2 octubre,2018 5:31 am

La violencia no es el camino: Sánchez al Presidente catalán

Los incidentes tuvieron lugar al término de una jornada marcada por las protestas de grupos independentistas radicales y por la manifestación principal celebrada en el centro de Barcelona, en la que participaron unas 180 mil personas.

Texto: DPA / Foto: DPA
Madrid, España, 2 de octubre de 2018. El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, instó hoy martes al “president” catalán, el independentista Quim Torra, a “cumplir con sus responsabilidades” y “no poner en riesgo la normalización política alentando a radicales al asedio de las instituciones que representan a todos los catalanes”.
El Mandatario español publicó en Twitter un mensaje tras los altercados que se produjeron el lunes por la noche ante el Parlamento de Cataluña, en Barcelona, donde cientos de manifestantes separatistas traspasaron el control de seguridad y alcanzaron las puertas del edificio entre gritos y proclamas. La policía catalana intervino para disolverlos.
“La política catalana tiene que volver al Parlament”, expresó Sánchez en la red social. “La violencia no es el camino”, subrayó un día después del primer aniversario del referéndum soberanista celebrado en Cataluña el 1 de octubre de 2017 (1-0).
Con motivo de la efeméride, el independentismo catalán convocó numerosas protestas y movilizaciones. Durante la jornada, grupos de soberanistas radicales (los llamados Comités de Defensa de la República, CDR) cortaron carreteras y vías de tren.
A última hora del día, tras una multitudinaria manifestación por el centro de Barcelona que recordó el 1-0 y reivindicó la independencia de Cataluña, se produjeron disturbios tanto a las puertas del “Parlament” catalán como en otros puntos de la capital catalana.
Torra había respaldado horas antes las acciones de los CDR, que en los últimos días fueron muy críticos con el Presidente catalán por no haber materializado la secesión un año después del referéndum y por haber permitido el fin de semana que la Policía catalana interviniera contra separatistas que intentaban “reventar” una manifestación de las fuerzas de seguridad españolas.
Desde los partidos antiindependentistas condenaron el apoyo por parte de Torra a los separatistas radicales. “Cataluña está presidida por un cabecilla de un comando independentista y el Gobierno de España, por una persona que lo blanquea”, dijo la jefa de la oposición en la región y líder del partido liberal Ciudadanos, Inés Arrimadas.

Incidentes al término de
la manifestación por el 1-0

La tensa jornada que se vivió este lunes 1 de octubre en Cataluña, un año después del referéndum independentista que abrió una crisis sin precedentes en la región española, terminó con incidentes entre manifestantes y policías a las puertas del Parlamento regional.
La policía catalana (Mossos d’Esquadra) intervino para tratar de disolver al medio millar de personas que había traspasado el cordón de seguridad y se agolpaba ante la Cámara catalana coincidiendo con el primer aniversario de la turbulenta consulta.
Allí, los manifestantes lanzaban proclamas a favor de una república catalana independiente y pedían al Gobierno del separatista Quim Torra que desobedeciera al Estado español y cumpliera con el “mandato” que los catalanes expresaron en la consulta de hace un año.
Algunos pegaban también carteles en las puertas del “Parlament” con lemas como “República en construcción”.
Los incidentes tuvieron lugar al término de una jornada marcada por las protestas de grupos independentistas radicales y por la manifestación principal celebrada en el centro de Barcelona, en la que participaron unas 180 mil personas, según la Guardia Urbana.
El “Parlament” no fue el único lugar donde hubo tensión. Los Mossos d’Esquadra trataron también de disolver a última hora de la tarde una concentración ante una comisaría del centro de Barcelona, donde los concentrados protestaron y lanzaron objetos contra los agentes.
El papel de la Policía catalana en las protestas independentistas ha desatado la polémica en Cataluña en los últimos días.
Parte del independentismo pidió la dimisión del consejero catalán de Interior, Miquel Buch, a raíz de la intervención de los agentes el pasado sábado en una marcha separatista convocada para tratar de “reventar” una manifestación de las fuerzas de seguridad españolas.
Hoy, algunos grupos reclamaron también la retirada del propio Torra y lo tacharon de “traidor”.

“¡Votamos, ganamos!”: Barcelona
recuerda el referéndum en la calle

Texto: Noelia Román / DPA
Es mediodía de un lunes —1 de octubre de 2018— aparentemente normal en Barcelona. Los autos circulan, la gente cumple sus quehaceres habituales y un anciano escala los peldaños del Obelisco de la avenida Diagonal. Con energía y una amplia sonrisa, pega un cartel sobre el monumento: “República en construcción. Disculpen las molestias”. El júbilo estalla a su alrededor.
Justo un año después del referéndum soberanista ilegal que el 1 de octubre de 2017 abrió la peor crisis institucional de las últimas décadas en Cataluña y España, centenares de personas se reunieron hoy en este punto para conmemorar esa jornada bajo un claro lema: “1-0, ni oblit ni perdó” (1-0, ni olvido ni perdón).
“Los catalanes necesitamos celebrar una victoria como la del 1 de octubre y no una derrota como la del 11 de septiembre de 1714”, dice a DPA Mario Cassi tras su acción en el Obelisco, contraponiendo el referéndum de hace un año al día en que Barcelona cayó en manos de las tropas borbónicas durante la Guerra de Sucesión Española y que sigue recordándose como fiesta oficial de la región.
Cassi tiene 94 años, viste bermudas, camina con sandalias de playa y en su camisa blanca luce un lazo amarillo. Hace 365 días, votaba ‘sí’ a la independencia de Cataluña en una jornada que, para él, fue, sobre todo, festiva. Hoy, marcha por el céntrico e icónico Paseo de Gracia, “por la república y por la libertad”.
“Cada catalán es un rey y por eso no queremos tener uno que nos gobierne a todos. Queremos ser una república como la alemana y poder vivir en libertad”, explica, mientras la policía local de la capital catalana corta parcialmente el tráfico para que los manifestantes avancen cantando consignas como “¡Votamos, ganamos!”, “¡Basta autonomismo, independentismo!” y “¡Ni un paso atrás!”
Entre quienes sueñan con la independencia –opción apoyada por una mitad de la sociedad catalana y rechazada por la otra mitad– marcha también Julia Molins. “Una república catalanista y feminista” pide la productora audiovisual.
“Esto, más allá del independentismo catalán, va de acabar con un sistema en el que no creemos, de saltarnos a los políticos y su manera de gobernar y de que el pueblo decida”, explica a DPA. “El 1-0 fue, sobre todo, un acto de empoderamiento del pueblo, de abanderar un sentimiento y de movilizar unos ideales”.
Un encapuchado que avanza con el grupo se detiene para encaramarse a una vitrina del banco Caixabank y pegar un cartel: “Libertad presos políticos”. Muy cerca, una dependienta de una lujosa boutique de Paseo de Gracia espera a que los manifestantes se alejen un poco para arrancar los afiches que ahora rodean su escaparate. “Tumbemos el régimen. Votamos independencia”, rezan algunos.
En la vereda de enfrente, el trabajador de un parking restriega una pared para borrar el lazo amarillo que alguien pintó en la puerta de entrada del negocio. Se ven por todas partes y simbolizan el reclamo de libertad para los nueve políticos independentistas en prisión preventiva por supuestos delitos relacionados con el “procés”.
“Los ciudadanos están desorientados porque, el 1-0, los políticos les hicieron creer que hoy estaríamos viviendo en una república y eso no sucedió. Y ellos no entienden si fue por la represión del Estado español, por la falta de determinación de los políticos o porque los políticos no saben cuál es el camino que hay que seguir”, cuenta a dpa Rubén Wagensberg, diputado de Esquerra Republicana de 32 años.
Integra la marcha en calidad de ciudadano y habla de los políticos en tercera persona, como si su partido no fuera uno de los principales actores de un proceso que, en su opinión, responde a “un movimiento y no a una ideología”.
“Aquí se trata de buscar los denominadores comunes que pueden compartir incluso los no independentistas”, expone Wagensberg, al tiempo que apunta “la desobediencia civil no violenta como única vía” para que el movimiento logre su objetivo.
El de Miquel Ferrer, que enarbola una pancarta con una cita del lingüista catalán Pompeu i Fabra (“Nunca hay que abandonar la lucha ni la esperanza”), se encuentra en un estadio anterior: “Quiero un referéndum legal para ver si hay una mayoría independentista, porque yo no lo sé y quiero estar seguro”.
A punto de cumplir 18 años -lo hará en apenas tres días-, este estudiante de arqueología fue una de las miles de personas que, en la noche anterior al referéndum, se parapetaron en los colegios electorales “para hacer guardia”. Por edad, no podía votar y hoy, que hace huelga, recuerda el 1-0 como “una victoria amarga”.
“Yo”, dice, en cambio, María, “no sé por qué el 1-0 estuve desde las 4 de la madrugada hasta las 21:40 en mi colegio electoral. Sólo sé que quería votar y que pasé mucho miedo”. Esta mujer tiene 57 años, dirige un centro científico internacional y, en realidad, no se llama María. Pero no quiere que su identidad trascienda por “miedo a las represalias”.
Un año después de esa jornada, aprovechó la pausa de comida en su trabajo “para reclamar, indignada pero al tiempo esperanzada, un país diferente” para sus dos hijas.
“Yo no quiero que ellas vivan en un Estado putrefacto como éste y estoy convencida de que no lo harán. Más pronto que tarde, esto cambiará y ojalá sea de manera consensuada. Tengo grandes amigos en España y una federación me parecería una buena solución”, concluye, emocionada por el recuerdo del 1-0, mientras un grupo de manifestantes decide hacer una larga parada en la Bolsa de Barcelona, lanzar consignas anticapitalistas, petardos y gases de color.
(En la imagen: Partidarios de la independencia de Cataluña alzan simbólicamente las urnas en una manifestación en el primer aniversario del controvertido referéndum sobre la independencia de la región española. Foto: Matthias Oesterle /ZUMA Wire / DPA)