
Vecinos de los barrios de La Villa, San Rafael y San José, los más comprometidos con continuar con la práctica cultural cada 15 de agosto
Chilapa, Guerrero, 18 de agosto de 2026. Vecinos de los barrios salieron a las calles en manadas de tigres y perros para conservar una tradición en Chilapa.
Pobladores de los barrios La Villa, San Rafael y San José, salieron vestidos de tigres, con cadenas en la mano y máscaras artesanales de madera. En el recorrido, los felinos iban rugiendo y acompañados de hombres perro con palos en la mano.
La tradición es relativamente joven.
Existe una fotografía tomada en 1968 por el arqueólogo estadunidense David Grove en la que aparecen corriendo dos hombres ataviados de tigres amarillos, con máscaras de madera y cadenas en las manos. La imagen fue captada en una esquina de la avenida Revolución, en pleno centro de la ciudad.
Van acompañados de otros cuatro hombres con máscaras de perros, con palos en la mano y ropas rasgadas, dos de ellos llevan sombrero.
En 1968 y 1969, Grove realizó estudios y fotografías acerca de las pinturas rupestres del periodo preclásico medio tardío (800-500 antes de Cristo) situadas en la comunidad nahua de Acatlán, a unos 10 kilómetros de la ciudad de Chilapa.
Entre las imágenes está la de un hombre detrás de un jaguar que está parado de forma vertical.
Se sabe que los tigres y perros salían a recorrer las calles en los meses de julio y agosto, después de los rituales de petición de lluvias de los pueblos vecinos de Acatlán y Zitlala.
En sus inicios, los grupos de tigres tenían que solicitar permiso al Ayuntamiento municipal para salir y marchar por las calles.
El 11 de agosto de 2025, el promotor cultural Mario Silva Altamirano publicó una fotografía inédita de los años 1976-1977 donde un adolescente y un niño están con trajes y máscaras de tigre.
En la imagen aparecen tres niños con máscaras y una niña con un vestido blanco y una máscara de madera. La fotografía fue tomada en la calle 5 Sur, en ese entonces de tierra, del barrio de San Rafael, uno de los iniciadores de esa manifestación.
Mario Silva, fue entrevistado el sábado por la tarde en la sala de su casa, donde se reunieron decenas de hombres, mujeres y niños para vestirse de tigres. Es la manada de San Rafael.
La vivienda de su extinta abuela Doña Panchita, en la esquina de las calles 5 Sur y 9 Poniente, era uno de los lugares donde se rentaban trajes de tigres, máscaras y cadenas. –¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de esta tradición?
“Mi abuela (Doña Panchita) y mi tío Chuchi fueron haciéndose de trajes y de unas máscaras tradicionales, eran de madera, pequeñas. En ese tiempo las personas adultas iban a rentar los trajes por una, dos o tres horas”.
Dice que a finales de los 80 iban de diferentes barrios y colonias para poder vestirse.
“Desde los seis o siete años me daba cuenta, es por eso el amor a la tradición de vestirse de tigre”.
En esos tiempos, recuerda, afuera de las casas donde las personas se iban a vestir de tigre ya había un montón de niños esperando.
“La tradición era andar correteando, espantando a los chamacos”.
Los perros, asegura, eran los que más corrían.
Comenta que durante los años ha cambiado la vestimenta, el uso de las máscaras y el uso de la música.
La tradición, ataja, no era de andar con música ni bailando. Aquí era de andar correteando, andar espantando a los niños, dándoles la vuelta a las muchachas.
“Ahora la mayoría lo hace como un desfile”.
Lo que se ha mantenido es el color o la piel de tigre y que los barrios tradicionales tratan de preservar parte de esta cultura.
El heredero de la tradición, dice que le gustaría que los padres de familia involucren a sus hijos en la tradición, porque ya se ve poco interés de los niños en participar.
“Si no, esto se podría terminar”.
El 15 de agosto, el recorrido de los tigres de San Rafael lo hicieron por las principales calles, antes de que salieran los contingentes de grupos culturales, danzas y tigres convocados por el Ayuntamiento en la llamada Tigrada.
De igual manera, lo hizo la manada de los barrios de La Villa y San José. También salieron tigres del mercado nuevo.
La mayoría de las máscaras son elaboradas por artesanos de la comunidad de Ayuahualulco.
De acuerdo con cronistas locales la tradición de vestirse de tigre fue adaptada por grupos culturales y religiosos a la festividad de la virgen de la Asunción de María, la principal imagen de la catedral, cada 15 de agosto.
Luis Daniel Nava


