
Denuncian la sustracción de evidencias y fragmentos óseos en Cerro Gordo, lugar de un presunto campamento de la delincuencia organizada
Iguala, Guerrero, 17 de diciembre de 2020. En el inicio de la jornada de búsqueda de fosas clandestinas en un paraje del Cerro Gordo al poniente de Iguala, miembros del colectivo Los Otros Desaparecidos y antropólogos forenses de la Fiscalía General de la República (FGR) localizaron en un entierro clandestino 15 huesos al parecer de dedos de un pie, un diente y cabello humano.
Denunciaron la sustracción de evidencia y fragmentos óseos que habían localizado a la intemperie el 25 de septiembre en esa zona de un presunto campamento de la delincuencia organizada, donde además fue usada maquinaria pesada.
Los trabajos iniciaron después de las 9:00 de la mañana de este miércoles con el grupo de 30 buscadores con el resguardo de efectivos de la Guardia Nacional, del Ejército y la Policía del Estado, luego de que el martes se suspendió el inicio de la diligencia porque no se presentó la seguridad ni el Ministerio Público Federal.
“Tenemos la fuerte sospecha de que subió gente a mover la evidencia y que pudieron reutilizar las fosas, y que se ocupó maquinaria pesada”, indicó uno de los familiares consultado por teléfono.
La diligencia concluyó a las 3:00 de la tarde porque los peritos y antropólogos no llevaban la herramienta necesaria para las excavaciones, y solicitaron que la diligencia terminara temprano para poder bajar a la ciudad y comprar el material.
La fuente consultada informó que se exploraron dos fosas, la primera con resultados negativos y en la segunda hallaron 15 huesos pequeños, que al parecer corresponden a un pie humano, así como un diente y cabello, y la perito forense determinó registrar esa fosa como positivo, porque aunque no se encontró un cuerpo entero, se hallaron fragmentos óseos humanos a una profundidad de un metro aproximadamente.
Denunció que debido a que no hubo resguardo de la zona durante 80 días como se solicitó por escrito a la FGR, “se perdió evidencia muy valiosa”, como varias vértebras de casi una columna completa, una mandíbula y dientes que habían hallado a la intemperie afuera de una fosa. También se llevaron placas y partes de vehículos, ropa, calzado y cinturones, “de alguna manera limpiaron el área”, dijo la fuente consultada.
Describió que en la zona baja del cuadrante marcado, observaron que metieron maquinaria pesada para limpiar el terreno.
Destacó que desde el 25 de septiembre que hallaron este predio, cerca de la Barranca del Tigre, tanto ellos como la CNDH tomaron evidencias fotográficas y de video de esos restos que había en el lugar, y en este caso, ante el desacato que motivó la sustracción de evidencia, la Comisión Nacional de Derechos Humanos les informó que levantarán un acta para fincar la responsabilidad por esta omisión.
Desde noviembre de 2014 que surgió el colectivo de familiares de desaparecidos, han recuperado 211 osamentas humanas de fosas clandestinas halladas principalmente en Iguala, de los que 68 han sido identificados y 54 han sido regresados a sus familias.
Texto: Alejandro Guerrero / Foto: El Sur


