20 febrero,2026 6:17 am

La escritura trasvesti de Mircea Cărtărescu

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Adán Ramírez Serret

 

El escritor Martin Kohan, en una entrevista me platicó que una de las cosas fascinantes, maravillosas de la obra de Ricardo Piglia es que el Buenos Aires que aparece en sus libros no es el que le dio la experiencia de vivir allí, sino que la ciudad que se vive dentro de su obra es la que viene de los libros de Borges, aquel de la ficción laberíntica gauchesca. La idea, el descubrimiento me resulta muy brillante: literatura que no venga de la experiencia vital, sino una que viene de la experiencia lectora. Ese acto sofisticado y antiguo de pensar, de vivir como la experiencia más definitiva en la vida leer, y desde luego escribir.

Es el caso del escritor Mircea Cărtărescu (Bucarest, 1956), quien en muchos de sus libros hace de la escritura y lectura el centro del relato. No en balde ha sido comparado con Borges, pues en efecto su obra viene de ahí, y también ha sido comparado con Kafka, de quien también parecen surgir sus libros: no del mundo en donde el autor respira sino desde adentro de El castillo o La metamorfosis donde late su pluma; es el caso de Lulu (Travesti en rumano) una de sus novelas, fascinante como todas, pero breve a diferencia de la gran mayoría que son extensas y caudalosas. En esta novela un autor casi de cuarenta años, recuerda a su pesar a Lulu, obligado por el peso/dolor de un recuerdo que se obstina de manera obsesiva por volver a su vida. Regresa en la memoria a los años del fin de la adolescencia a un Bucarest salido de una novela de Kafka y a un campamento que hizo con sus compañeros de escuela. Nos cuenta que su más profunda fascinación era leer y escribir, que el mundo lo habitaba con una pluma y papel en la mano y deambulaba por las calles declamando poemas de Rilke: “La soledad se parece a la lluvia. / Se alza del mar hacia los atardeceres; / desde llanuras lejanas remotas / se va hacia el cielo, que la posee siempre. / Y solo entonces baja a la ciudad”. Con estos versos en la mente el escritor en ciernes se va con un grupo de adolescentes con la lívido a tope (como él) en donde tendrá que sobrevivir al acoso y salvajismo de sus compañeros con quienes compartirá la habitación y estará expuesto a todo tipo de bromas/torturas entre el rock de los setenta en plena Bucarest comunista que en la novela es una mezcla fascinante de pobreza-expresionista-soviética bajo la pluma de Cărtărescu que va llenando de imágenes oníricas de la tarde, las nubes y la noche y de las personas grotescas en su ebullición sexual que es de una brutal intensidad para quien lee, con un aliento implacable estamos ante este escritor que recuerda mientras escribe de manera frenética esos años intensos y dolorosamente apasionantes en los cuales lo único que podía, y puede salvarlo es escribir un libro total, fascinante que lo rescate de todo ese dolor y profunda soledad. Y es entonces cuando aparece el vívido recuerdo de Lulu, un personaje, quimera lo llama él, que lo extasía desde el principio de manera contundente: se trata de un varón vestido de mujer improvisado y salvaje con pechos rellenos de calcetines y glúteos de vaya a saber qué y quien a pesar, o quizás gracias a esa imposición quimérica en donde logra la metamorfosis de hombre a mujer, fascina y perturba al escritor en ciernes por su seguridad, por su desparpajo con el que habita el mundo y confronta a todos esos jóvenes de lívido incontenible y masculinidad machista; pero ella se impone ahí y para el escritor este recuerdo le exige volver, le clama que lo mire a la cara y observe con atención sus ojos.

Cărtărescu echa mano de su brutal escritura para encarar a Lulu con el narrador quien al mirarla cae en un trance obsesivo en donde ella se convierte en una araña que lo envuelve en sus redes y lo succiona con sus líquidos hasta entrar dentro de él y tomar la pluma y escribir la historia. La realidad como un cuerpo, como un frondoso vestido que va adquiriendo capas y capas, ropa sobre piel y más ropa hasta que se confunden y conforman una literatura/escritura trasvesti.

 

Mircea Cărtărescu, Lulu, Madrid, Impedimenta, 2022. 156 páginas.