
Quien fuera la primera diputada local morenista dice que de su equipo de asesores recibió respeto, en tanto que el priismo en el periodo del gobernador Héctor Astudillo saboteaba sus intervenciones
Chilpancingo, Guerrero, 7 de marzo de 2026. La ex diputada local por Morena, María de Jesús Cisneros Martínez, afirmó que la diputada local del PRI, María del Pilar Vadillo Ruiz, mintió al declarar que fue víctima de violencia por parte de su equipo de trabajo y asesores durante la 61 Legislatura. Acusó que fue violentada por actores políticos del priismo durante el gobierno de Héctor Astudillo Flores.
El martes pasado, en un debate que se generó en el Congreso a partir del Día Internacional de la Mujer que se conmemora el 8 de marzo, sin decir nombres, pero aludiendo al ex diputado federal Rubén Cayetano García, Pilar Vadillo afirmó que a María de Jesús Cisneros se le redactaban todas sus intervenciones y propuestas, sin permitirle hacer cambios.
Rubén Cayetano negó las acusaciones y dijo que “el viejo régimen corrupto” no es capaz de olvidar la valentía, congruencia y determinación de quien fuera la primera diputada local de Morena.
En conferencia de prensa, tres días después del debate, María de Jesús Cisneros declaró que “la violencia institucional que recibí vino del PRI, que en ese tiempo gobernaba con Héctor Astudillo y de diputadas mujeres que me llamaban ‘pinche vieja loca’ y ‘fanática de Andrés Manuel López Obrador’”.
“Ya no se acuerda la diputada Pilar Vadillo cuando me apagaban el micrófono para que no pudiera cuestionar al gobernador Astudillo, que era su protegido y consentido”, al igual que el ex presidente Enrique Peña Nieto.
“Se olvidó de las burlas y agresiones verbales que me hicieron porque estaba sola frente a su ‘gran mayoría’, porque creían que serían mayoría toda la vida. Creen que al pueblo ya se le olvidó cuando me presionaban para votar a favor sus decisiones en contra del pueblo de Guerrero y del presupuesto para que saliera por unanimidad”.
Aseguró que Pilar Vadillo sabe que en las comparecencias de los integrantes del gabinete del gobierno del estado, “me rogaban para que no interrogara a los secretarios”.
Manifestó que también fue excluida de comisiones y la Comisión Permanente “porque no querían a la única representante de oposición en el Congreso”.
“Esa es violencia política del PRI, porque fueron y siguen siendo represores y autoritarios. Yo no seleccioné a ninguna persona violenta entre mis colaboradores y si alguien hubiera tenido alguna actitud violenta no lo habría permitido, porque tengo carácter y no me habría temblado la mano”.
Señaló que a Pilar Vadillo le tembló la voz cuando las legisladoras morenistas “denunciaron la violencia que padecí desde el PRI y su gobierno astudillista”.
Aclaró: “ni Morena ni nadie me quitó mis ingresos. Los primeros legisladores donamos voluntariamente una parte de nuestros ingresos a universidades que López Obrador creó para que los jóvenes pudieran estudiar, luego de que gobiernos priistas los dejaron en el abandono”.
Finalmente dijo que no se retracta de ninguna de sus posturas ni dichos en el Congreso y que no había abordado el tema del debate y la polémica intervención de Pilar Vadillo “porque soy una mujer de trabajo y no me dedico a la politiquería, como otras”.
Alina Navarrete Fernández/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero


