10 noviembre,2025 8:23 am

La extorsión, una “grave sangría” para los trabajadores, señala en su homilía el arzobispo González

 

Acapulco, Guerrero, a 10 de noviembre de 2025.- En su mensaje por el Jubileo del Mundo del Trabajo, el arzobispo Leopoldo González González señaló que la extorsión es una “grave sangría” para trabajadores y empresarios, que existen injusticias en el campo laboral muy dolorosas, agradeció a quienes en tiempo de crisis han conservado empleos, e impulsó a los que tienen la posibilidad de invertir a crear puestos dignos debidamente remunerados, porque se convierten “en bendición para muchas familias y fortalecen el tejido social tan quebrantado.

“La extorsión, como cobro de piso o de cuota, es una muy injusta y grave sangría a la economía familiar y fuente de gran desánimo en el campo laboral, tanto para trabajadores como para empresarios”, subrayó, y agregó que promover la creación y cuidado de empleos es una delicada responsabilidad de quien tiene a su cargo el bien común.

Recordó que el papa Francisco mencionaba que le entristecía ver personas que no encontraban trabajo para llevar el pan a casa, pero se alegraba con el empeño de gobernantes para lograrlo; que acentuaba que es un factor indispensable para construir la paz, mantenerla y dar dignidad a las familias.

También expresó que el trabajo no debe ser un instrumento de alienación, sino de esperanza y vida nueva, y que, como decía el papa Francisco, hay injusticias en el campo laboral, que son “muy dolorosas”, y opresión a diferentes niveles: “el hombre sobre el hombre, de nuevas organizaciones esclavistas que oprimen a los más pobres, en particular, muchos niños y muchas mujeres sufren una economía que obliga a un trabajo indigno”.

Reconoció y agradeció a quienes en tiempo de crisis han conservado puestos de trabajo en sus empresas, pequeñas o grandes, y han buscado que estén justamente remunerados; a quienes con ingenio se han procurado atendiendo necesidades de otras personas; a tantos obreros que con su labor bien realizada hacen posible la subsistencia de empresas y conservación de puestos; y a los papás y abuelos que enseñaron la habilidad y destreza que ha permitido a sus descendientes ver por su familia.

El prelado manifestó que es muy importante desempeñar los trabajos con gran responsabilidad, cada vez mejor capacitados, para la realización personal, contribuir a la construcción del bien común y cooperar con Dios por un mundo más habitable, y que a quienes no tienen trabajo se les debe ofrecer solidaridad en oportunidades adecuadas.

Explicó que el Jubileo comenzó ayer en Roma, y estaba programado del 1 al 4 de mayo, pero días antes falleció el papa Francisco.

Yee Trujillo / Foto: El Sur