
Rechaza el director la iniciativa del senador Martí Batres para que todas las cintas extranjeras tengan una versión en español porque disminuiría la taquilla de las producciones nacionales.
Ciudad de México, 17 de febrero de 2020. La Ley de Doblaje impulsada por el senador Martí Batres, que propone que toda película en lengua extranjera que estrene en México ofrezca una versión en español, golpearía “de muerte” al cine nacional, alertó el director Arturo Ripstein.
“Es ir en contra de todo lo que se ha ganado en todos estos años. México empezó a no doblar películas, contrario, por ejemplo, a España, porque lo que se quería era impulsar la industria mexicana. Si había quién no supiera leer subtítulos, pues iría a ver una película en español, mexicana.
“Si ya estamos así (con la idea de la ley), la competencia va a ser intolerable. De por sí se dobla demasiado, más de lo que tendría que hacerse. Entonces, estoy absolutamente en desacuerdo”, comenta el aclamado realizador en entrevista.
De acuerdo con datos de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), la taquilla de cintas mexicanas significó durante 2019 menos del 10 por ciento de los ingresos totales en los cines, pero en la tesis de Ripstein, ésta iría a menos.
“La taquilla de todos modos es mínima”, opinó el director de Profundo carmesí. “(Esta ley) es la salida del cine mexicano, es entrar rigurosamente en el terreno del autoritarismo flagrante”.
La propuesta está mal enfocada, señala el Imcine
En opinión de la cineasta María Novaro, actual directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), la iniciativa de Batres está mal enfocada.
La mayoría de los estrenos de películas hollywoodenses que llegan a México, menciona, ofrecen copias dobladas en salas de todo el país; el problema es que éstas inundan las pantallas.
“Lo que hay que garantizar es que también los mexicanos puedan ver el cine en su versión original. Eso no está garantizado.
“Hay cines por zonas… Tenemos datos de que en el estado de Chiapas no hay versión original o que en todo el estado de Querétaro no se presentaron ciertas películas en versión original”, critica.
Gastan 13 mil pesos en traducir, pero 410 mil por el doblaje de voz, se quejan
El distribuidor Alfonso López, de Alfhaville Cinema, denuncia que la iniciativa también “asesinaría” a propuestas como la suya, y dejaría las marquesinas de las salas sin opciones más allá de los designios de las grandes compañías.
La ley, por ejemplo, exigiría desembolsos de alrededor de 410 mil pesos para el doblaje de cada título, cuando el gasto para el subtitulaje promedia 13 mil pesos.
“Significaría la desaparición de 40 empresas que se dedican a importar películas extranjeras, de arte. Y negarle al público mexicano la posibilidad de ver cinematografías diferentes a la estadunidense.
“Es, por un lado, un atentado económico, y por otro, un atentado cultural. La Cineteca Nacional, por ejemplo, en su vida ha pasado película doblada al español que no sea infantil. En ningún lugar del mundo se les ocurre. No se podría exhibir cine extranjero”, criticó el empresario.
Texto: Mario Abner Colina / Agencia Reforma / Foto: Archivo


