
Pyeongchang/Tokio/Pekín, 14 de febrero 2018. Los Juegos Olímpicos de Pyeongchang son apenas el comienzo para Corea del Sur, Japón y China, tres potencias económicas asiáticas que quieren aprovechar el momento para dar un salto en el deporte invernal.
El continente más poblado del mundo se convertirá en los próximos años en el epicentro del olimpismo, ya que tras Pyeongchang 2018 será el turno de los Juegos de verano de Tokio 2020 y la cita invernal de Pekín 2022. Y ninguno de los tres anfitriones quiere dejar pasar la oportunidad.
El Comité Olímpico Internacional (COI) espera que los Juegos de Pyeongchang ayuden a fomentar el interés por los deportes del hielo y la nieve en Asia. Lo mismo aguarda la localidad surcoreana, que quiere convertirse en una meca del deporte invernal en la región después del fin del mega-evento el 25 de febrero. Fue, de hecho, uno de los argumentos con los que los anfitriones convencieron al COI.
De los tres países del noreste asiático, Japón es el que cuenta con la mejor reputación en el deporte invernal. El país albergó ya los Juegos de Sapporo 1972 y Nagano 1998 y en Pyeongchang se han visto a numerosos aficionados nipones alentando a sus atletas.
China está experimentando un importante crecimiento en las actividades invernales. Si hace un par de décadas apenas había algunos miles de esquiadores en todo el país, para 2022 el Gobierno espera que unos 300 millones de chinos practiquen la actividad.

Corea del Sur se encuentra en un punto intermedio entre sus dos vecinos. Desde hace algunos años, el anfitrión de los actuales Juegos Olímpicos se está ganando lentamente un nombre en el deporte invernal. Sobre todo por los éxitos de los patinadores de velocidad y especialmente de Kim Yuna, campeona olímpica de patinaje artístico en Vancouver 2010 y encargada de encender la llama en Pyeongchang.
Los Juegos Olímpicos deberían dar ahora un fuerte impulso al crecimiento de la actividad invernal en Corea del Sur, aunque los resultados aún están por verse.
El interés por el esquí y el snowboard en Corea del Sur ha llegado algo tarde al país, lo cual se debe en cierta medida a la turbulenta historia de la nación en la segunda mitad del siglo XX. El primer centro de esquí de Corea del Sur fue creado en 1975 en Yongypong, unos 200 kilómetros al este de Seúl. Allí se disputan actualmente algunas de las competiciones de los Juegos de Pyeongchang. Tras Yongypong, se crearon en los siguientes años otros 14 centros de esquí en el país.
El comité organizador de los Juegos asegura que las obras de transporte e infraestructura realizadas con motivos del evento deportivo ayudarán a que “la gente pueda tener la libertad de ir a esquiar cada vez que tenga tiempo libre”.
“Desde la elección de Pyeongchang como sede de los Juegos Olímpicos, cada vez más gente presta atención al deporte invernal y al esquí”, aseguraron los organizadores.

Se estima que en la temporada 2016/17 unas 4,8 millones de personas practicaron esquí o snowboard en Corea del Sur, sobre una población total de 50 millones. El snowboard, puntualmente, es muy popular entre los jóvenes surcoreanos. Y a esto se añade casi medio millón de turistas extranjeros que viajaron al país para disfrutar de la nieve.
Pero las cifras lucen pequeñas si se compara con Japón, que en su montañosa geografía cuenta con alrededor de 600 centros de esquí y snowboard. Según promocionan las autoridades de turismo locales, Japón cuenta con “la nieve de mejor calidad del mundo”.
Sapporo, en el norte del país, evalúa incluso postularse para recibir unos nuevos Juegos Olímpicos en el futuro, tal vez los de 2026. Una buena actuación de Japón en Pyeongchang ayudaría a reforzar esa posibilidad.
Pero en China no se quedan de brazos cruzados. En los próximos cuatro años se espera que se construyan cientos de nuevas pistas de esquí y patinaje. El boom en Wanlong, a unos 250 kilómetros de Pekín, ya ha comenzado.
El crecimiento de la economía china, además, ayudará duplicar la cantidad de turistas invernales desde las actuales 170 millones de personas hasta las 340 millones para 2022, según indicaron las autoridades. Aunque para ello hará falta avanzar todavía más en la creación de infraestructura. “Debemos llevar la intraestructura invernal a un nuevo nivel”, afirmó ambicioso el ministro de Deportes, Gou Zhongwen.
Texto: DPA / Foto: Redes sociales.
