
Al comienzo de su intervención decenas de delegados de múltiples naciones abandonaron la Asamblea del organismo como protesta; la milicia islámica celebra el boicot. El primer ministro israelí sostuvo en su discurso que se rescatará a los 20 rehenes israelíes todavía retenidos en Gaza. La acusación de genocidio sobre Israel es “falsa”, dice
Nueva York / Madrid, 27 de septiembre de 2025. Rodeado de críticos y manifestantes en Naciones Unidas, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo ayer a sus colegas líderes mundiales que Israel “debe terminar el trabajo” contra Hamas en Gaza, ofreciendo un discurso desafiante a pesar del creciente aislamiento internacional por su negativa a poner fin a la devastadora guerra.
“Los líderes occidentales pueden haber cedido bajo la presión”, afirmó. “Y les garantizo una cosa: Israel no lo hará”.
El discurso de Netanyahu, dirigido tanto a la audiencia israelí cada vez más dividida como a la global, comenzó luego que decenas de delegados de múltiples naciones abandonaron en masa la sala de la Asamblea General de la ONU ayer al comenzar su intervención.
En respuesta a las recientes decisiones de algunos países de reconocer el Estado palestino, Netanyahu dijo: “Su vergonzosa decisión alentará el terrorismo contra los judíos y contra personas inocentes en todas partes”.
Al tiempo el presidente israelí hablaba, gritos ininteligibles resonaban en la sala, y aplausos provenían de los partidarios en la galería. La delegación de Estados Unidos, que ha respaldado a Netanyahu en su campaña contra Hamas, permaneció en su lugar. Las pocas potencias mundiales presentes, Estados Unidos y el Reino Unido, no enviaron a sus funcionarios más altos, ni siquiera a su embajador de la ONU a su sección. En su lugar, estaba ocupada por diplomáticos más jóvenes y de menor rango.
Netanyahu enfrenta aislamiento internacional, acusaciones de crímenes de guerra y una creciente presión para poner fin a un conflicto que sigue escalando. El discurso de ayer fue su oportunidad para contraatacar en la plataforma más grande de la comunidad internacional.
Como lo ha hecho antes y a menudo en Naciones Unidas, Netanyahu mostró una ayuda visual: un mapa de la región titulado “LA MALDICIÓN”, que narra los desafíos de Israel en su vecindario. Lo anotó con un marcador grande. Llevaba —y señaló— un pin con un código QR que lleva a un sitio sobre el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 que desató la guerra y sobre los rehenes israelíes tomados por los milicianos. Los miembros de la delegación israelí llevaban pines similares.
Netanyahu ha utilizado su discurso para recordar las operaciones lanzadas en el último año no sólo sobre Hamas en la Franja de Gaza, sino también contra Irán y contra grupos afines en la región, como pueden ser Hezbolá en Líbano –”¿se acuerdan de los buscas?”, ha apuntado– o los rebeldes hutíes en Yemen.
Netanyahu también elogió frecuentemente al presidente estadunidense Donald Trump, su principal aliado en su enfoque político y militar en la región. Netanyahu dijo que los cambios en todo el Oriente Medio crearon nuevas oportunidades. Afirmó que Israel comenzó negociaciones con Siria con el objetivo de alcanzar acuerdos de seguridad con el nuevo gobierno del país.
El gobierno israelí tomó medidas ayer para asegurarse de que aquellos en Gaza escucharan a Netanyahu, instalando altavoces en la frontera para transmitir su discurso al territorio. La oficina del primer ministro también afirmó que el ejército israelí había tomado el control de los celulares en Gaza para difundir su mensaje. Los periodistas de The Associated Press dentro de Gaza no vieron evidencia de que el discurso de Netanyahu se estuviera transmitiendo en los teléfonos allí.
Netanyahu sostuvo que se tomaron medidas especiales en un intento de llegar a los rehenes israelíes que aún están retenidos en Gaza. Habló en hebreo en un momento y leyó los nombres de los 20 que se cree que aún están vivos.
“No descansaremos hasta traeros de vuelta a casa”, prometió, para acto seguido reclamar a Hamas que libere “ya” a los rehenes. “Si lo hacen, vivirán. De lo contrario, Israel los perseguirá”, advirtió. En este sentido, afirmó que si Hamas accediese a las peticiones israelíes, “la guerra podría terminar ahora mismo”.
Pero gran parte de su discurso también estaba dirigido a una audiencia internacional que es cada vez más crítica con Israel.
Por contra, ha advertido, hay líderes que “se han rendido a la presión” y emiten “condenas, embargos y una guerra política y legal” contra Israel. “¿Cuándo aprenderán?. No puedes apaciguar a la yihad y no escaparán de la tormenta islamista”, ha señalado, sin ningún atisbo de crítica a la ofensiva militar sobre Gaza.
Así, ha aludido a la decisión de países como Francia, Reino Unido, Australia y Canadá de reconocer en la última semana el Estado palestino, insistiendo en que este tipo de gestos representan “una recompensa a los mayores antisemitas que hay sobre la Tierra”.
Netanyahu ha afirmado que, frente a la “propaganda” internacional, hay datos que acreditarían que Israel no está atacando directamente a la población civil y ha dicho que cualquier incidente con víctimas civiles es una “tragedia”, mientras que para Hamas existe una “estrategia” que pasa por utilizar a los gazatíes como “escudos humanos”.
Para Netanyahu, Hamas es “una organización terrorista genocida”, mientras que la acusación de genocidio sobre Israel es “falsa”. “les quiero plantear una pregunta simple y lógica. ¿Un país que comete genocidio le diría a la población civil a la que supuestamente está intentando destruir que se apartara?”, pregunta.
Netanyahu ha sostenido que “casi el 90 por ciento de los palestinos” apoyaron e incluso “celebraron” los atentados de hace casi tres años y ha dado carpetazo a la posible solución de dos Estados sosteniendo que son los palestinos quienes “no creen” en esta fórmula de paz, porque “no quieren un Estado junto al de Israel sino en lugar del de Israel”.
Coincidiendo con el discurso de Netanyahu, unas 2 mil de personas marcharon en las calles de Nueva York para dar su apoyo a la causa palestina. Como contrapeso, el gobierno ha exhibido carteles en distintos puntos de Nueva York, incluida la emblemática Times Square, para instar a “recordar” los atentados del 7 de octubre.
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) aseguró ayer que el gesto de numerosas delegaciones de abandonar la Asamblea General de Naciones Unidas durante el discurso del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, demuestra el “aislamiento” a nivel internacional de Israel.
Mientras, el Foro de Familiares de Rehenes y Desaparecidos ha criticado el discurso de Netanyahu, ante la ONU en el que ha prometido el regreso de los rehenes secuestrados por Hamas. “Las palabras sin acciones no valen nada”, ha sentenciado.
Suman ya 65 mil 549 los palestinos muertos por la ofensiva israelí
Las autoridades de la Franja de Gaza denunciaron ayer la muerte de 47 palestinos a causa de los ataques perpetrados durante el último día por el ejército de Israel, en el marco de la ofensiva desatada contra el enclave tras los ataques del 7 de octubre de 2023, con lo que la cifra de fallecidos es de 65 mil 549 y los heridos, 167 mil 518.
La ONG Médicos sin Fronteras (MSF) suspendió ayer sus actividades en la ciudad de Gaza debido a los constantes bombardeos por parte del ejército israelí en el enclave palestino y el avance de los tanques a menos de un kilómetro de sus instalaciones.
Mientras, el Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina exigió ayer a las 158 empresas incluidas en la ‘lista negra’ de Naciones Unidas por su vinculación a los asentamientos israelíes, entre ellas cuatro españolas, a que cesen sus actividades de forma inmediata. (Con información de Agencias).
Redacción / Europa Press


