
Acapulco, Guerrero, a 21 de octubre de 2025.- Durante el conversatario Medio Ambiente y Cambio Climático, autoridades, profesionistas y representantes de organismos internacionales coincidieron que Acapulco es vulnerable a fenómenos meteorológicos y que en las acciones de prevención debe participar la sociedad y buscar reducir la emisión de carbono.
En el Zócalo de la ciudad se llevó a cabo dicho conversatorio, como parte de la semana por el segundo aniversario del huracán Otis, en el que participaron la alcaldesa Abelina López Rodríguez; el coordinador de la recuperación por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Gontrán Villalobos Sánchez; el doctor de Recursos del Mar del Centro de Investigación de Estudios Avanzados, Alejandro José Gerardo Souza Gómez y el coordinador del Instituto de Investigación de Ciencias Naturales y Cambio Climático de la Universidad Autónoma de Guerrero, y colaborador de El Sur, Octavio Klimek Alcaraz y como moderador el director de Ecología, Miguel Balleza García.
La alcaldesa aseguró que Acapulco está certificado como una ciudad resiliente, y recordó que antes del impactó del huracán Otis, su gobierno monitoreó la evolución del fenómeno que desde el 14 de octubre al 24, durante 10 días se siguió minuto a minuto e hizo una cronología de la evolución rápida del huracán.
“Ese seguimiento nos permitió la justicia climática”, dijo la alcaldesa, que indicó que la geografía de Acapulco “nos hace más vulnerables y preocupa que muchas veces se deje de lado la justicia climática. El cambio climático ya llegó para quedarse; ahora tenemos que adaptarnos”, indicó la alcaldesa durante su intervención.
Agregó que Acapulco está certificado como ciudad resiliente, aunque enfatizó que dicha certificación “no funciona por sí sola” y que el municipio cuenta con 29 unidades para atención en emergencias y rehabilitación de infraestructura en temporada de lluvias, así como la rehabilitación gradual de subestaciones eléctricas como parte de la prevención.
Llamó a la población a no tirar basura en cauces y canales, pues se convierten en diques que agravan las inundaciones, por lo que dijo que van a seguir con las detenciones para aquellos que tiren la basura en los cauces y la vía pública.
En tanto Villalobos Sánchez dijo que el huracán Otis fue un evento “catastrófico de relevancia a nivel internacional” porque su evolución fue en pocas horas, y eso puso todos los reflectores en la ciudad y se aprendieron muchas cosas, y lo que se busca es que ese aprendizaje permanezca para que haya resiliencia.
El representante de Naciones Unidas sostuvo que la lección que dejó el huracán es que se deben hacer estructuras resistentes a vientos mayores de 300 kilómetros por hora, como también se deben hacer estructuras resistentes a sismos, “esas son las lecciones a los principios de la resiliencia” y esta se tiene que medir no nada más en el turismo, sino en otros sectores, como los servidores públicos, la población.
“El Atlas municipal de riesgo que se está generando nos está ayudando a dar el primer paso de la resiliencia que es identificar qué es lo que tengo, cuál es el riesgo, también ahí incluyo a la zona costera y la urbana, tenemos que verlo como un todo”, dijo.
Sostuvo que toda la población tiene que unirse, no sólo es responsabilidad de un gobierno, sino de “todos y ahí tenemos que incluirnos todos” y la resiliencia debe avanzar en las generaciones futuras.
“En estos dos años que hemos trabajado en Acapulco claro que vemos esos cambios … y esperemos que no vuelva otro Otis, pero la tendencia nos dice que los huracanes en la costa del Pacífico se van a incrementar en intensidad y en número”, dijo. y se tienen que reducir los gases de efecto invernadero, pero también es adaptarse a lo que viene.
En tanto Alejandro Souza Gómez dijo “lo que pasó en Otis, y que se nos olvida es que en el Pacífico tropical, es la zona que siempre ha tenido más número de tormentas tropicales por kilómetro cuadrado, no eran tan extensas y se pensaba que no fueran ser tan intensas, pero el 2015, llegó Patricia, la tormenta más fuerte”.
Abundó que ahora lo que más se ha dado son estos cambios de 12 horas, 15 horas, 24 horas de ser un huracán 1 a 5, “eso se debe a cambios en la temperatura del mar”. Lo que se tiene que hacer es producción con “cero de carbono, y están poniendo energías verdes para bajar su consumo de carbono”.
Sostuvo la temperatura del mar es por el cambio climático, “estamos llegando, si es que ya estamos en el 1.5 grado más caliente de lo que era antes, se está viendo que puede haber más tormentas más fuertes, pero lo que sí se sabe es que los huracanes fuertes van a ser más comunes”.
Consideró que se tiene que construir la resiliencia, y eso se puede hacer con los sistemas de alerta temprana, los sistemas de observación para que éstos sean más precisos en la información que se obtenga, y que un buen apoyo es medir la temperatura del mar con boyas. Mencionó que la zona costera de Guerrero es complicada por tener uno de los mares más calientes.
Para bajar el consumo de carbono, propuso bajar el uso de aire acondicionado a 20 grados y no a 16, “eso no saben cuánto carbono ahorra”.
Para el investigador Octavio Klimek en este punto de inflexión los sistemas de arrecifes costeros van a quedar reducidos, y es una tendencia a nivel global, en el Caribe, y también se anuncian corrientes marinas que van a generar más problemas que potencializan el cambio climático e incluso la selva amazónica está en riesgo.
Consideró que se debe tomar conciencia del cambio climático y se debe tener un área de conservación para que la sociedad no continue con la mancha urbana. Mencionó que en Acapulco hay una alta vulnerabilidad y existían condiciones para que no se construyera frente a la línea costera o en la zona de inundación que hubiera asentamientos humanos.
Abundó que para la gobernanza en la toma de decisiones debe existir coordinación con la federación y estado, porque si no es así, “poco se va a hacer”, aunque dijo que los recursos nunca serán suficientes, pero se debe cambiar la política en el manejo de los residuos, “pero ya en serio, porque lo vivimos con el desastre de Otis”.
“Justicia climática ya lo dijo usted presidenta, siempre son los más pobres a los que les toca bailar con la más fea y no es posible que en la zona de Renacimiento y las zonas que se inundan que siempre se dé eso, cómo cambiar este asunto, con políticas públicas, la participación ciudadana y elevar la participación e involucrarlos más y que haya transparencia en el manejo de recursos”, dijo.
Aurora Harrison / Foto: Jesús Trigo


