21 noviembre,2025 9:59 am

La cultura se precarizó y quedó en el abandono con Aída Martínez, señalan

En la Carta por la defensa del derecho a la cultura en Guerrero decenas de artistas, promotores y creadores insisten en que sea destituida. También se unen a la petición de que la gobernadora emita una disculpa pública por el homenaje a Rubén Figueroa Figueroa

Chilpancingo, 21 de noviembre de 2025. Artistas, escritores, promotores, docentes, investigadores, creadores comunitarios, colectivos independientes, integrantes de casas de cultura y de talleres, insistieron en la destitución “inmediata” de la secretaria de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo.

En su Carta por la defensa del derecho a la cultura en Guerrero, que respaldan más de 130 integrantes de la comunidad cultural consideran que el homenaje promovido por la Secretaría de Cultura al gobernador de la época de la guerra sucia  Rubén Figueroa Figueroa “representa una violación ética imperdonable y una agresión directa a la memoria histórica de Guerrero”.

Por ello, también piden una disculpa pública del gobierno a cargo de Evelyn Salgado Pineda, “dirigida a las familias de las víctimas de la Guerra Sucia, a las organizaciones de derechos humanos y a la sociedad guerrerense”.

Además, plantean, que ningún espacio público; parque, recinto, calle o escuela, lleve el nombre de Rubén Figueroa Figueroa, “ni de ningún integrante de su estirpe, porque lo público no puede ser plataforma de impunidad y la memoria no se negocia”.

Otras de sus demandas son: la construcción de una agenda cultural en coordinación con la ciudadanía; el restablecimiento del Consejo Estatal de Cultura con representación comunitaria; el fortalecimiento de infraestructura cultural con visión social y no política, y la recuperación de parques y espacios públicos.

Refieren que las omisiones y agravios específicos por disciplina, “son numerosos y profundamente dañinos”, en esa dependencia.

Por ejemplo, señalan que, en el ámbito de las Artes Visuales, “se evidencia una falta de profesionalización y ausencia de especialistas dentro de la institución”, así como el cobro indebido a artistas por el uso de espacios públicos, como ocurrió en la galería de Ixcateopan.

Además, indican que se han abandonado talleres y programas fundamentales de formación, como los dedicados al grabado y la gráfica, mientras que los museos han sido reducidos a simples bodegas con obra colgada, sin museografía, investigación ni curaduría profesional.

El bloque de artistas, escritores y promotores de la cultura, refieren que en el campo de las artes plásticas “prevalece la inactividad y el abandono de espacios y salas públicas”, así como el uso elitista y político de recintos sin mecanismos transparentes de asignación, negando el acceso gratuito para proyectos artísticos comunitarios.

En cuanto a las artes escénicas, mencionan que ha ocurrido el “desmantelamiento” de la Muestra Estatal de Teatro, suspendida por más de cuatro años, junto con la cooptación del Congreso Estatal de Teatro, que servía como vínculo con el Congreso Nacional.

Denuncian, que se han organizado eventos “discriminatorios y excluyentes” en colaboración con la Compañía Nacional de Teatro, y se ha ejercido un “menosprecio grave” hacia figuras fundamentales, como ocurrió con el maestro Serafín Aponte, expulsado de la Compañía de Danza de Acapulco.

En cuanto a literatura, exponen que el panorama “no es distinto”. Indican que no existen programas editoriales dignos ni publicaciones respetuosas de la producción local, y las bibliotecas permanecen desactualizadas y sin acervos infantiles.

Denuncian que, además, persiste una total opacidad en el uso del presupuesto público, y que falta respaldo y protección al Museo y hay un grave rezago legal y administrativo en la constitución operativa de la Secretaría de Cultura.

Denuncian que, durante la gestión de Martínez Rebolledo, la Secretaría de Cultura ha sufrido un evidente “vaciamiento institucional”, una crisis operativa y una ruptura profunda con las comunidades culturales, provocada no por falta de recursos técnicos o humanos, sino por una conducción caracterizada por despotismo y maltrato laboral hacia las y los trabajadores de la institución, generando un ambiente hostil, antiético y contrario a cualquier política pública de derechos culturales.

Señalan a la funcionaria de la centralización y traslado forzado de casi todas las actividades institucionales a la ciudad de Iguala, anulando el carácter plural, regional y comunitario de la vida cultural guerrerense, vulnerando el acceso equitativo a la cultura.

Indican que los nombramientos de directivos se hacen sin preparación técnica ni trayectoria comprobada, lo cual ha precarizado los programas culturales, afectado la operación profesional de los equipos y debilitado la imagen institucional.

Reprochan a la funcionaria, las omisiones sistemáticas en la atención y acompañamiento a artistas, gestores y promotores de todas las regiones del estado, negando recursos, espacios, apoyos básicos y herramientas para el trabajo artístico.

Concluyen que lo mas grave, fue el homenaje al ex gobernador Figueroa Figueroa: “Esta acción constituye una apología del crimen de Estado, una agresión a la memoria de las víctimas y sus familias, una afrenta a quienes resistieron y lucharon por la justicia y una traición a los principios elementales de la cultura como espacio de verdad, dignidad y paz”.

Entre algunos de quienes respaldan la Carta están Serafín Aponte, coreógrafo y bailarín; Manuel Maciel Campos, actor y director de teatro; Luis Vargas Santacruz, artista plástico ,  Alfonso Pérez Vicente, escritor Brenda Ríos, escritora, Malena Steiner, actriz y promotora cultural, Roxana Cortés, poeta, Vanessa Hernández, escritora, Candelaria Palma, cineasta, todos de Acapulco.

Carlos Fernando Ortiz Zúñiga, escritor; Gela Manzano Añorve, poeta, escritora y docente; José Luis Correa Catalán, artista plástico; Iván Rudenko León, escritor, todos  de Chilpancingo;

También Martín Tonalmeyotl, poeta de Atzacoaloya; Paul Medrano, escritor de Zihuatanejo y Josafat Nava, promotor cultural entre muchos otros.

En Acapulco protestan promotores y artistas y también exigen su renuncia

Un grupo de veinte artistas y promotores culturales acudieron ayer al auditorio del Centro Cultural Acapulco para exigir la salida de la secretaria de Cultura del estado Aída Melina Martínez Rebolledo por, primero, permitir el pasado 9 de noviembre en Huitzuco un homenaje al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, calificado como represor y asesino por colectivos y organizaciones sociales, y también por, segundo, el pobre trabajo realizado en los cuatro años que lleva al frente de la secretaría.

Llevando un par de mantas de protesta y ante unas cien personas que se preparaban para disfrutar de un festival folclórico con motivo del aniversario de la Revolución Mexicana destacaron la forma pacífica de su manifestación y dieron lectura en voz de la escritora Azul Ramos, el artista urbano Manuel Nava –Baick– y el actor y director teatral Manuel Maciel Campos de un documento que circula desde el lunes anterior en redes sociales y que con la firma actualmente de unos 150 artistas y promotores del estado fue entregado a la Secretaría de Cultura (Secultura) de Guerrero el 18 de noviembre.

En él, señalan que la secretaría ha sufrido de vaciamiento institucional, una crisis operativa y una ruptura profunda con las comunidades culturales, provocada no por falta de recursos técnicos o humanos, sino por una conducción caracterizada por el despotismo y maltrato laboral hacia las y los trabajadores de la institución, una centralización y traslado forzado de casi todas las actividades institucionales a la ciudad de Iguala, así como nombramientos de directivos sin preparación técnica ni trayectoria comprobada.

Ante la directora del centro cultural Nelly Solís Ramírez y la directora de Administración y Finanzas de la Secultura Celia Ramírez Martínez, igualmente, señalaron “omisiones sistemáticas en la atención y acompañamiento a artistas, gestores y promotores de todas las regiones del estado, negando recursos, espacios, apoyos básicos y herramientas para el trabajo artístico”.

No obstante, destacaron que la organización del homenaje a Rubén Figueroa Figueroa es un hecho demasiado grave como para pasarlo por alto.

Por ello, exigieron una docena de puntos entre los que destacan la destitución definitiva e irrevocable de Aída Melina Martínez Rebolledo, la construcción de una agenda cultural en coordinación con la ciudadanía, la realización de sesiones públicas de consulta y rendición de cuentas y el restablecimiento del Consejo Estatal de Cultura.

El artista plástico Luis Vargas, las actrices Michelle Serna y Miryam Orba, el promotor cultural Alfonso Pérez Vicente, la activista social Linayme Reyes y el artista urbano Christopher Flores Godoy, formaron parte de la manifestación.

Redacción/ Óscar Ricardo Muñoz Cano