
Zihuatanejo, Guerrero, a 12 de junio de 2026.- El vocero del Movimiento por la Dignidad y la Resistencia del Pueblo de Petacalco, en el municipio de La Unión, Jesús Campos Albarrán dio a conocer que el desabasto crónico de medicamentos, cobros indebidos de cuotas y el maltrato de funcionarios federales quedaron en evidencia durante una ríspida reunión celebrada en esa comunidad, entre habitantes afectados en su salud por la contaminación de la termoeléctrica y la coordinadora regional del IMSS-Bienestar, Diana Manzo.
Ayer jueves, vía telefónica, Campos Albarrán informó que el encuentro tuvo como propósito revisar el alarmante incremento de padecimientos graves en la comunidad, luego de que en marzo de este año las brigadas móviles del Instituto Estatal de Cancerología, (Iecan), detectaran decenas de resultados alterados en estudios de mastografías, papanicolaus y ultrasonidos aplicados a la población.
Dijo que a la reunión acudieron también el delegado de Gobernación en la región Costa Grande norte, Onécimo Llanes Moreno y médicos locales, quienes fueron testigos de los reclamos ciudadanos hacia la funcionaria federal por desconocer la realidad sanitaria de la zona.
La encargada regional del IMSS-Bienestar intentó asegurar que la clínica contaba con medicamentos
Campos Albarrán relató que los ánimos se encendieron cuando la encargada regional del IMSS-Bienestar intentó asegurar que la clínica local de Petacalco contaba con el abasto suficiente de medicamentos y personal médico para dar atención.
“La apretamos feo y al último ya no halló qué decir”, contó el dirigente pesquero, “nos empezó a decir que no, y le dijimos: ‘no, usted no sabe. Aquí no hay ni una medicina’. Nos quería decir cosas de palabra que ella no conoce, porque nosotros conocemos este lugar más que ella”.
En el reclamo, una de las vecinas confrontó directamente a la funcionaria al destapar que el personal del centro de salud les condiciona el servicio: “si vengo a la consulta son 30 pesos y tengo que traer un bote de Fabuloso”, denunció públicamente la afectada, señalando que la anomalía ocurrió apenas esta semana, “lo que dejó sin argumentos a la coordinadora regional”.
Indicó que los asistentes reprocharon que los médicos asignados a la localidad son retirados frecuentemente los jueves y viernes para trasladarlos a la cabecera municipal de La Unión a realizar actividades ajenas a la consulta, dejando en total abandono a los enfermos de Petacalco.
Como resultado de la presión ejercida por el movimiento y de la gravedad de los expedientes médicos emitidos por la Coordinación de Unidades Móviles del Iecan, las autoridades de salud se vieron obligadas a enlazar llamadas inmediatas con el Instituto Estatal de Cancerología en Acapulco.
Agregó que, de manera urgente, se logró la citación de las primeras cuatro personas que salieron con severas alteraciones en sus diagnósticos internos y que los pacientes partieron de inmediato para presentarse a primera hora al puerto de Acapulco, y comenzar estudios especializados que determinen si padecen procesos oncológicos.
Enseguida comentó que ante la falta de recursos económicos de las familias para costear el traslado y los viáticos hacia Acapulco, el delegado de Gobernación, Onécimo Llanes Moreno intervino para otorgar un apoyo emergente de 500 pesos a cada uno de los cuatro enfermos para asegurar su traslado.
Esta crisis de salud no es nueva, apenas en febrero pasado el propio Movimiento de Resistencia solicitó formalmente al Iecan una campaña urgente ante el temor por las constantes enfermedades respiratorias en menores de edad y el riesgo latente de metales pesados en la sangre, derivado de las permanentes columnas de humo negro que la central termoeléctrica Plutarco Elías Calles de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) arroja al aire y al estero local las 24 horas del día, los 365 días del año.
Tras la jornada médica realizada por la unidad móvil del instituto en marzo de este año, el reporte oficial detalló que de 101 estudios practicados, un alto porcentaje presentó anomalías graves: 10 resultados alterados en papanicolaus, nueve en mastografías y siete en ultrasonidos pélvicos y abdominales.
Pese a que en las mesas de trabajo previas con la CFE la paraestatal ha intentado deslindarse argumentando que opera “bajo la norma ambiental”, los habitantes de Petacalco advirtieron que los expedientes médicos representan la prueba irrefutable del daño que la planta está provocando en los cuerpos de la población, por lo que urgieron a la coordinadora regional del IMSS-Bienestar garantizar médicos fijos y farmacia llena “en lugar de encubrir las deficiencias del sistema de salud”.
Texto: Brenda Escobar


