contra los liderazgos alternativos que a partir de los años 1990 enfrentaron y desmontaron el neoliberalismo” en la región.
En su opinión, el subcontinente americano sufre ahora un “ciclo regresivo”.
Por ejemplo, indicó que en Brasil los gobiernos de Luiz Inázio Lula da Silva y Dilma Rousseff dieron paso al “gobierno de extrema derecha neofascista de Jair Bolsonaro”, que “ha entregado en bandeja de plata” el país a “las transnacionales estadunidenses”.
En este contexto regional, mencionó como cambio esperanzador la elección de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México.
“Las fuerzas populares en todo nuestro continente ya están de nuevo en orden de batalla. Y los nuevos éxitos electorales, democráticos, no van a tardar”, ha augurado.
“Dictador”
Además, rechazó las acusaciones de sus vecinos regionales, que incluso han denunciado a Maduro ante el Tribunal Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad debido a la represión de las manifestaciones opositoras.
“Cuando a alguien como yo lo acusan de ‘dictador’ y acusan a Venezuela de ‘dictadura’ es para poder justificar cualquier cosa contra nuestro país”, argumentó.
Maduro ha insistido en que “hay una conspiración permanente de la oligarquía colombiana y del imperio estadounidense contra la Revolución Bolivariana”.
Así, ha reiterado que el presunto intento de asesinato que sufrió el pasado 4 de agosto en Caracas “fue preparado desde Colombia” con el visto bueno de Estados Unidos. “Yo digo que de este atentado me salvó Dios”, ha apostillado.
“Fake News”
Interrogado sobre la crisis económica que sufre Venezuela, la ha achacado a la “ilegítima e ilegal guerra económica perpetrada por el imperio norteamericano junto a sus gobiernos satélites de este continente y de Europa”.
Según Maduro, los constantes cortes de luz y de agua son fruto de los sabotajes y los problemas monetarios se deben a “comandos terroristas” de Colombia que “hacen desaparecer el dinero en efectivo de papel”. A su juicio, se trata de una “persecución feroz” comparable con la de Hitler a los judíos.
Sobre la crisis humanitaria, ha vuelto a negar su existencia, que ha atribuido a las “fake news”. Aunque hay “una base mínima de realidad”, la emigración venezolana, que la ONU cifra en tres millones de personas, “jamás alcanzó ni remotamente las cifras que de forma mentirosa los grandes medios repiten mil veces”, ha sostenido.
“No negamos que los problemas que hay en nuestro país. Al contrario, los afrontamos y los discutimos con nuestro pueblo y estamos decididos a resolverlos”, ha subrayado. Y si Estados Unidos y otros países quieren ayudar, “podrían empezar por no ser hipócritas” y levantar las sanciones, ha reclamado.
Diálogo político
Maduro también se ha referido al fracaso del diálogo explorado el año pasado con la Mesa de Unidad Democrática (MUD) –coalición opositora–, que derivó en un adelanto electoral que le concedió su segundo mandato, si bien gran parte de la comunidad internacional no lo reconoce.
El líder “chavista” ha incidido en que la MUD “está dividida y odiándose entre sus dirigentes” a causa de su “dependencia de las políticas de Washington y Bogotá”. Pese a ello, ha confiado en que “más temprano que tarde en Venezuela se va a instalar un dialogo político”.
Maduro expresó en ese contexto su deseo de que en Venezuela haya “una oposición auténtica” y ha rechazado que haya una persecución por parte del Gobierno a sus críticos. “No hay que confundir un político preso con un preso político. Eso es así en Venezuela y en cualquier país del mundo”, ha defendido.
A este respecto, planteó qué pasaría si “un actor político […] intentase asesinar al presidente de Francia o dar un golpe de Estado al presidente de España”. “¿Cuál sería la respuesta legal que recibirían por parte de los tribunales? Pues bien, en Venezuela hay un Estado de Derecho que debe ser respetado”, ha zanjado.
Con todo ello, ha ratificado que el 10 de enero, cuando está prevista su toma de posesión, comenzará su segundo mandato. “El pueblo ha decidido y nosotros vamos a cumplir la decisión del pueblo”, ha enfatizado. Maduro ha recordado que, de acuerdo con los resultados oficiales, el 20 de mayo batió récord como el presidente venezolano más votado.
Denuncian la “actitud intervencionista” de Pompeo por unir fuerzas con Bolsonaro
Por su parte, el ministerio de Exteriores de Venezuela rechazó la “actitud intervencionista” del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, por la reunión que sostuvo este miércoles con el gobierno de Jair Bolsonaro para formar un frente común contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, a los que Washington y Brasilia consideran dictaduras.
La Cancillería que dirige Jorge Arreaza acusó a Pompeo de ir a América Latina a “emitir órdenes directas a los gobiernos subordinados a Washington con el objetivo de que escalen sus agresiones contra el pueblo de Venezuela en su obsesivo propósito de procurar un cambio de régimen por la fuerza”.
“El gobierno bolivariano denuncia una vez más ante el mundo la descarada y reiterada intromisión de la Administración Trump en los asuntos internos de Venezuela, acompañada de chantajes y presiones a países de la región, en abierta violación de los principios más elementales del Derecho Internacional”, declaró.
Arreaza recordó “a la élite supremacista gobernante en Estados Unidos” que “Venezuela es irrevocablemente libre e independiente”, al tiempo que ha exigido “el debido respeto a su soberanía nacional” y “el inmediato levantamiento del inhumano bloqueo económico y de las medidas coercitivas unilaterales contra la economía venezolana”.
Eje Trump-Bolsonaro
Pompeo viajó a Brasil para asistir a la toma de posesión de Jair Bolsonaro, que se celebró el martes en la capital brasileña, y ha aprovechado su estancia en el gigante suramericano para reunirse con el nuevo presidente y su ministro de Exteriores, Ernesto Araujo.
“Hemos hablado de nuestro profundo deseo de devolver la democracia al pueblo venezolano”, ha dicho el jefe de la diplomacia estadounidense en declaraciones a la prensa tras reunirse con Araujo en el Palacio de Itamaraty, según informó la Agencia Brasil.
“Hemos hablado sobre Venezuela, Nicaragua y Cuba, lugares donde la gente no puede expresar su opinión. Esas son el tipo de cosas en las que queremos trabajar juntos (…) Tenemos la oportunidad de trabajar juntos contra los regímenes autoritarios”, indicó.
El Departamento de Estado ya avanzó que Pompeo viajaría a Brasil con el propósito de unir fuerzas “para apoyar a los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, que están luchando contra regímenes represivos” y para neutralizar el “comercio predador” de China.
Araujo, por su parte, señaló que el gobierno de Bolsonaro pretende “realinear” la política exterior con el voto del pueblo brasileño, enmarcando en este proceso el acercamiento a Estados Unidos. “Estamos en el inicio de una nueva fase que será muy productiva”, ha dicho sobre las relaciones bilaterales.
DH en Brasil
Pompeo ha sido el representante estadunidense en la toma de posesión de Jair Bolsonaro como nuevo presidente de Brasil. Aunque Donald Trump no acudió, fue el primero en felicitar al líder ultraderechista. “¡Estados Unidos está contigo!”, escribió en Twitter.
Bolsonaro ha hecho suya gran parte de la agenda de gobierno de Trump. Así, ha vetado de su toma de posesión al venezolano Nicolás Maduro, al nicaragüense Daniel Ortega y al cubano Miguel Díaz-Canel, a quienes considera “dictadores”; se ha mostrado escéptico con alianzas comerciales como Mercosur; y ha cuestionado el cambio climático.
Interrogado por la prensa extranjera sobre la situación de los Derechos Humanos en Brasil, Araujo ha contestado que no hay ninguna razón para “temer” por ellos. “Eso es un resquicio de la campaña electoral que por alguna razón ha sobrevivido. El compromiso del nuevo Gobierno con la defensa de los Derechos Humanos es absoluto”, ha remachado.
Texto: Europa Press / Foto: Presidencia de Venezuela (Twitter)

