
Acapulco, Guerrero, a 8 de abril de 2025.- La falta de identificación de cuerpos enterrados dentro de las fosas comunes expone el problema de fondo de que las víctimas no tienen acceso a la verdad y a la justicia, señaló la coordinadora de la Especialidad en Identificación Humana: Peritajes Sociales y Análisis de Contexto de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Isabel Beltrán Gil.
“No se puede pensar sólo en la identificación, se tiene que pensar en el conjunto de problemáticas que van asociadas para evitar que luego se esté generando otro tipo de daños a los familiares”, dijo al ser consultada por la información que se publicó el 24 de marzo pasado en estas páginas sobre los 964 cuerpos sin identificar inhumados entre 2006 y 2015 en la fosa común del panteón municipal El Palmar, ubicado en la comunidad Kilómetro 22.
Beltrán Gil, doctora en Antropología Social por la Universidad de Valencia, España, indicó que la situación de El Palmar se da en otros panteones, “no hay una restitución digna y se sigue socavando el proceso de duelo por el que deben de pasar estos familiares porque no todos ellos van”.
“Las fosas comunes en panteones municipales siguen teniendo una problemática de fondo y creo que no se habla tanto de esto, ya no es sólo la cuestión de la identificación por una buena o mala inhumación en ese ese espacio, sino también el derecho que se tiene al acceso a la verdad y a la justicia”.
“¿Qué tanto en estos casos uno puede asegurar la trazabilidad de estos cuerpos?, porque es el panteonero quien tiene la noción de dónde está, y en ocasión de que el panteonero fallezca o ya no esté ahí, se pierde la información”, cuestionó.
Dijo que tiene que haber una custodia adecuada de esos cuerpos “mientras no sean identificados, haya o no una comisión del delito”, es decir, garantizar la “trazabilidad” de los cuerpos que le compete a las instituciones, lo cual ha sido subsanado con los panteones forenses.
Insistió en el riesgo no sólo de no lograr la identificación, sino en el acceso a la justicia, “qué tanto se está comprometiendo que las víctimas directas y las víctimas directas tengan acceso a la justicia al momento que los cuerpos no fueron custodiados de la manera correcta, bajo los términos de cadena de custodia y todos los parámetros legales que deben de estar en estos contextos”.
“Pensar en parchear el problema no soluciona el problema, al contrario, incrementa el problema porque cada vez que pones un parche no piensas en las consecuencias; creo que eso ha pasado con los panteones, me desbordan, no tenemos espacio en los Semefo, no sabemos qué hacer con los cuerpos, vamos a donarlos a las universidades, vamos a incinerarlos, sin pensar que evidentemente en algún momento van a hacerse escuchar”.
Planteó ver la desaparición como “un problema complejo, que es un problema que tiene muchas aristas, que no nos tenemos que centrar sólo en la identificación, sino que nos debemos de centrar en diferentes ejes: identificar, restituir adecuadamente y dar acceso a la verdad y a la justicia a las víctimas y a la sociedad, porque merece estas respuestas para sentir que hay seguridad en este país”.
Beltrán Gil dijo que “la identificación es prioritaria y esencial a estas alturas, se necesita y se requiere, pero no se puede pensar sólo en la identificación, se tiene que pensar en el conjunto de problemáticas que van asociadas para evitar que luego se esté generando otro tipo de daños a los familiares”.
En todo el país no hay especialistas suficientes
Se le preguntó por qué el gobierno no resuelve el problema de la identificación, y la también doctorante en Antropología Física en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) contestó que, en términos muy generales, en todo el país no hay especialistas suficientes que se dediquen al área forense, por lo que hace falta inversión.
“No hay seguridad, no hay un salario digno para esos puestos de trabajo y las instalaciones muchas veces no tienen la infraestructura adecuada para que se pueda hacer un trabajo adecuado, y entonces ahí nos encontramos con poco personal trabajando por muy poco dinero, que tiene que hacer horas extras, y que no puede realizar su trabajo adecuadamente porque las instalaciones no cumplen con los mínimos que se podrían requerir”.
La coordinadora de la Especialidad en Identificación Humana: Peritajes Sociales y Análisis de Contexto dijo que ésta tiene como objetivo “poner en diálogo las ciencias sociales y las ciencias forenses porque sí hay una desconexión en cuanto a la información que fluye”.
“Por ejemplo, no hay información del contexto de hallazgo que llegue a los antropólogos forenses o al médico forense, y a veces esa información de contexto da pistas que pueden ayudar o que pueden nutrir esas hipótesis de identificación, o que incluso pueden ayudar a entender ciertos elementos que se están encontrando en el cuerpo que pueden contribuir”.
La especialidad comienza este año en la Facultad de Derecho de Acapulco, el pre registro para la inscripción está disponible hasta el 11 de abril, Beltrán Gil consideró que hace falta un diálogo sobre la desaparición en el que están los familiares y los académicos, entonces la especialidad también busca contribuir al problema de la identificación “con métodos y herramientas mucho más modernos, eficaces y eficientes para la identificación de los que existen actualmente, especialmente en el área de antropología”.
Texto y foto: Ramón Gracida Gómez


