
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Humberto Musacchio
Hay que celebrar que la UNAM se asuma como continuadora de la Real y Pontificia Universidad de México, fundada por cédula real de 1551, aunque inició actividades hasta junio de 1553. Don Justo Sierra, liberal de cepa, al inaugurar las actividades de la Universidad Nacional de México en 1910, dijo de esta casa de estudios que “no tiene árbol genealógico; tiene raíces, sí, las tiene en una imperiosa tendencia a organizarse… Si no tiene antecesores, si no tiene abuelos, nuestra Universidad tiene precursores: el gremio y claustro de la Real y Pontificia Universidad de México no es para nosotros el antepasado, es el pasado”. Ese intento de borrar todo parentesco no impidió que la naciente Universidad Nacional quedara en poder de los bienes materiales de la Real y Pontificia, continuara con carreras instauradas en la vieja casa de estudios, como Derecho y Medicina, y que incluso hiciera suyos no pocos procesos, ceremonias, grados, indumentarias hasta hoy en uso y los anillos de graduación que, orgullosamente, muchos egresados suelen llevar consigo hasta la muerte.
¿No habrá traslado a Aztlán?
La agrupación Defendamos el Museo Dolores Olmedo informó ayer que se canceló el proyecto de trasladar las obras de Diego Rivera y Frida Kahlo al llamado Parque Aztlán, en el nuevo Chapultepec, con lo cual se salvaguarda la colección del citado museo, al que los vecinos declararon Patrimonio Histórico y Cultural de Xochimilco, apoyados en una resolución de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Lamentablemente, la CNDH no es autoridad cultural y lo más probable es que el litigio continúe en otros escenarios. Habrá que esperar lo que digan las secretarías de Cultura federal y de la Ciudad de México, que si se contrapone al interés de los vecinos dará pie a una renovada resistencia de quienes defienden el legado de doña Dolores Olmedo, groseramente violado por sus descendientes.
Therian, derechos y deberes
Los “therians”, dice Fabrizio Mejía Madrid, son “una comunidad virtual” cuyos integrantes “se identifican con rasgos animales”, pues ther es bestia en griego y an, antropoide. El propósito, agrega Fabrizio, “es ridiculizar la cultura identitaria” y “proteger a quien se reivindica como fuera de la especie” (la humana, suponemos). El auge de esta ideología, ocurrencia o como se quiera llamar, es el surgimiento de manifestaciones donde los therians se muestran disfrazados de animales, como ocurrió la semana pasada en la Ciudad Universitaria, e incluso se presentó al Congreso de Nuevo León una Ley Therian, mientras la derecha pregona que todo es “resultado de políticas públicas de izquierda… que han inyectado ideología en lugar de valores, ciencia y responsabilidad de (en) nuestro jóvenes”. Que sea menos. Por lo pronto, el Congreso de la Ciudad de México volvió a mostrar que su interés no radica en los grandes problemas de la capital, sino en fruslerías que pertenecen al ámbito doméstico, como el cuidado de las mascotas, a las cuales los señores diputados acordaron permitir el ingreso “a los módulos legislativos”, aunque no aclararon si perros, gatos, pulgas y otros “seres sintientes” tendrán derecho a voto.
Silencio en Música-UNAM
Hace una semana denunciamos en este espacio diversas irregularidades que debería aclarar el titular de la Dirección General de Música de la UNAM, José Julio Díaz Infante, pues se trata de recursos financieros que aportan los contribuyentes y de la forma cómo se emplean, con una política que se muestra generosa con solistas y grupos de una firma francesa –Halac– mientras se discrimina a los artistas nacionales con pagos miserables. Desde luego, tan curiosos manejos financieros no son algo nuevo. Hay una empresa, Torre de Viento, que hizo grandes negocios hasta que los atrilistas de la OFUNAM protestaron y la señora Valeria Palomino tuvo que dejar la coordinación ejecutiva de la Dirección General de Música, después de favorecer con largueza a sus amigos. Resta esperar las debidas aclaraciones del señor Díaz Infante.
Breviario…
Hoy, a la una de la tarde, en el Salón de Firmas del Palacio de Minería, se presenta el libro 40 entrevistas. Memoria e historia del periodismo mexicano a través de la revista Así (1940-1945), de Antonio Sierra García. @@@ Ayer se cumplieron cien años del nacimiento de don Miguel León Portilla, autor de ese libro indispensable que es Visión de los vencidos y de toda una producción que nos ilustra sobre el pasado prehispánico. Hay que leerlo. @@@ Se inauguró la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, ahora estrenando directora, Mercedes Alvarado, a quien hay que desearle suerte, porque el Fondo de Cultura sigue atrincherado en el Palacio Postal. Algo hay que hacer para que vuelva a Minería. @@@ Entrevistado por el colega Alfredo Campos Villeda (Milenio, 21/II/26), Eduardo Mendoza, quien ha obtenido varios premios literarios, dice de los integrantes del boom latinoamericano que fue un grupo maravilloso, “pero al releerlos veo que no siempre el tiempo les ha favorecido… El único que se mantiene exactamente igual que el primer día que lo leí es Juan Rulfo, con Pedro Páramo.”.


