
Tlapa, Guerrero, a 9 de enero de 2025.- Comerciantes de alimentos quitaron los puestos que mantuvieron durante tres décadas en la Plazuela de los Cántaros, después de un año de protestas de ciudadanos que demandaron la liberación de ese espacio público.
El Movimiento de Defensa de la Plazuela de los Cántaros del Barrio de San Diego y la Unión de Pozoleros y Taqueros de la plazuela, junto a autoridades estatales y municipales, firmaron minuta de acuerdos la tarde de ayer, con el compromiso de “dejar libre” la plaza que, en adelante, quedará a resguardo de “la autoridad municipal en coordinación con la autoridad estatal… hasta en tanto se dé el resultado definitivo por parte de las autoridades competentes”, se lee en el documento en forma ambigua.
El Frente se comprometió a levantar sus dos plantones tanto en Chilpancingo, instalado el pasado 23 de septiembre a las puertas de la sede del Ejecutivo estatal, de donde incluso fueron desalojados de un acceso el pasado 19 de diciembre, como el de la plazuela, montado el 6 de enero del año anterior, mismo día que el gobierno municipal inició la construcción de 17 locales comerciales de cemento y tabique.
El acuerdo muchas veces pospuesto fue suscrito por cinco miembros de cada grupo social, y por autoridades estatales y municipales encabezadas por Juan Méndez Nogueda y Leticia Sierra Olozagaste, director general de Gobernación estatal y síndica municipal, y como ha ocurrido a lo largo de este conflicto, con ausencia del presidente municipal, Gilberto Solano Arreaga.
En voz de Verónica Ureiro Castañeda, lideresa del Frente, sus representados estaban ya desilusionados después de un año de reuniones, plantones, descalificaciones e incumplimientos, como el de la propia gobernadora Evelyn Salgado, que comprometió su palabra el 8 de noviembre pasado para hacer en lo inmediato las “gestiones necesarias para que esto se resuelva”, además de presumirles vocación “ambientalista y animalista”.
“Siempre hemos sido positivos, y tal vez por eso hemos tardado tanto”, dijo en entrevista con El Sur la lideresa, minutos antes de la reunión, cuando consideraba que las instancias estatales y municipales se habían agotado, por lo que preparaban su estrategia ante dependencias federales, pues la decisión de no ceder en su reclamo de restituir el carácter público, ambiental y de esparcimiento a la pequeña plaza, era y es innegociable, decía.
A lo largo del diferendo que involucra los usos del espacio público, el medio ambiente y el esparcimiento, pero también la necesidad de espacios dignos para el comercio, se acumularon demandas administrativas y ambientales, y sentencias como la del Tribunal de lo Contencioso Administrativo que, en 1996, ordenó “mantener el área verde y de esparcimiento libre para todos”.
Antes de este nuevo acuerdo de ayer se habían suscrito otros compromisos, como en noviembre pasado, tanto en la capital del estado como en esta demarcación municipal, mismos que quedaron sin cumplimiento. Por eso el organismo ciudadano permanecerá en alerta sin presunción de victoria, pero sí con la satisfacción del deber cumplido.
La reunión de ayer resultó sorpresiva para el propio Frente. Verónica Ureriro dijo al término, “pues todo resultó aparentemente bien… aunque no sabemos qué hay detrás de todo esto”.
Texto y foto: Martín Equihua


