
Chilpancingo, Guerrero, 17 de julio de 2026. La ex directora de la Unidad de Género de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Mallely Mayo Fierro informó que fue reinstalada en su centro de trabajo y se le pagaron los salarios caídos por orden de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, sin embargo, su demanda por acoso sexual en contra del subsecretario de Prevención y Reducción de Riesgos, Ricardo Ramírez Ibarra, sigue en pie.
El pasado 10 de julio, en entrevista con El Sur, la titular de la Secretaría de la Mujer Estatal, Hilda Ruth Lorenzo Hernández dijo que la trabajadora de la Secretaría de Contraloría y Transparencia Gubernamental, Iliany Mojica Reynoso, quien denunció despido injustificado después de sufrir hostigamiento laboral fue reinstalada en la dependencia que dirige; mientras que Mallely Mayo fue reinstalada en su cargo.
Ayer en conferencia en la Delegación 17 del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) en Chilpancingo, acompañada de la activista Wendy Alanís Gutiérrez, Mallely Mayo detalló que tuvo una audiencia con la gobernadora y fue ella quien ordenó su reinstalación, así como el pago de salarios caídos que se le adeudaba.
“Agradezco infinitamente a la maestra Evelyn Salgado Pineda y a las personas que estuvieron apoyándome”, expresó.
Puntualizó que su denuncia sigue en pie porque el acoso “está penado y debe ser sancionado”, por lo que pidió garantías de seguridad, independiente de que se haya solucionado su situación laboral.
“Temo por mi seguridad porque, quiero reiterar y dejar claro nuevamente, que yo en la Secretaría de Protección Civil fui amenazada por el señor Ricardo Ramírez Ibarra, sigo con miedo, sigo con esa preocupación por mis hijas”, manifestó.
Contó que recibió “mucho hostigamiento sexual y acoso”, no sólo de Ricardo Ramírez, también del contralor interno Saúl Zeferino Mejía y el contador Cándido Basilio Sales, quienes actuaron “en complicidad” del titular de la dependencia, Roberto Arroyo Matus, y área de Recursos Humanos, “temo por mi vida y sigo haciendo responsables a esas personas de lo que me pueda llegar a pasar”.
Aclaró que Arroyo Matus no la acosó, pero sabía de la situación que vivía y no hizo nada, incluso le recomendó no denunciar.
Negó que haya recibido inmuebles o dinero de la gobernadora a cambio de “callarme”, aunque “las personas son libres de pensar y opinar lo que quieran”.
Aseguró que Evelyn Salgado “nunca me condicionó” a retirar su demanda a cambio de volver a su trabajo; “mi derecho a denunciar el acoso sigue en pie”.
Recordó que denunció el hecho el pasado 13 de junio ante el Centro de Justicia para Mujeres, “tengo profunda fe en que estos hechos se van a investigar cómo debe ser, apegados a la ley, y también confío plenamente en que la gobernadora no va a permitir estos actos violentos”.
Añadió que la gobernadora “a mí me ha respaldado, a mí me ha escuchado y no tengo más que decir, solamente velo y pido por mi seguridad porque estas personas que aún siguen en el poder no han sido removidas”.
Señaló que no quiere convertirse en una estadística más, “si el día de mañana yo no estoy, si el día de mañana a una de mis hijas les pasa algo, sigo haciendo responsable a estas personas”.
Abundó que aún está pendiente su asignación en un nuevo centro de trabajo, para evitar que esté expuesta y agradeció que se estén tomando medidas, ya que, por comentarios de trabajadores, los denunciados han dicho que “esto no se va a quedar así”, por eso teme, “porque estas personas están resentidas”.
Llamó a las trabajadoras del gobierno del estado que han pasado por esta situación y siguen viviendo violencia a que alcen la voz “porque la gobernadora nos respalda”.
Alina Navarrete Fernández


