
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jesús Guerrero
Chilpancingo, Guerrero, 8 de abril de 2018. A nombre del obispado de Chilpancingo-Chilapa, el vocero Benito Cuenca Mayo respaldó este domingo al obispo Salvador Rangel Mendoza respecto a sus reuniones con líderes del narcotráfico, pero aclaró que en éstas no ha realizado ningún tipo de pacto, tratos ni negociaciones y que, por el contrario, sólo ha tratado de resolver con “un granito de arena” el problema de la violencia del estado.
En conferencia de prensa a la 1 de la tarde en el curato de la iglesia La Asunción de María de la capital, dijo que la situación de violencia e inseguridad en el país y en el estado debe transformarse con la contribución de distintas voluntades, que la iglesia puede colaborar principalmente con la prevención, y que es lo que ha estado haciendo el obispo como representante de la misma.
A nombre de los sacerdotes que integran esta diócesis, expresó que la iglesia se suma al reclamo de la sociedad de tener un ambiente de paz, tranquilidad y seguridad, y pidió a los tres órdenes de gobierno “usar todos los mecanismos a su disposición para que esto sea una realidad en Guerrero”.
Agregó que se ha dicho que la ley no se negocia, “pero nuestros pueblos y comunidades necesitan soluciones prácticas para restablecer el estado de derecho y la convivencia pacífica y civilizada en nuestro estado”.


