9 enero,2026 4:40 am

Keiichiro Hirano: la fantasía de ser alguien más

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Adán Ramírez Serret

 

Se dice que leer es la posibilidad de vivir muchas vidas, de salir de esa condición, acaso condena, de siempre ser la misma persona durante todos nuestros días, pero ¿qué pasa si esto no lo hacemos leyendo, a través de los personajes? ¿Qué sucede si se hace en la vida, si nos apoderamos de la existencia, del nombre de alguien más?

Solamente los japoneses tienen la posibilidad de transformar una novela existencial en una policiaca o viceversa. Es el caso del autor Keiichiro Hirano (Gamagori, 1975), quien con su primera novela traducida al español, Cierto hombre, logra una combinación extraña, diría yo: brutalmente japonesa, de lograr una estremecedora novela de intriga, mezclada con una extraña novela de amor y, por supuesto, sobre la identidad, sobre la otredad y la originalidad humana; sobre las máscaras, sobre la posibilidad de preguntarnos quiénes somos ante la posibilidad de ponernos el rostro y el nombre de alguien más tan sólo para desaparecer, para dejar de ser nosotros y convertirnos en alguien más sin la necesidad de morir, de rencarnar.

La novela arranca con un enigmático prólogo, en donde un escritor cuenta haberse encontrado con un abogado en un bar, coinciden en la barra con un trago en la mano y comienzan a charlar; en su plática el jurista se sorprende al saber que está hablando con un literato, pues, le dice, él ha vivido una historia digna de aparecer en un libro, ante lo que el autor, digno representante de su especie, reflexiona que nunca le han interesado ese tipo de historias, aquellas que las personas creen que son tan buenas como para aparecer en una novela, sin embargo, mientras el abogado continúa su relato va cayendo bajo el influjo de la historia, la cual, confiesa, es la que leeremos a continuación, pues tal fue la fascinación que causó en él.

Hirano conoce a la perfección los elementos del suspenso, la historia dentro de la historia siempre tiene un efecto fascinante, al menos en mí. Por lo tanto, estamos lo suficientemente listos, atrapados, para leer la historia a continuación, la cual versa sobre una melancólica mujer quien también vive en una pequeña provincia japonesa.

Su estado de ánimo se debe a que está recién divorciada, pero, sobre todo, porque hace poco tiempo perdió a un hijo, quien estaba apenas en la primera infancia, y que murió a causa de un tumor cerebral. La mujer es dependienta en una pequeña papelería, su vida es anodina y a pesar de ver a su otro hijo y también a su exmarido, se siente extremadamente sola, hasta que un buen día, aparece un hombre con una personalidad parecida a la suya.

Va de vez en cuando a la papelería, pues le gusta dibujar. Poco a poco, van intimando, a lo que él le cuenta que es leñador, pero que en su pasatiempo le gusta dibujar, a lo cual ella ve los dibujos y se siente muy conmovida, no por la belleza, sino por la ingenuidad con que están hechos. En poco tiempo se casan, tienen una hija, pero la fatalidad hace que un día le caiga al hombre un árbol, por lo que la mujer queda viuda.

Aquí es donde viene el giro de la novela, pues cuando intentan comunicar a la familia del esposo su muerte, se dan cuenta que éste se apropió del nombre de otra persona, por lo tanto, hay dos ciertos hombres misteriosos: uno desaparecido, y el otro muerto, pero no se sabe nada más.

Aquí es donde aparece el abogado del prólogo, aquél que contó la historia al narrador, pues es contratado para investigar el paradero de uno y la identidad del otro. Sin embargo, la historia, el enigma, no sólo va devorando al lector, también a los propios personajes los transforma la incógnita al mismo tiempo que comienza a seducirles la idea de aquellos a quienes investigan, ¿por qué cambiaron de vida? ¿Acaso ellos mismos pueden tomar esa misma idea y convertirse en otras personas?

Keiichiro Hirano nos interna en las entrañas de Japón, de ese país súper desarrollado tecnológicamente en donde muchos de sus ciudadanos quieren desaparecer. La posibilidad de vivir otras vidas además de las suyas para dejar atrás el pasado.

 

Keiichiro Hirano, Cierto hombre, Ciudad de México, Hachette, 2025. 381 páginas.