29 enero,2020 3:37 pm

La Eurocámara ratifica el acuerdo de divorcio con Reino Unido a tres días del Brexit

Los eurodiputados despiden a Reino Unido cantando Auld Lang Syn’ tras la votación. Dos prórrogas después y con un cambio de primer ministro incluido abandona la UE el 31 de enero. El parlamento de Escocia demanda un nuevo referéndum de independencia

Bruselas, 29 de enero de 2020. El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles la ratificación del acuerdo de divorcio con Reino Unido, cumpliendo así con el penúltimo paso formal para asegurar una salida ordenada de los británicos de la Unión Europea este viernes 31 de enero, a falta de que los Veintisiete den luz verde este jueves.

Los eurodiputados han dado su visto bueno a los términos del divorcio por 621 a favor, 49 en contra y 13 abstenciones, en una votación celebrada en la sesión plenaria celebrada en Bruselas, la última que tendrá lugar con una Cámara de 751 miembros, ya que a partir del 1 de febrero se reducirá a 705 escaños con la salida de los británicos.

El Parlamento de Escocia ha sometido a votación este miércoles la posibilidad de exigir la celebración de un nuevo referéndum de independencia tras el Brexit debido a que las circunstancias han cambiado ahora que Reino Unido finalmente ha logrado la ratificación por parte de la Eurocámara del acuerdo de divorcio con la Unión Europea.

Los diputados han aprobado la medida con 64 votos a favor y 54 en contra y respaldan así las palabras de la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, que ha pedido al primer ministro, Boris Johnson, celebrar el plebiscito este año, para lo que espera contar además con el visto bueno el Gabinete británico.

No obstante, Johnson ha rechazado la petición y ha manifestado que el referéndum de 2014 fue una situación que se dio “una vez en una generación”, según ha informado la cadena de televisión local BBC.

Sturgeon, por su parte, tiene previsto dar un discurso este viernes para fijar los “próximos pasos” a seguir en la “campaña para garantizar el futuro de Escocia como una nación independiente”.

Durante la votación, los diputados han resuelto también que la bandera del bloque comunitario permanezca izada en el edificio del Parlamento en Edimburgo, la capital escocesa, tras el Brexit, a pesar de las acusaciones de que esto socavaría la imparcialidad de la Cámara.

El Partido Nacional Escocés (SNP) se hizo con 48 de los 59 escaños escoceses en el Parlamento británico tras las elecciones británicas celebradas a mediados de diciembre, un resultado que consolida a Sturgeon.

La líder escocesa ya había mostrado antes de los comicios su intención de celebrar la consulta en 2020 y ha justificado un traspaso de competencias para avanzar hacia esa nueva convocatoria, que “debe ser responsabilidad del Parlamento escocés”, tal y como ha recalcado.

Brexit, cronología de un divorcio

El 23 de junio de 2016, para sorpresa de muchos, los británicos deciden por un 52 por ciento la salida de Reino Unido de la UE, poniendo fin así a una pertenencia no exenta de polémicas y altibajos y abriendo una etapa de incertidumbre, habida cuenta de que nunca antes un país ha abandonado el bloque.

29 January 2020, Scotland, Edinburgh: First Minister of Scotland Nicola Sturgeon speaks during First Minister’s Questions at the Scottish Parliament. Photo: Jane Barlow/PA Wire/dpa

La decisión tuvo también otra consecuencia, la dimisión del primer ministro, David Cameron, quien nunca imaginó que cuando en 2013 planteó la celebración de un referéndum sobre el Brexit y en 2015 lo incluyó en su programa electoral el resultado le sería adverso.

Con Cameron fuera, el Partido Conservador elige el 11 de julio a Theresa May como nueva primera ministra y le encomienda con ello la tarea de negociar el divorcio, tras casi cinco décadas de matrimonio con la UE. El 29 de marzo de 2017 May activa formalmente el plazo de dos años previsto por el Artículo 50 del Tratado de la UE con el envío de una carta a Bruselas.

En un intento por afianzar su capacidad de negociación con el resto de socios, la primera ministra decide el 18 de abril convocar un adelanto electoral que a la postre sería fatal, ya que en los comicios del 8 de junio perdió la mayoría absoluta, quedando a merced del apoyo de los unionistas del DUP, con 10 diputados, para poder gobernar.

La primera ronda de conversaciones entre Michel Barnier, negociador principal de la UE, y David Davis, ministro británico para el Brexit, se produce el 17 de junio. El 8 de diciembre, tras varias rondas, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, recomienda pasar a la segunda fase en la que se abordará el periodo transitorio durante el cual Reino Unido deberá respetar determinadas condiciones y continuará el proceso decisorio de la UE entre los 27 Estados miembros y la futura relación.

El 6 de julio, el Gobierno británico pacta lo que se dio en llamar ‘plan de Chequers’, por el nombre de la residencia de retiro de la primera ministra, en el que se apuesta por mantener el libre comercio de bienes “sin restricciones” en la futura relación con la UE, pero no en materia de servicios. El documento genera el rechazo del bloque pro Brexit en el gabinete, con la salida de Boris Johnson como ministro de Exteriores y de Davis como ministro para la Salida de la UE. El primero será reemplazado por Jeremy Hunt y el segundo por Dominic Raab.

Tras semanas de tensas negociaciones, el 14 de noviembre el Gobierno británico respalda el Acuerdo de Retirada negociado por May, pero ello provoca la salida el día siguiente por su rechazo al mismo del ministro para el Brexit, Dominic Raab, quien es reemplazado por Stephen Barclay.

Así las cosas, el 25 de noviembre de 2018, en un consejo extraordinario, los líderes de los otros 27 estado miembro refrendan el proyecto de Acuerdo de Retirada y aprueban el proyecto de Declaración Política sobre las relaciones futuras entre la UE y Reino Unido. España, que amenazó con vetar el texto por lo relativo a Gibraltar, finalmente dio marcha atrás.

A partir de ese momento comenzarían los problemas para May, si bien la ‘premier’ consiguió un respiro de un año como líder conservadora tras ganar una moción de confianza presentada por miembros de su propio partido. El 15 de enero de 2019, el Acuerdo de Retirada es rechazado en la Cámara de los Comunes por un resultado contundente –432 votos en contra y 202 a favor–, al tiempo que los laboristas deciden forzar una moción de confianza contra la primera ministra, que consigue superarla por un estrecho margen.

Comienza así una nueva fase en la que May trata de lograr alguna concesión de Bruselas que aplaque los ánimos en el Parlamento británico. El 11 de marzo, May firma con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dos documentos. El primero, un instrumento relacionado con el Acuerdo de Retirada, que aporta aclaraciones y garantías jurídicas sobre la naturaleza de la solución de salvaguardia –‘backstop’ en la jerga comunitaria– para la frontera entre Irlanda del Norte e Irlanda una vez se consume el Brexit, y una declaración conjunta que completa la Declaración Política y que establece el marco de la futura relación.

Pese a ello, los diputados británicos rechazaron el 12 de marzo nuevamente el Acuerdo de Retirada, obligando a May a escribir el 20 de marzo a Tusk para pedir que se prorrogara el Brexit hasta el 30 de junio, ya que la salida debía producirse a priori el 29 de marzo.

Los líderes europeos acceden a la prórroga, pero ofrecen dos posibles fechas: el 22 de mayo, si el Acuerdo de Retirada logra finalmente el respaldo del Parlamento británico, o el 12 de abril, si el texto pactado no es refrendado por la Cámara de los Comunes. Sin embargo, el acuerdo volvió a ser rechazado por tercera vez.

En esa tesitura, la primera ministra solicita una nueva prórroga y pacta con el resto de líderes europeos una nueva fecha para el Brexit: el 31 de octubre de 2019.

El 24 de mayo, una May sin opciones, anuncia que dejará de ser la líder conservadora el 7 de junio y que seguirá como primer ministra solo hasta que su partido le busque un sustituto. Este, anunciado el 23 de julio, será el exministro de Exteriores y uno de los principales promotores del Brexit: Boris Johnson.

El premier llega a Downing Street con la promesa de que el 31 de octubre habrá Brexit, con o sin acuerdo, y el 28 de agosto provoca una grave crisis al anunciar la suspensión del Parlamento entre la segunda semana de septiembre y el 14 de octubre. El gesto es visto por la oposición como una maniobra para sacar al país de la UE sin acuerdo y genera división tanto en el Gobierno como en las filas ‘tories’, con deserciones en ambos bandos, lo que deja a Johnson sin la mayoría absoluta.

Así las cosas, el 9 de septiembre, la Cámara de los Comunes aprueba la llamada ‘Ley Benn’, que obliga al primer ministro a solicitar a la UE una nueva prórroga en caso de no lograr un acuerdo de retirada para el 19 de octubre. Además, el 24 de septiembre, el Tribunal Supremo británico declara ilegal la suspensión del Parlamento, que retoma sus sesiones.

El 17 de octubre, Reino Unido y la UE anuncian un nuevo acuerdo revisado, que es refrendado por los líderes europeos, allanando el camino para una salida ordenada. Dos días después, y tras perder la votación de una enmienda en el Parlamento, Johnson se ve obligado a pedir en contra de su voluntad una prórroga adicional hasta el 31 de enero de 2020.

Tras el enésimo pulso con el Parlamento para conseguir sacar adelante el Acuerdo de Retirada, Johnson apuesta por la celebración de elecciones anticipadas. La votación del 12 de diciembre le fue favorable, logrando una cómoda mayoría para sacar adelante el Brexit.

Finalmente, el 20 de diciembre la Cámara de los Comunes avala el Acuerdo de Retirada logrado por Johnson, con 358 votos a favor y 234 en contra. El 23 de enero de 2020, la reina Isabel II da su consentimiento al texto, completándose así todo el procedimiento.

El 24 de enero, Johnson firma formalmente el acuerdo que pondrá fin a casi cinco décadas de historia en común de Reino Unido y la UE.

Texto y fotos: Europa Press