
Tras el anuncio de cierre del recinto religioso por la pandemia, cientos de fieles adelantaron su visita a la Virgen de Guadalupe
Ciudad de México, 10 de diciembre de 2020. Ya que desde hoy estará cerrada, y abrirá hasta el próximo lunes, la Basílica recibió ayer a cientos de fieles a la Virgen de Guadalupe.
Aunque la afluencia no fue como en otros años, en ocasiones, para los asistentes fue difícil no aglomerarse, ya que el flujo de personas entrando al templo por momentos se contaba en decenas.
La principal razón fue que el recinto estará cerrado para evitar las aglomeraciones y riesgos de contagios de Covid-19 al acercarse el 12 de diciembre, cuando se conmemora el Día de la Guadalupana.
Ayer, en la entrada se tomaba la temperatura a los fieles que deseaban ingresar al templo, se les daba gel antibacterial y se pedía que guardaran distancia con los otros asistentes.
Adentro se pintaron puntos blancos para que las personas pudieran rezar a unos dos metros de distancia entre sí, además de que no se permitió quedarse mucho tiempo frente a la imagen guadalupana para evitar aglomeraciones.
Los asistentes señalaron que aún con la pandemia quisieron acudir a la Basílica a agradecer a la virgen, tomando las medidas sanitarias.
“De repente estábamos en la casa. Llegó mi hijo y sin planearlo vinimos aprovechando el último día porque ya no íbamos a poder venir”, dijo Érika Elizabeth, de los Vergeles en Escobedo.
“Cada año venimos para agradecerle por todo. Éste es un festejo muy diferente, pero ni modo, así lo dispuso Dios”.
Afuera, aunque las peregrinaciones estuvieron prohibidas por la Secretaría de Salud, grupos de matachines se reunieron en la explanada del templo para danzar.
Además, decenas de fieles llevaron veladoras que encendieron en la capilla.
Texto: Leonardo González / Agencia Reforma


