
Acapulco, Guerrero, a 11 de julio de 2026.- Durante la ceremonia de clausura de cursos de la primera generación de la licenciatura en Derechos Humanos de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), la coordinadora de la Maestría en Estudios de Violencia y profesora-investigadora, Marisol Alcocer Perulero, dijo a los egresados que contribuyan para que la justicia sea una realidad en Guerrero.
“Conocer de los derechos humanos es una oportunidad para seguir defendiendo, divulgando y luchando por la dignidad de las personas en este Guerrero, en Acapulco y en el país profundamente herido”, señaló.
Subrayó que los derechos humanos necesitan más profesionistas comprometidos, necesitan sus conocimientos, la sensibilidad y honestidad, que que no se les olvide que son el rostro de “esas mujeres, madres, de esas hermanas, de esos padres que buscan a sus familiares. Son muchas veces la angustia de comunidades desplazadas, de personas. Son esas historias de mujeres, hombres, comunidades que han vivido y viven discriminación, violencia”, manifestó en su mensaje.
Los exhortó a que “no permitan que nada les arrebate su humanidad, que sean exigentes con las instituciones y que exijan mejores formas y procesos, porque eso es parte de la institución democrática”.
Les pidió que dimensionen también el dolor, el sufrimiento que viven las personas y los pueblos que nos rodean. “Porque hoy, en este momento, hay madres que siguen reclamando la aparición con vida de sus familias, hay personas que siguen esperando justicia ante años de impunidad. No pierdan esa capacidad de mirar a otra persona y reconocer en ella misma la dignidad que habita en nosotros”, dijo.
Al concluir la clausura con unos 20 estudiantes en el auditorio de la escuela en Acapulco, Marisol Alcocer dijo que cuando una persona es desaparecida se comete el delito de violaciones graves a los derechos humanos.
Señaló que muchos egresados son defensores de derechos humanos y desde la universidad se les ha acompañado para darles las herramientas, los conocimientos, pero la sensibilidad es muy importante, así como la empatía con las víctimas.
Dijo que desde la UAG se lleva un monitoreo de diversos tipos de violencia, entre ellos, el desplazamiento forzado interno, que es un problema que muchas veces está invisibilizado porque las víctimas no quieren ser expuestas.
“Las personas desplazadas no sólo son números y es importante conocer el número de los desplazados, pero también conocer su historia, los impactos que hay en el cuerpo de la personas, porque muchas veces la gente no muere en el desplamiento, pero mueren de tristeza, de enfermedades. Los agravios acumulados se ven en el cuerpo, que muchas veces los lleva a muertes aparentemente naturales, pero es resultado de esta violencia estructural que está ahí”.
En el presidium estuvo el director de Derecho, Javier Tumalán Narváez, y el subcoordinador de la Zona Sur, Agustín Hover López Cruz.
Texto: Karina Contreras / Foto: Carlos Carbajal


