
Chilpancingo, Guerrero, a 8 de febrero de 2025.- Ubicada al oriente de Chilpancingo en la salida hacia Tixtla, la colonia Primer Congreso de Anáhuac es una de las más violentas e inseguras de la capital; lo dicen los vecinos y los hechos de alto impacto que han ocurrido ahí y en sus alrededores lo confirman.
Este asentamiento humano, habitado en su mayoría por empleados y algunos funcionarios de gobierno, maestros y comerciantes, fue incluido en la estrategia Guerrero por la Paz. Aunque es uno de los más urbanizados, sus habitantes padecen la escasez de agua potable, así como deficiente alumbrado público y recolección de basura.
Sin embargo, lo que más recienten es la inseguridad.
“Alerta. Vecinos vigilando. ¡¡¡Ratero: si te agarramos…Te linchamos. Vecinos unidos contra la delincuencia”, es la advertencia que se lee en una lona colgada en la entrada de la calle principal.
Al menos otra más con el mismo texto se encuentra en la otra entrada, bajando de las colonias de la parte alta, en la que se agrega: “Alto a la delincuencia”. El texto de ambas lonas se resalta en colores rojo, amarillo y negro para hacer más visible el mensaje.
No es para menos, la presidenta del comité de desarrollo, Maricela Ojeda informó que hace tres años asaltaron a su esposo en pleno día, frente a su casa, en la calle principal, donde le robaron su camioneta.
“Han pasado muchas cositas, el problema es la impunidad, la falta de atención de las autoridades a los delitos que se cometen”, dijo.
Por ejemplo, contó que hace aproximadamente cuatro meses un hombre aventó su carro contra su portón y a pesar de que presentó la denuncia contra la persona a la que identificó plenamente, la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha procedido contra el agresor que sigue visitando la colonia.
Dijo que ella tuvo que reparar los daños, mientras, “el tipo anda como si nada, es un sinvergüenza”, se quejó.
Contó que los agentes del Ministerio Público fueron a ver lo que había ocurrido pero hasta a los ocho días, ya cuando ella había arreglado el portón, y aún no le han resuelto su caso.
“Hay cosas así, de las que no hay a quién acudir”, dijo la representante de los vecinos.
Otros vecinos se quejaron de la negligencia de las autoridades encargadas de la vigilancia y de la prevención de los delitos.
Desde 1995 se construyó en la entrada de la colonia un módulo de seguridad para la vigilancia de la zona con policías municipales, sin embargo, la instalación circular de dos plantas hace años que se encuentra abandonado.
Maricela Ojeda denunció que sólo los primeros años vieron la presencia de policías municipales, pero que después ya nadie fue.
Otro vecino contó que en la anterior administración que encabezó la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez remodelaron el inmueble, pero volvió a quedar abandonado.
“Sí, la colonia es insegura”, dijo un vecino, pero aclaró que quienes van a cometer los delitos son de otras colonias.
“Han sucedido muchas cositas, asaltan, roban en las casas, se llevan vehículos y motos, denunciamos pero no vienen a darnos seguridad”, reprochó.
Dijo que por eso colocaron las lonas advirtiendo a los delincuentes que si los agarran serán linchados, “pero hasta ahora no ha caído ninguno en nuestras manos”, dijo.
Asesinatos en la carretera: funcionarios, estudiantes de Ayotzinapa
Pero no sólo dentro de la colonia se cometen delitos, en sus alrededores han ocurrido hechos de alto impacto.
El 7 de agosto del 2023 civiles armados atacaron la base del transporte público de la colonia Los Ángeles y una cocina económica, ambos lugares ubicados a unos 200 metros de la entrada de la Primer Congreso de Anáhuac.
En esos hechos ocurridos a media mañana, dos transportistas de la conocida Ruta Oriente, un pasajero y un transeúnte murieron alcanzados por las balas, además, una Urvan de esa ruta fue incendiada.
El 7 de marzo del 2024 fue asesinado por policías estatales el estudiante de la escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Yanqui Kotan Gómez Peralta en el libramiento a Tixtla, en el crucero de la colonia Cuitláhuac, a unos 100 metros de la entrada a la colonia Anáhuac.
El 6 de octubre del año pasado fue encontrado el cuerpo decapitado del presidente municipal Alejandro Arcos Catalán en la calle principal de la colonia Villas del Roble, a unos 250 metros de la colonia Anáhuac, igual a la salida hacia Tixtla.
Todo ello mantiene apanicados a los vecinos de esa colonia.
De acuerdo a la representante de la Primer Congreso de Anáhuac, han estado solicitando a las autoridades municipales el alumbrado público en todas las calles, pero no han obtenido respuesta.
“La mayoría de las lámparas están fundidas, incluso frente a la casa de juntas”, denunció Maricela Ojeda.
Dijo que el resto de sus necesidades son igual que en la mayoría de las colonias, pero sobre todo la escasez de agua potable.
“Nosotros pagamos mes con mes el recibo pero el agua nos la dan cada tres meses sólo durante una hora, y eso no nos alcanza para nada”.
Indicó que las familias compran pipas de 10 mil litros a 800 pesos y que apenas les alcanza para un mes.
Igual padecen deficiencias en la recolección de basura, pues el camión recolector del Ayuntamiento pasa cada ocho días, y la mayoría de las familias tienen que pagar de 10 a 15 pesos, dependiendo la cantidad de basura que recojan a los de la organización “la basura jefa”.
Para la representante de los vecinos de la colonia Anáhuac, Maricela Ojeda, la estrategia Guerrero por la Paz del gobierno federal, “es una idea buena, pero no se ven las acciones, y la gente que las ejecutan menos, ahí está el detalle”.
Informó que el personal de las dependencias federales, estatales y municipales estuvieron en esa colonia los primeros días de enero para promover la estrategia pero no supo si realizaron alguna consulta.
“Toda propuesta es buena si se lleva a cabo, pero cuando no, ahí nos seguimos lamentando porque queda en puras promesas y faltan las acciones”.
Indicó que después de la visita en la que se anunció la estrategia el personal ya no volvió a contactar a los vecinos, “vinieron, se reunieron y se olvidaron del problema”, reprochó.
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


