6 julio,2026 8:31 am

Lágrimas, lluvia y adiós…

 

Elimina la selección inglesa 3-2 a México para avanzar a cuartos de final del Mundial en un trepidante partido en el que los británicos resisten más de media hora con diez jugadores. Doblete de Bellingham y uno más de penal de Harry Kane le dan el triunfo. Por México recortaron Julián Quiñones y Raúl Jiménez, este desde los once pasos

Europa Press

Madrid, a 6 de julio de 2026.- No había de otra. El réquiem para la selección mexicana que ayer cayó ante Inglaterra debía ser una canción de El Divo de México: Juan Gabriel.
Porque los himnos que acompañaron las imágenes y reproducciones virales relacionadas con los triunfos de El Tri en este Mundial 2026 y los festejos en las principales plazas del país, incluyendo el Ángel de la Independencia de la Ciudad de México, fueron musicalizadas con dos de sus canciones: Hasta que te conocí y Así fue.
Por eso ahora que ha llegado el momento de la derrota, un sufrido y peleado 3-2 ante Inglaterra, no queda más que resumir en dos palabras lo ocurrido ayer en el Azteca: Lágrimas y lluvia. Sí las lágrimas de la derrota y la lluvia que hizo postergar durante una hora el encuentro y que el Estadio Azteca decidió poner una playlist del cantante mexicano para hacer más corto ese periodo y que miles cantaron al unísono en una jornada que bien podría nombrarse como la Noche Triste de todo México, en la que solamente hubo Lágrimas y lluvia.

Ajusta Inglaterra cuentas pendientes con el Estadio Azteca

Inglaterra logró su triunfo gracias a un doblete de Jude Bellingham, más otro gol de Harry Kane, y pese a jugar con uno menos más de media hora.
Los de Thomas Tuchel ajustaron cuentas con el emblemático estadio que, después de que en 1970 encumbrara a Pelé, hizo célebre la Mano de Dios de Diego Armando Maradona en la victoria de Argentina sobre Inglaterra (2-1) en la ronda de cuartos. Cuarenta años después de ese trauma nacional, los inventores del futbol salieron victoriosos de Ciudad de México para citarse ahora con Noruega, sorprendente verdugo de Brasil este mismo domingo.

Una vez más, el muro moderno de octavos frenó a México. El Tri, en busca de aprovechar el impulso de jugar en casa como en esos Mundiales donde llegó a cuartos de final, se descuidó en los dos zarpazos de Bellingham, también en el penalti de Kane, y después no supo forzar al menos la prórroga jugando con uno más. Inglaterra, que solo tiene en su palmarés el Mundial de 1966, reescribió su historia en el Azteca pero aún tiene camino en su empresa.

Tras el retraso de una hora por el riesgo de tormenta eléctrica y el atronador himno mexicano, más parecido al grito de la haka maorí, aún hubo que esperar para que se animara el encuentro. La anfitriona mordió en cada centímetro, dio balones al joven Gilberto Mora para crear y a Erik Lira para impedir transiciones inglesas.

Los de Javier Aguirre eligieron bien los momentos, más arriba o más abajo, pero a alta intensidad, hasta dejar un serio aviso con un cabezazo de Raúl Jiménez que sacó abajo Jordan Pickford al cuarto de hora. El equipo de los Tres Leones, con Bukayo Saka y Anthony Gordon en las bandas, se acercó con la profundidad del nuevo jugador del FC Barcelona.

No cometía errores México hasta dos minutos fatídicos, dentro de un tramo frenético, donde marcó sus dos goles Bellingham. La selección verdiblanca falló en su repliegue y, moviendo rápido con Saka, apareció el jugador del Real Madrid para cabecear el 0-1. A los dos minutos, casi en el saque de centro, Inglaterra mordió a Mora y en la recuperación lanzó la transición del 0-2.

El Azteca quedó en silencio pero el equipo de Aguirre no se permitió venirse abajo, dando continuidad al loco tramo de encuentro antes del descanso, con el rápido 1-2. Julián Quiñones apareció en el lugar preciso para cazar el balón de una falta al área y marcó su cuarto gol en el Mundial para lanzar la reacción del Tri, que tuvo el empate con dos ocasiones claras de Jiménez.

Además, Bellingham se la quitó en línea de gol a César Montes e Inglaterra se fue con una ventaja que parecía muy difícil de sostener. Con todo, los de Tuchel volvieron mejor del descanso, con dos llegadas de Nico O’Reilly, incluido un balón al poste. Los inventores del futbol se acercaron y, al momento de nuevo, vieron complicarse su objetivo con una llamada de VAR.

El colegiado expulsó a Jarell Quansah por una dura entrada, problemas en la mermada posición de lateral derecho inglés, pero México no tuvo manera de explotarlo en lo inmediato, porque los de Tuchel encontraron el 1-3 de penalti. En un saque de portería de Pickford, Gordon forzó la pena máxima que convirtió Kane. La selección inglesa se hizo fuerte atrás con uno menos, con John Stones y después Djed Spence, para hacer frente al orgullo local.

México dio emoción al desenlace con el 2-3 de penalti, también avisado por el VAR por una patada mal calculada de Kane, que convirtió Jiménez. Los 20 minutos más 12 de añadido que restaron fueron un colgar balones al área de una Inglaterra que despidió a la anfitriona para que ya empiece a sonar algo del ‘It’s coming home’. (Con información de El Sur / Redacción).