
“Vamos a llevar a cabo una consulta”, adelanta el Presidente electo, a recoger puntos de vista “para que una vez que el gobierno esté acreditado, una vez que el ciudadano le tenga plena confianza al gobierno –porque va a ser un gobierno honesto donde no habrá corrupción–, entonces sí podamos pensar en una reforma fiscal”.
Texto: Adriana Dávila y Juan Carlos Rodríguez / Agencia Reforma / Agencia Proceso
Foto: Cuartoscuro
Monterrey / Ciudad de México, 5 se septiembre de 2018. El presidente electo Andrés Manuel López Obrador se reunió este martes con empresarios de Nuevo León, donde declaró que hasta que su gobierno se haya consolidado, a mitad de su sexenio, propondrá una reforma fiscal, la cual tendrá como base la simplificación para que los contribuyentes sólo realicen una manifestación anual y sea por medio de sorteos que se realicen indagatorias para no generalizar las auditorías.
La simplificación de trámites, explicó, será elemento básico de su gobierno, y el ciudadano ya no será visto como delincuente evasor, sino como contribuyente.
Para ello, se concretará la desaparición del esquema de fiscalización a contribuyentes que opera actualmente en México, y en su lugar presentará –una vez consolidado su gobierno, a mediados de sexenio– una reforma fiscal que se basará en la confianza a los propios contribuyentes e incluirá revisiones a las declaraciones mediante sorteo.
La nueva era de prosperidad en México se basará en la confianza en la gente, por lo que ya no existirán los inspectores federales, que en lugar de hacer revisiones únicamente se dedicaban a extorsionar, como lo comprobó cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México.
López Obrador enumeró las tareas que emprenden él y su equipo de trabajo: ajustar el marco legal para que se puedan concretar las reformas que propone; elaborar la Ley de Ingresos para crear un estado esbelto, sin el aumento de impuestos ni la creación de otros nuevos. Con ello, aseguró, no habrá gasolinazos.
“Vamos a gobernar los primeros años de esta manera y vamos a llevar a cabo una consulta, recoger puntos de vista, para que una vez que el gobierno esté acreditado, una vez que el ciudadano le tenga plena confianza al gobierno –porque va a ser un gobierno honesto donde no habrá corrupción–, entonces sí podamos pensar en una reforma fiscal, que desde mi punto de vista tendría como elemento básico la simplificación. El confiar en el ciudadano, confiar al contribuyente, no verlo como como un delincuente en potencia, sino como un ciudadano responsable”, añadió.
Se dará una atención inmediata a los más necesitados con apoyos a adultos mayores, becas para jóvenes y capacitación pagada a quienes se estrenan en el mercado laboral, afirmó, y como última tarea mencionó que garantizará la seguridad de todos los mexicanos.
Por ello, señaló, los 240 mil elementos del Ejército y los 40 mil marinos dejarán su labor tradicional como defensores de la nación y se transformarán en elementos que efectuarán trabajo de seguridad, para combatir los delitos del fuero común como robo, extorsión y secuestro.
“Empezaremos a reconvertir estas instituciones, y que de defensa nacional sean para la seguridad interior, la seguridad pública. No tenemos amenaza de ninguna potencia extranjera y en caso de que sucediera una situación de ese tipo, que no lo creemos ni lo deseamos, defenderíamos a nuestra patria todos los mexicanos, como siempre ha sido”.
Reiteró que no es tiempo de que las fuerzas armadas regresen a los cuarteles, por lo que seguirán en la calle con una mejor coordinación de un mando único, dijo sin dar más detalles.
Una neoleonesa en el SAT
Tras exponer las líneas de trabajo que seguirá desde la presidencia para apoyar el desarrollo económico, López Obrador dijo que en su sexenio se “hará mucho” en el estado y que, por ser fronterizo, habrá mayor apoyo a pequeños y medianos empresarios.
Reiteró que la Secretaría de Economía tendrá sede en Monterrey y adelantó que la titular del Sistema de Administración Tributaria (SAT) será una mujer originaria de Nuevo León, de quien no reveló su nombre.
“Los voy a dejar un poco en suspenso: va a ser una mujer la directora del SAT y va a ser de Nuevo León”, dijo, reservándose el nombre de la encargada de la recaudación en el país.
De quien sí habló fue de Graciela Márquez, presente en el evento y próxima secretaría de Economía del gobierno federal que despachará desde una oficina instalada en Monterrey.
Pide Caintra apoyo a Pymes
En presencia de unos mil 400 ciudadanos y empresarios convocados por la Cámara de la Industria de la Transformación, en Cintermex, Garza Herrera expuso que las Pymes necesitan un esquema de trato diferente al resto de las compañías, por lo que pidió que se baje la frecuencia de declaraciones fiscales que deben realizar, entre otras consideraciones.
También solicitó que se cree un organismo que ayude a la creación de 10 mil nuevos empleos para jóvenes en la entidad y que se destine el 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a la ciencia y tecnología.
“Estamos puestos para ser el órgano de consulta para impulsarlo”, indicó Garza Herrera.
Acompañado de su futuro jefe de gabinete, el empresario regiomontano Alfonso Romo Garza, López Obrador arribó a Cintermex a las 12:50 horas, donde lo recibieron ex presidentes de la agrupación empresarial, directores de organismos intermedios, socios de Caintra y otros empresarios.
Garza Herrera agradeció a AMLO aceptar la invitación al evento y aseguró que busca exponer su plataforma de trabajo en apoyo al desarrollo económico y social.
“No quiero juzgar a nadie”
A su llegada a Nuevo León para reunirse con empresarios, López Obrador rechazó juzgar la gestión de su antecesor Enrique Peña Nieto, al considerar que se concentrará en ver hacia el futuro del país.
En ese sentido, dijo que ya le sugirió a los diputados que en las comparecencias de los secretarios, antes de que termine el sexenio, sean críticos pero no agresivos con ellos, “sin perder el decoro”.
“No quiero juzgar a nadie. Estoy viendo para adelante, porque creo que necesitamos unirnos todos, no pelearnos. Le estoy haciendo una recomendación respetuosa los legisladores de que están llegando secretarios del gobierno actual a comparecer, y que se les cuestione, se les critique, pero con respeto, que no haya excesos ni se humille a nadie”, comentó.
En una conversación con reporteros a su llegada al aeropuerto de Monterrey, López Obrador reconoció que el país enfrenta problemas de inseguridad, pero destacó que la transición que actualmente lleva con el presidente saliente ha sido ordenada, lo que ha facilitado el trabajo.
Acompañado del gobernador Jaime Rodríguez Calderón, quien lo recibió en la terminal aérea, anunció que a partir de que tome posesión como presidente sostendrá reuniones de su gabinete de seguridad en Palacio Nacional para recibir reportes diarios del estado del país, una labor que provocará que los periodistas deban madrugar, adelantó.
“Voy a recibir el parte de la Policía y el Ejército, los reportes, y vamos a tener discusiones todos los días, así que ustedes ya se tienen que ir preparando sicológicamente, porque se van a tener que acostar más temprano. Vamos terminar temprano, para estar desde las seis de la mañana en el Palacio”.
Anunció que antes de tomar posesión de la presidencia, regresará a algunos distritos de Nuevo León.
Tras la entrevista, López Obrador, Rodríguez Calderón y Romo Garza se sentaron en una mesita para tomar un café y posar para la foto.
(En la imagen: El presidente electo Andrés Manuel López Obrador en el Centro Internacional de Negocios a donde se reunió con empresarios de la Caintra Nuevo León, en su primera visita a Monterrey después de las elecciones. Foto: Cuartoscuro)


