
Madrid, 2 de diciembre de 2025. El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández salió de prisión este lunes tras el indulto concedido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en días previos afirmó que el que fuera condenado por narcotráfico por una corte de Nueva York fue víctima de un montaje de la administración de Joe Biden.
“Después de casi cuatro años de dolor, de espera y de pruebas difíciles, mi esposo Juan Orlando Hernández volvió a ser un hombre libre, gracias al perdón presidencial otorgado por el presidente Donald Trump”, celebró este martes la esposa de Hernández, Ana García, en su cuenta de X.
García agradeció a quienes les han apoyado durante todo este proceso, por haberle devuelto la “esperanza” y la “verdad” a su familia. “La justicia siempre llega”.
En junio de 2024, un tribunal de Nueva York condenó a 45 años de cárcel al expresidente Hernández (2014-2022) por tres cargos de narcotráfico. La sentencia probó sus vínculos con los cárteles de la droga para facilitar el traslado de hasta 400 toneladas de cocaína a través de Honduras hacia Estados Unidos.
El 15 de febrero de 2022, sólo dos semanas después de dejar la Presidencia, fue detenido en una mediática operación en su propia casa en Tegucigalpa, la capital, ataviado con chaleco antibalas y encadenado de pies y manos. Un mes después se aprobó su extradición a Estados Unidos.
Allí, en un juicio que duró apenas dos semanas, quedó probada su relación con narcotraficantes como el capo mexicano de la droga Joaquín El Chapo Guszmán y Geovanny Fuentes Ramírez, señalado de haber financiado la campaña presidencial de Hernández en 2014 a cambio de evitar su extradición.
Dos años antes de su condena, fue su hermano, Antonio Hernández, quien resultó sentenciado por un tribunal federal en Nueva York a cadena perpetua y a pagar 138 millones de dólares (118 millones de euros) por narcotráfico.
El indulto ha sido fuertemente criticado por el Gobierno, que ha acusado al presidente estadounidense de inmiscuirse en las elecciones que se celebraron este domingo con esta “burda” maniobra para “torcer la voluntad popular y frenar” a la candidata del oficialismo, Rixi Moncada, tercera en el conteo preliminar.
El expresidente hondureño Manuel Zelaya ha señalado en su cuenta de X que “con la injerencia de Donald Trump” y su indulto a Hernández, “el bipartidismo desesperado impone un golpe electoral contra Rixi”, sabedor de que “no pueden ganar limpiamente” en las urnas.
“La maniobra es burda: una descarada, amenazante, injusta e infame intervención extranjera para torcer la voluntad popular y frenar a Rixi (…) Señor Donald Trump, a nosotros no nos intimida, hemos resistido golpes de Estado, fraudes monumentales, asesinatos políticos y persecución”, ha recordado Zelaya.
“Si sobrevivimos a la narcodictadura, ¿cree usted que nos va a doblar un tuit suyo?”, se ha preguntado Zelaya, quien ha remarcado que “ni Washington ni la oligarquía” pueden decidir por el pueblo hondureño.
Donald Trump irrumpió la semana pasada en la campaña electoral de Honduras para pedir el voto para Nasry Asfura, compañero de filas de Hernández en el Partido Nacional, pero también para anunciar que concedería el indulto al expresidente, lo que para muchos ha servido de espaldarazo a una formación dañada tras este caso.
Asimismo, condicionó cualquier tipo de ayuda a Honduras al triunfo de Asfura, quien actualmente se encuentra empatado con el otro candidato conservador, Salvador Nasralla, cada uno con cerca del 40 por ciento de los votos, una vez procesadas alrededor del 57 por ciento de las actas, después de las elecciones del domingo.
La igualdad en el recuento ha hecho que en las últimas horas el presidente de Estados Unidos asegurara que se está intentando “cambiar los resultados” de las elecciones y advirtió de que se habría de pagar “un alto precio” si se confirmaban sus acusaciones.
El indulto de Trump a un acusado por narcotráfico llega en un momento en el que su Administración ha incluido en su lista de grupos terroristas a varios cárteles y ha bombardeado a decenas de lanchas en el Caribe y el Pacífico como parte de una supuesta campaña contra el tráfico de drogas, en la que está incluido también el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su círculo más cercano.
Europa Press


