20 noviembre,2018 7:35 am

Levanta EU una fortaleza fronteriza de púas y Trump la presume

No hay ningún motivo para que cierren la frontera, es sólo una muestra de poder. Es una táctica antimigrante, advierte Álex Mensing, de Pueblo Sin Fronteras, uno de los organizadores de la Caravana Migrante.
Washington / Tijuana, 20 de noviembre de 2018. Estados Unidos cerró este lunes por varias horas el punto de acceso de San Ysidro, California, el cruce más concurrido desde México, para reforzar la seguridad ante la llegada de miles de migrantes centroamericanos que quieren pedir asilo y quienes calificaron el acto de antimigrante.
Por la garita de San Ysidro, que une a la ciudad estadunidense de San Diego con la mexicana Tijuana, entran a diario unas 110 mil personas a Estados Unidos, tanto a pie como en automóviles o autobuses. El punto de acceso fue cerrado para colocar “materiales de reforzamiento”, indicó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Este lunes, el tránsito vehicular estuvo cerrado durante algo más de tres horas a partir de las 03:15 de la madrugada local. También estuvo cerrado uno de los dos accesos de peatones mientras se instalaban mallas metálicas y concertinas (un controvertido alambre de púas que causa graves cortes y lesiones), entre otras cosas.
Varios carriles de vehículos permanecieron no obstante cortados tras la reapertura del paso. Los vehículos que querían ingresar fueron desviados hacia la garita fronteriza de Otay, unos 16 kilómetros al este, lo que ocasionó momentos de caos, según constató un periodista de DPA en Tijuana.
“No hay ningún motivo para que cierren la frontera, fue sólo una muestra de poder. Es una táctica antimigrante”, dijo a la prensa Álex Mensing, representante de la organización Pueblo Sin Fronteras, uno de los organizadores de la caravana migrante.
Para el activista, el cierre tuvo como motivación “que las personas de Tijuana se alteraran, se enojaran y culparan a los migrantes” y recalcó que las personas que se encuentran en la frontera solo quieren pedir asilo en Estados Unidos.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, aseguró que CBP recibió información de que los migrantes planeaban “atravesar corriendo la frontera en un intento para entrar ilegalmente en Estados Unidos”. CBP y el Departamento de Defensa “bloquearon carrilles” y “desplegaron personal adicional” como respuesta, dijo en Twitter.
“Desafortunadamente, algunos miembros de la caravana están causando alteraciones a propósito en nuestros puestos fronterizos de entrada. Hay una forma legal y una ilegal de entrar en Estados Unidos. Hemos desplegado fuerzas adicionales para proteger nuestra frontera. Aplicaremos nuestras leyes”, advirtió Nielsen.
“Esperemos que sea información falsa”, señaló el observador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Édgar Corzo. “Ya se les ha dicho que hay que evitar cualquier ‘portón’, como llaman ellos (los migrantes) cuando van en grupo (…) Están cada vez más conscientes de que esa es una opción que no deben tomar”, agregó.
En Tijuana, en el estado mexicano noroccidental de Baja California, hay miles de migrantes centroamericanos que salieron en caravana desde Honduras hace más de un mes e ingresaron a México el 19 de octubre por la frontera con Guatemala.
De acuerdo con datos proporcionados por el secretario de desarrollo social de Baja California, Alfonso Álvarez Juan, casi 3 mil migrantes están en Tijuana y entre 2 mil 500 y 3 mil 300 están en la ciudad de Mexicali, también fronteriza con Estados Unidos, y que planea movilizarse mañana hacia Tijuana, unos 177 kilómetros al norte.
Las autoridades estadunidenses atienden entre 40 y 80 solicitudes de refugio al día. Ya son miles los que están en lista de espera para presentar su solicitud.
El presidente Donald Trump ha enviado más de 5 mil 600 soldados en activo a la frontera ante el avance de las caravanas migrantes. Son más del doble del despliegue estadunidense que hay ahora mismo en Siria. De ellos, mil 300 están en el estado de California. El resto se reparte entre Texas (2 mil 800) y Arizona (mil 500).
El portal Politico.com, sin embargo, indicó que las tropas empezarán a retirarse de la frontera en los siguientes días, debido a que algunas, como las de ingeniería y logística, ya cumplieron sus misiones en la zona.
Trump, que ha calificado el movimiento de las caravanas como una “invasión”, firmó además el 9 de noviembre una orden que impide pedir asilo a los inmigrantes que crucen ilegalmente la frontera.
“CBP no permitirá la entrada ilegal de personas en Estados Unidos ni en los puertos de entrada ni (en el territorio) entre ellos”, dijo Pete Flores, director de operaciones de campo en San Diego.
El trámite para pedir asilo en Estados Unidos puede durar hasta ocho meses, lo que ha llevado a que algunos migrantes empiecen a dudar sobre el plan de cruzar a territorio estadounidense.
Entre los migrantes hay mujeres y niños que desde su entrada a México han recorrido más de 4 mil kilómetros hasta la frontera con Estados Unidos.
Para el embajador de México en Washington, Gerónimo Gutiérrez, la situación que se vive es una “llamada de atención para la región entera” que obliga a los países a pensar en una mejor cooperación “para lograr un mejor manejo del fenómeno migratorio de la región en su conjunto”, dijo hoy en una reunión con un reducido número de periodistas en la capital estadunidense.
En México ya hubo protestas y muestras de xenofobia por la oleada migratoria. Un grupo de unas 400 personas se manifestó el domingo en Tijuana contra los migrantes e incluso intentó llegar hasta el albergue en el que están y lanzó botellas contra la policía.
También hay dos caravanas más pequeñas que transitan por el país. Una de ellas ya se encuentra en Ciudad de México, donde permanecerán en albergues para después reanudar su marcha hacia “el sueño americano”.
Texto: Sara Barderas, Amelie Richter y Antonio Maya / DPA
Foto: Agencia Reforma
Presume Trump la púas en la frontera
Wwashington, 20 de noviembre de 2018. El presidente estadunidense Donald Trump presumió la instalación de siete hileras de alambre de púas en el lado estadunidense de un tramo de la valla fronteriza con México, asegurando que esto sirve como disuasivo a aquellos que intenten treparla.
Dos semanas después que hiciera un elogio del alambre de púas, el Mandatario compartió este lunes en Twitter una foto con las siete hileras de alambre sobre la valla fronteriza en un punto indeterminado pero que serÌa en el Parque de la Amistad, cerca de San Ysidro, California.
“Los de las Noticias Falsas están mostrando viejos videos de la gente trepando a la Valla (Fronteriza) en el ¡rea del océano. Así es como realmente se ve: no más trepadores bajo nuestra administración”, indicó el republicano en su mensaje a través de la red social.
Una semana antes, medios de comunicación mexicanos e internacionales reportaron la llegada de miembros de la caravana migrante a la zona de Playas de Tijuana –vecina directa del Parque de la Amistad– mostrando a algunas personas trepando la valla.
Considerado parte de su retórica contra los inmigrantes, el Presidente estadounidense habÌa lanzado elogios durante un mitin de campaña en Montana el pasado 3 de noviembre sobre la colocación reciente de alambre de púas en algunos puertos de entrada en el estado de Texas.
Como parte de la operación denominada inicialmente como Patriota Fiel -por la que más de 5 mil elementos militares activos fueron desplegados a ayudar a la Patrulla Fronteriza-, el Pentágono había informado tener lista la posibilidad de instalar hasta 241 kilómetros de alambre de púas.
La mañana de este lunes, el Departamento de Seguridad Interna decidió cerrar totalmente por más de dos horas los carriles para vehículos del puerto de entrada de San Ysidro, reabriéndolos parcialmente después, con el fin de instalar material disuasivo a irrupciones.
Sin poderlo comprobar ni mencionar a qué exactamente se refería, la secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, aseguró que el material disuasivo era necesario ante informes sobre posibles irrupciones a través de la frontera de integrantes de la Caravana Migrante.
Texto: José Díaz Briseño / Agencia Reforma