
Ordena que se inicie el procedimiento para que la presidenta Sheinbaum declare zona arqueológica el sitio que según estudios especializados tendría una antigüedad mayor a 3 mil años
Tlapa, Guerrero, 5 de diciembre de 2025. La jueza Haydeé Guadalupe Rodríguez Hernández, del X Distrito Judicial, a través del juicio de amparo indirecto 818/2025, ordena al director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, que inicie el procedimiento para que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, emita la declaratoria correspondiente a la zona arqueológica de Contlalco –cuya antigüedad se calcula en unos 3 mil años, según estudios especializados– ubicada a cuatro kilómetros del centro de Tlapa.
El amparo le fue concedido al profesor normalista Saúl Rivera Mercenario, mediante gestión jurídica de la asociación civil Litigio Estratégico Indígena, y en él se consigna que el INAH debe iniciar gestiones para que se declare zona arqueológica nacional.
Para Rivera Mercenario, entrevistado por este medio, se trata de “la urgencia de que el gobierno federal, el estatal y el municipal, atiendan este asunto ancestral de los pueblos originarios”. Contlalco es “un sitio sagrado”, apunta, en torno al cual se fueron entretejiendo las sucesivas culturas que arribaron a la región de la Montaña.
Originario de Yuvinani, en el municipio de Metlatónoc, y radicado en Tlapa, Saúl Rivera, considera que es tiempo de hacer mucho más por el rescate de tantos vestigios de la región.
Por su cuenta, Carlos Morales Sánchez, abogado y presidente de la citada asociación, en entrevista con El Sur, estima que “es muy probable que el INAH promueva un recurso de revisión, ya que, además que la declaratoria, también se deberán destinar recursos para conservación y protección y no quieren que eso suceda”. Siendo así, tendría que resolver en última instancia el Tribunal Colegiado, con sede en Acapulco.
El abogado zapoteco, originario y radicado en Oaxaca, señala que “el INAH sólo atiende las zonas que le dejan dinero, esas muy vistosas, pero esperamos que las cosas cambien, con una Suprema Corte de Justicia (SCJN) solidaria con las identidades y la historia de los pueblos indígenas”, opina.
El amparo
“La Justicia de la Unión ampara y protege a Saúl Rivera Mercenario, quien se autoadscribe como persona indígena mixteca, ñuu savi, de la región de la Montaña del Estado de Guerrero, para que el director general del INAH, con la intervención del Centro INAH de Guerrero, procedan a dar inicio al procedimiento que contempla la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, cuyo objetivo será que la Presidenta de la República expida el decreto en el que declare como sitio arqueológico nacional, la zona en la que se sitúa la pirámide de Contlalco, en la cabecera municipal de Tlapa de Comonfort”, señala la sentencia.
“La jueza de Distrito admitió la demanda a mediados de junio y pidió informes al INAH y a la presidencia de la República, para finalmente celebrar audiencia constitucional en noviembre y conceder el amparo cuya sentencia se publicó ayer”, informa el abogado litigante y activista.
En su opinión, es muy significativo que la jueza del caso haya determinado que la omisión crónica del INAH, “afecta el derecho del quejoso y de su comunidad, a la salvaguarda de su patrimonio cultural”, y piensa que la sentencia podría abrir la puerta a un mayor protagonismo de las comunidades indígenas en la preservación de su identidad y memoria histórica.
El litigante, siendo zapoteco y originario de Guiengola, en el Istmo de Tehuantepec, promovió un amparo similar, porque la zona arqueológica de su comunidad está en riesgo de desaparecer absorbida y borrada por la mancha urbana que se propagará con el Corredor Interoceánico, por lo que reclamaron mecanismos claros de protección.
No obstante, el juez le negó el amparo a los zapotecos, y el caso fue atraído por la SCJN, y se encuentra “en la ponencia del ministro mixteco y presidente del máximo tribunal”, por lo que espera que la Corte resuelva pronto en favor de la comunidad oaxaqueña, y con ello finque un precedente judicial que beneficie la protección de múltiples sitios de importancia, consumidos por el olvido y el desinterés gubernamental.
Como se ha publicado en El Sur, Contlalco es uno de los primeros sitios donde se desarrolló una arquitectura ceremonial en el continente americano, y según dataciones científicas, tendría una edad superior a 3 mil años para su primera etapa de ocupación.
Es una de las evidencias más tempranas del pueblo guerrerense, del que los especialistas identifican áreas de pirámides, dos plazas, un gran juego de pelota de “74 metros de largo por 16 de ancho”, un centro de gobierno, entre otras. Pero en general, es una zona destruida, saqueada, invadida, ninguneada.
Más información:
https://suracapulco.mx/con-3-mil-anos-de-antiguedad-la-zona-arqueologica-de-contlalco-podria-desaparecer/.
Martín Equihua


