
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jesús Guerrero
Chilpancingo, Guerrero, 25 de marzo de 2018. Durante su homilía con motivo de la celebración del Domingo de Ramos el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, invitó a unos 800 feligreses reunidos en la plaza Primer Congreso de Anáhuac a volcarse a participar en las celebraciones por la Semana Santa “para que la sangre vertida por Jesús nos defienda de todo peligro porque sabemos de los problemas de inseguridad que estamos pasando en México y en Guerrero”.
El obispo participó en una peregrinación que partió de la plazuela Unidos por Guerrero, al sur de la capital, y llegó al Zócalo, donde ofició una misa en la que pidió por que la sangre derramada por Jesús “nos dé la paz y nos quite los temores por la violencia y Guerrero y en la Diócesis podamos vivir tranquilos”.
Mientras tanto, en declaraciones al final de la celebración, opinó que el retiro de la empresa Coca Cola de la región de Tierra Caliente es porque el crimen organizado está ahogando a las industrias que traen inversión a Guerrero, y demandó a las autoridades que les brinden la seguridad para que no se sigan yendo del estado.


