6 noviembre,2018 5:35 am

La Caravana Migrante estará en la capital unos días, hasta reagruparse

De acuerdo con los informes disponibles, unos 4 mil 500 migrantes se encuentran instalados en un albergue de Ciudad Deportiva y el flujo de grupos sigue.
Ciudad de México, 6 de noviembre de 2018. Al menos 40 carriolas se cuentan en uno de los tres campamentos masivos instalados en el estadio Jesús Martínez Palillo, en la colonia Granjas, a un lado del metro Ciudad Deportiva y a una media hora en transporte público del Zócalo.
En la enorme carpa, lo que abundan son menores de edad que no van más allá de los 10 años, que han caminado al lado de sus mamás y papás por casi un mes desde alguna ciudad hondureña.
Pero el de los niños es sólo uno de los rostros que conforman la caravana que empezó a llegar a la capital mexicana desde el fin de semana pasada. Basta con echar un vistazo para encontrar a personas de todas las edades, compartiendo un solo objetivo: llegar a la frontera México-Estados Unidos, solicitar asilo, no regresar a Honduras nunca jamás.
Son desplazados de la violencia. Vienen huyendo de la pobreza, de la falta de empleo, pero sobre todo de las extorsiones del crimen organizado.
Este lunes 5 de noviembre, cuando ya han arribado miles al campamento, la Ciudad de México les brinda una oportunidad para recuperarse de alguna enfermedad, descansar y esperar a los que aún vienen en camino. El plan es reagruparse y continuar hacia el norte, en transporte si es que tienen éxito en esa negociación.
Patria del Carmen Escobar viaja con sus dos hijos –-de tres y nueve años-–, su esposo y tres amigos. Vienen de la zona centro de Tegucigalpa, pero se encontraron con la caravana apenas hace unos 15 días, en Tapachula.
Su esposo se fue de Tegucigalpa desde marzo pasado, un par de meses después de que comenzaron las extorsiones. Como tenía un negocio de agricultura, le exigieron 2 mil lempiras quincenales (unos mil 600 pesos).
Patricia y su esposo ya sabían que terminarían en bancarrota si accedían y él llego a Tapachula como integrante de otra caravana que arribó hace unos meses a México.
“Mi esposo llevaba unos ocho meses aquí. Empezó a arreglar papeles en Comar (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados), ya no siguió con la caravana y nosotros nos unimos con él unos meses más tarde”, cuenta a El Sur Patricia, de 30 años y quien en julio arribó a territorio mexicano. “Como nos dijeron que ya venía otra caravana, la esperamos, nos unimos a ella y aquí estamos”.
Como la Comar no dio ninguna respuesta, prefieren seguir rumbo al norte. “Caminar ha sido lo más difícil, pero en lo demás no ha sido tan complicado. Hay gente que ayuda, nos han recibido bien. Queremos llegar hasta donde Dios nos permita y allá pedir asilo político, trabajar. Ante la extorsión, el gobierno no responde”.
“Me fui porque quiero que mis hijos terminen sus estudios”
Se espera que unos 5 mil migrantes lleguen en los siguientes días a la capital mexicana y, consultados por El Sur, algunos de los entrevistados dicen que quizá sea el próximo viernes cuando continúen su camino como sea: con ayuda de las autoridades capitalinas o por medios propios. No piensan detenerse.
Aunque por ahora necesitan hacer una pausa. Han soportado lluvia e intenso sol, durmiendo en albergues en ciudades cuyos nombres no recuerdan. Pero –-lo dicen-– están agradecidos con quienes los han ayudado.
Exhaustos, duermen en las colchonetas que protegen las tres carpas –una cuarta más se instalaba la noche del lunes–. Son cientos de familias grandes o pequeñas, con niños en brazos o gente mayor.
Este lunes, personal de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal se encargaba de organizar el lugar y de realizar un censo, preguntando a cada uno si requería de algo. El gobierno de la Ciudad de México instalaba otras carpas, para comedores y servicio médico. Algunos voluntarios juegan con los niños.
Jessica Flores tiene 34 años y viene de Las Mercedes, Tegucigalpa. Hace un mes asesinaron a su hermano y desconoce la razón. “Desde que llegó el presidente –Juan Orlando Hernández, en enero de 2014– no hay trabajo. Todos los que aquí estamos venimos con muchas ganas de trabajar. Ese presidente no sirve”, dice con voz tenue.
Jessica viaja con una hija de cinco años, y allá en Tegucigalpa dejó con su hermana a sus otros dos hijos, de 16 y 10 años, estudiantes ambos. Fue un sábado por la noche cuando comenzó el viaje, tras enterarse por la televisión de que una caravana se formaría rumbo a Estados Unidos.
“Decidí hacerlo porque no tenía trabajo. A veces trabajaba de mesera y era muy poco. Apenas daba para el bus. El papá de la niña ayudaba con algo. Para trabajar en una tienda de ropa piden un montón de papeles y tienes que ser graduada. De mesera, pagan 120 (unos 100 pesos) por día y es de las ocho de la mañana a la hora que ellos te digan, ya de noche”, cuenta.
Cuando trabajaba, de manera esporádica su hermana cuidaba de su hija. “En el bus o por encargar a la niña se me iba el dinero. Al final no me quedaba nada. Me fui porque quiero que mis hijos terminen sus estudios. A ver si paso. Si no, voy a agarrar la mano de Dios y yo sé que todo va a salir bien”.
Lo peor del viaje, menciona, ha sido caminar bajo el sol. “Descansamos en albergues, a veces afuera porque está muy lleno. Siempre en caravana, es muy peligroso ir sola. Casi todos los que vamos somos hondureños, pero no hablo mucho con nadie. Camino en medio, sin hacer mucho ruido”.
“Lo vi en las noticias: que
se armaba una caravana”
Laura Rosales, integrante del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred), sabe que en estos días llegarán más personas. “Comida y atención están cubiertas, faltan cobijas, ropa, zapatos y debemos informarnos sobre su situación migratoria. Se hace un esfuerzo por ayudarlos. Me preguntan cómo llegar a Tijuana. Les han robado sus papeles, su celular, piden hacer llamadas”, relata.
Mientras el presidente estadunidense, Donald Trump, ordenó el despliegue de tropas en la frontera México-Estados Unidos para “detener” a la caravana migrante, los desplazados por la violencia en Honduras que ya están en la Ciudad de México saben que una caravana de salvadoreños viene en camino, que se denunció que dos camiones en los que viajaban otros centroamericanos desaparecieron en la carretera y que el crimen organizado intenta reclutarlos.
“Nosotros venimos tranquilos”, dice Edwin, quien viaja con toda su familia: esposa y cinco hijos de cinco a 15 años. “Llegamos el domingo a las seis de la tarde. Pagamos un tráiler, un poco de dinero, no fue mucho. Desde Loma Bonita, Oaxaca, hasta aquí. Fueron unas 12 horas, sentados, porque venía repleto el tráiler. Veníamos cabeceando, con sueño”, cuenta y comparte que él y los suyos estaban con la caravana en el momento del portazo en la frontera con Guatemala.
“Mi esposa tiene tres semanas con gripa, tos, dolor de cuerpo. Creo que son los cambios de clima. Toma medicamentos, pero no se recupera. Mi hija enfermó, pero ya está mejor. Nosotros cargamos una mochila con un poco de ropa. Nos trajimos unos mil lempiras (820 pesos). Gracias a los albergues, ha sido menos complicado. Hemos comido bien”.
–Trump dice que no les permitirá el ingreso.
–Vamos a hacer el esfuerzo de pasar. Una solución tiene que haber. Primero es llegar. Luego trabajar de lo que sea, ayudar a mis hijos. Yo no quiero regresar a Honduras, es muy fea la situación. Unirme a la caravana fue la última opción, lo vi en las noticias: que se armaba una caravana.
La esposa de Edwin escuchó que es posible que una de sus amigas haya desaparecido en el camino junto a su hija. “La metieron en un carro unos hombres –dice–. Nos separamos en el camino. Estoy muy preocupada por ella”.
Rebasan migrantes capacidad instalada
Miles de centroamericanos de la Caravana Migrante descansaban anoche en el albergue habilitado en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca.
De acuerdo con el último reporte oficial de las autoridades capitalinas, al cierre de la edición, en el Estadio Jesús Martínez “Palillo” se encontraban más 3 mil migrantes tanto en las carpas instaladas como en las gradas de concreto.
Los indocumentados recibieron alimentos, cobijas y atención médica, además de que se les habilitaron sanitarios y espacios para asearse.
Tras recorrer el albergue, el quinto visitador de la CNDH, Edgar Corzo, advirtió sobre la necesidad de prever más espacios.
“Hemos dicho que va a llegar un contingente mayor y esperamos que hayan previsto algún otro espacio para recibirlos”, planteó.
La CNDH alerta de desorganización en albergues de la capital
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) alertó por desorganización e insuficiencia en los servicios de asistencia humanitaria para los migrantes que arribaron ayer a la Ciudad de México.
En conferencia de prensa, el Visitador General de la Comisión, Edgar Corzo, indicó que se emitieron medidas cautelares para distintas dependencias del gobierno federal y del gobierno de la Ciudad de México con la intención de que se atiendan deficiencias en el albergue dispuesto para la caravana migrante en el Centro Deportivo Magdalena Mixhuca.
“Hemos advertido que hay desorganización, las carpas no se han levantado, las cuestiones de higiene son pocas, cuestiones de salud no están suficientemente tratadas”, expuso.
Detalló que en cuestiones de salud hay pocos baños y pocas regaderas; no hay condiciones dignas de alojamiento porque las carpas no han terminado de ser instaladas para alojar a los migrantes debido a una falta de coordinación; y en cuestiones de servicio médico, dijo por ejemplo, que el servicio se suspendió ayer a las 20:00 horas y no hubo guardia por la noche.
Corzo señaló que esta mañana las medidas fueron notificadas al Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación y al Procurador General de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, además, al Secretario de Seguridad Pública capitalina, al Secretario de Salud de la Cdmx, al secretario de Protección Civil capitalino, al titular de Desarrollo Social de la Ciudad y al DIF local.
“Las medidas se emitieron para evitar que el daño sea irreparable”, manifestó.
Niega Cdmx gasto extra en apoyo a migrantes
El apoyo a la caravana migrante por parte del Gobierno de la Ciudad de México no ha significado un gasto extra, sostuvieron funcionarios.
Aunque no se ha precisado la inversión para brigadistas, refugios, atención médica o víveres, indicaron que ello corre a cargo de un presupuesto ya fijado.
“Con los recursos que se tiene para programas sociales y para el programa que tiene Sederec para atender a migrantes”, dijo Guillermo Orozco, secretario de Gobierno de la Cdmx.
Al defender la ayuda por el llamado “puente humanitario”, las autoridades y la Comisión de Derechos Humanos de la Cdmx descartaron afectaciones presupuestales.
“No se ha aportado ningún recurso adicional, tiene obligación el gobierno y tiene su presupuesto para apoyo a migrantes”, dijo la ombudsperson de la capital, Nashieli Ramírez
Además, indicaron, los centroamericanos no padecerán por agua mientras se espera su restablecimiento más allá del jueves.
La Cdmx apoyará a los migrantes hasta que partan, aseguran autoridades capitalinas
El apoyo humanitario que ha brindado desde hace días el gobierno capitalino a la caravana migrante se terminará hasta que deje la capital.
Aunque no descartan que sudamericanos decidan permanecer en la Cdmx, en lugar de llegar a Estados Unidos, las autoridades capitalinas indicaron que sólo prevén brindarles orientación.
En tanto, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cdmx, Nashieli Ramírez, dijo que su responsabilidad es asegurar que la decisión sea tomada con la información correcta.
Además, garantizó, pese a los cortes en el suministro de agua potable, la caravana tiene garantizado su acceso para beber y su aseo personal.
“Ellos padecerán lo mismo y tendrán que ajustarse como todos los que vivimos en esta Ciudad a esta emergencia del agua, el tratamiento no es diferenciado, tienen que ahorrarla, pero está garantizada2, dijo.
Para los 2 mil 200 migrantes que ya se encuentran en Ciudad Deportiva pidió ropa, cobijas y víveres.
En el evento, también estuvieron presentes el secretario de Gobierno, Guillermo Orozco y la futura secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez.
“De nuestra parte como gobiernos locales, como Comisión local es aquí el apoyo en la Ciudad de México, las competencias para otro tipo de apoyo tiene qué ver con las autoridades federales”, dijo Rosa Icela Rodríguez.
“Aquí en la Ciudad de México son bienvenidos todos los migrantes que han llegado, les vamos a dar el trato conforme a la ley. Solamente hasta ahí nos quedaríamos nosotros”, añadió Rodríguez.
Texto: Guillermo Rivera (con información de César Martínez, Isabella González y Selene Velasco / Agencia Reforma) / Foto: Twitter @RegeneracionMx
https://suracapulco.mx/2018/11/05/van-honduras-y-guatemala-por-incitadores-de-la-caravana-migrante/