
En encuentro con empresarios, Sebastián Ramírez Mendoza precisa que los dos retos fundamentales de la ciudad son garantizar la seguridad para los inversionistas y el abasto de agua potable para toda la población. Destaca el proyecto que encargará a Fonatur los servicios públicos en la zona turística
Acapulco, Guerrero, 24 de enero de 2025. El subsecretario de Turismo federal, Sebastián Ramírez Mendoza, dijo ante unos 200 empresarios integrados al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Guerrero, que el gobierno federal debe de garantizar la seguridad para los inversionistas en Acapulco, para que tengan la estabilidad y certeza de emprender negocios en la ciudad, y que la reconstrucción va tardar unos años, por lo que les pidió moderar sus expectativas.
La mañana de este jueves, el subsecretario acudió a la sesión del CCE, donde presentó el plan de inversión para el 2025 de reconstrucción, donde también los empresario expusieron las necesidades que se requieren en la zona turística, como la avenida Escénica que está en penumbras, y la gran cantidad de vendedores ambulantes en las calles y accesos a playa.
Durante la bienvenida el presidente del CCE, Julian Urióstegui Carbajal, expresó que el nuevo plan de reconstrucción será un antes y después para Acapulco. Llamó al sector bancario a abrir la llave del crédito en el menor tiempo posible.
“Nos sumamos al programa Acapulco se Transforma Contigo que es la forma de relanzar el destino turístico. Estamos muy emocionados con esta iniciativa de proyectos. No había una intervención tan importante del gobierno federal”.
Garantizar un piso de servicios de calidad
Durante la explicación del proyecto de reconstrucción para este 2025, el subsecretario Ramírez Mendoza comentó que el programa parte de la idea de que el gobierno debe de garantizar la seguridad, para que quien invierta en Acapulco tenga estabilidad y certeza.
Una de las prioridades es poder garantizar un piso de servicios de calidad, y para eso Fonatur se va a encargar de los servicios públicos en la zona turística, desde Diamante, hasta Pie de la Cuesta,
“Le vamos a dar calidad al destino, y le vamos a ayudar al municipio, y le vamos a decir al municipio que se dedique a atender la sección donde vive la mayor parte de los acapulqueños, que la Federación va a sumir la parte de la prestación de servicios en el destino turístico”, lo que arrancó aplausos de los presentes.
Advirtió: “Nos tenemos que ordenar todos. Si queremos estar cómo en Los Cabos, nos tenemos que comportar como allá. La separación de basura, respetar las señaléticas”, con esto se podrá explorar a una nueva diversidad de públicos que vengan a la ciudad.
Ramírez Mendoza enfatizó: “No se trata de tener infraestructura cara. Se trata a veces de orden y equipamiento muy sencillo”, un ordenamiento básico, accesible, con una rampa para que la gente con muletas pueda llegar a la playa.
Expresó que una vez hecha la inversión, el “gran reto que viene es que necesitamos recuperarla” pero que el CIP va ayudar en los próximos meses en cambiar la imagen de la ciudad.
“No podemos pensar en regresar a los años de 1990. De donde estamos partiendo, no es para regresar a lo mismo, sino estamos preparándonos para los efectos del cambio climático y que Acapulco está sometida a sismos y huracanes, y esto va hacer todo el tiempo. No se trata de regresar, sino de una ciudad nueva y preparada”.
“Nos vamos a tardar unos años” en la reconstrucción
En su participación el subsecretario Ramírez Mendoza reconoció ante los empresarios que la ciudad no estará arreglada en dos o tres meses, y “nos vamos a tardar unos años”.
Dijo que se necesita un proyecto que no solo reconstruya, sino que atienda los problemas que enfrenta Acapulco, y que son mucho antes de los huracanes, y que tanto el Otis y John solo vinieron a exhibir y agravar ciertos problemas.
Expresó que la reconstrucción, no solo involucra a la secretaría de turismo, sino a muchas entidades de gobierno, como Conagua, y Fonatur, así como todas las instituciones de seguridad, que tienen una estrategia.
Comentó que hay dos retos fundamentales, la seguridad que se tiene que atender y el agua, que es pieza indispensable, tanto por la tranquilidad de la ciudad, el derecho humano, e incluso el prestigio del destino. En el caso del sistema de agua dijo que ambos huracanes le pegaron de una forma diferenciada pero aguda, y que fue complicado recuperar el sistema después de John.
El funcionario dijo a los empresarios que ante el crecimiento de otros destinos turísticos del país como la Riviera Nayarita, Baja California y la Península de Yucatán, Acapulco se ha hecho menos competitivo, y eso pone un reto de poder identificar nuevas vocaciones y mercados para el destino.
Dijo que hay un desafío muy importante con la división de la ciudad, porque hay una zona como la diamante, donde llega gente rica, pero que no sale, y gasta menos, y hay otro sector de la población que llega a la zona de la bahía, que tienen menos capacidad de gasto, y por eso la ciudad ha perdido densidad en su oferta.
Hay muchos inmuebles abandonados, pero dice que no cae su precio
Ramírez Mendoza comentó que hay muchas plazas y edificios abandonados, con locales sin comercios en la ciudad, sin embargo eso no ha impactado en la devaluación de los predios. “Hay una oferta de inmuebles impresionante. Pero eso tiene que ver con la escasez de suelo, pero hay mucho, en zonas de alto riesgo”.
Luego se preguntó. “¿Cuántas tierras hay abandonadas y vacías?, que perjudica el panorama, la dinámica de la ciudad, pero que no está fácil recuperarlas, porque tienen alto valor, desde el acapulco tradicional hasta diamante”.
El funcionario dijo que Acapulco tiene una serie de potencialidades, que son se puede renunciar, así como su marca, además de un millón de personas que viven aquí, trabajan, tienen un negocio, “y que no podemos renunciar a que la recuperemos”, recordando el caso del Nueva Orleans que quedó bajo el agua luego de devastador impacto del huracán Katrina, y se recuperó.
“Hay todas las condiciones, Acapulco es una ciudad con retos y desafíos, y tiene todas las capacidades de levantarse”, expuso.
En declaraciones el funcionario respondió que habrá diálogo en el proceso de reordenamiento de la zona turística, y sensibilidad para las personas que tienen un trabajo informal y que tienen puestos en la calle, o accesos a playa, “siempre diálogo, la gente quiere trabajar y busca mejorar sus condiciones de vida, y no hay que estigmatizar a nadie. Todo el mundo es necesario y forma parte de la comunidad y no se trata de echarle la culpa a nadie”.
Las interrogantes de los empresarios
En la ronda de preguntas el integrante de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios Ignacio Lacunza Magaña preguntó si se iban a realizar obras para evitar inundaciones en la zona diamante, reponiendo el subsecretario que “hay un desastre” en esa área de la ciudad que es de “altísima vulnerabilidad” y que Conagua tiene un dragado la laguna, y la rehabilitación de las plantas tratadoras.
El empresario Tony Rullan, se quejó de que no había información de que se haría en la avenida Escénica donde en los últimos días han ocurrido varios accidentes, y dijo que uno de los factores es que no hay iluminación, y que es una de las vías más importantes de la ciudad.
Además de que se necesita adecuar las tapas de las alcantarillas y otros registros que hay, porque en cada reencarpetamiento quedan hoyos, además de que hacen falta cruces para los automóviles en la zona de restaurantes, y no ir a retornar hasta el puente del entronque con la carretera a Cumbres de Llano Largo.
El presidente de los hoteleros y restauranteros del Acapulco tradicional, Francisco Aguilar Ordoñez, solicitó créditos blandos para las pequeñas hospederías que no tuvieron apoyos federales, luego de los daños provocados por el huracán Otis.
El integrante del Colegio de Arquitectos, Rafael Trani, dijo que se tiene que reconocer que la autoridad falló en los grandes servicios de Acapulco, y que actualmente el municipio tiene a un 50 por ciento de su población en la pobreza.
Además solicitó la conformación de la zona metropolitana que conforman los municipios de Acapulco, Coyuca de Benítez, y San Marcos. Reclamó que las violaciones al plan de desarrollo urbano del municipio, son las que han provocado todo el desastre.
El representante del fraccionamiento Las Brisas, Miguel Ángel Zapata, dijo que de nada sirve tener infraestructura hidráulica, si no se restaura los bosques desde donde nace el río papagayo.
La integrante de la Canirac, Mayra, pidió la regulación del comercio informal y los ambulantes en las calles. El Cónsul honorario de Francia en Acapulco, David Ramírez Durán, recordó que todo lo que se hará tocará intereses creados, como en el parque El Veladero, que está invadido.
La integrante del colegio de licenciados en turismo Margarita Suazo opinó que se debe de actualizar e innovar, la Ley, estatal y municipal de turismo. Otro empresario pidió la creación de un nuevo centro de convenciones para la zona de la bahía de Acapulco.
Mientras un integrante de la asociación de la Riviera Diamante, solicitó que se atienda de manera urgente las áreas más críticas para evitar que se desborde el río de la sabana, durante la temporada de lluvias.
En respuesta a los planteamientos, el subsecretario, Ramírez Mendoza les pidió a todos “no exageren” y “moderar las expectativas, nosotros tenemos una tarea, y no los dejan de tener los distintos niveles de gobierno. Nosotros ya no nos podemos hacer cargo de una serie de problemas. Estamos apostando a la estabilidad a largo plazo”.
Al encuentro también asistió la subsecretaría de Turismo del Estado, Rosi Pavón Flores y el secretario de turismo municipal, Noé Peralta.
Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo


