
Texto: Apro / Foto: Saúl López, Cuartoscuro
Ciudad de México, 31 de marzo de 2018. Resignado, el sector financiero internacional anticipa un posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del próximo 1 de julio, pues en México “prevalece el deseo generalizado de un cambio”. Y seis de cada 10 mexicanos pretenden que éste sea “drástico”.
El crecimiento de la inseguridad y el enojo por los escándalos de corrupción provocaron un repudio a las sucesivas administraciones del PAN y del PRI; particularmente del gobierno de Enrique Peña Nieto.
El balance del actual sexenio despierta “enojo” o “decepción” en siete de cada 10 habitantes del país, el presidente es rechazado por más de 70% de la población, cuatro de cada 10 ciudadanos “nunca votarían para el PRI” y 43% de los mexicanos cree que López Obrador será el próximo mandatario.
Éstos son algunos de los datos que destaca el informe “México: Manual sobre la elección presidencial de 2018”, elaborado por Citi Research, la entidad de investigación del grupo financiero estadunidense Citigroup, y que fue enviado a sus clientes el pasado 28 de marzo.
Mediante una serie de gráficas demoledoras para la administración actual, el documento –que obtuvo Proceso– plantea que 63% de los mexicanos asocia al PRI con el concepto de “corrupción”, 59% le atribuye “el peor gobierno”, 68% lo asimila con “abuso de poder” y 52% lo hermana con “impunidad”.
Y plantea: “Las encuestas sugieren que, independientemente de que AMLO gane o no la Presidencia, su partido, Morena, incrementará de manera significativa sus posiciones en la Cámara (de Diputados) –aunque no obtendrá la mayoría–, así como en el Senado, y ganará un puñado de gobiernos estatales”.
El diagnóstico de Citi Research no está aislado. En las últimas dos semanas, detallados reportes de prospección de los bancos UBS y Goldman Sachs, junto con artículos de la prensa financiera, concluyeron lo mismo: los datos y las encuestas apuntan a un probable triunfo de López Obrador, al que se le atribuye una ventaja promedio de más de 10 puntos sobre sus rivales.
“El dominio de AMLO en las encuestas, combinado con la ventaja abrumadora de Morena en la Ciudad de México, la casi victoria en el Estado de México el año pasado y su red de alianzas y coaliciones a nivel nacional, muestra, desde nuestro punto de vista, la fuerza de la franquicia de López Obrador”, señala el informe que publicó UBS el pasado 21 de marzo.
Los bancos reconocieron las ventajas del candidato de Morena, a pesar de que su simpatía se inclina hacia José Antonio Meade Kuribreña o Ricardo Anaya Cortés –candidatos, respectivamente, de las coaliciones encabezadas por el PRI y el PAN–, quienes “son considerados como candidatos que continuarán con el modelo económico actual, amigable con el mercado”, según el informe de Citi Research.
Aunque los análisis de esas instituciones advierten que algunos factores todavía pueden revertir la tendencia de aquí al 1 de julio.
Además, los investigadores de Goldman Sachs y de Citigroup coinciden en que el PRI todavía no pone en marcha su maquinaria electoral “eficiente” y “probada con el tiempo”, la cual podría favorecer el partido en el poder.
Citi Research subraya que el PRI podría utilizar el “gasto social” –con todo y la ambigüedad del término– para conseguir votos; por su parte, Goldman Sachs evoca unas “ventajas logísticas que pueden ayudar a mitigar la insatisfacción creciente del público hacia el PRI”.
Capitalización
Todos los estudios insisten en que López Obrador capitalizó políticamente el hartazgo por la inseguridad y la corrupción –los temas de principal preocupación de los mexicanos–, y Goldman Sachs subraya que Meade carga sobre sí el repudio contra el gobierno, pues el candidato genera una opinión negativa de 19 puntos y no despegó en las encuestas.
El sexenio de Peña Nieto ya es el más violento de la historia reciente del país, con más de 102 mil víctimas de asesinato registradas en los primeros cinco años y tres meses de gobierno –una tasa superior a los 20.5 por cada cien mil habitantes–, lo que se traduce en que ocho de cada 10 personas teman salir de noche –contra 67% en 2013–, recalca Citi Research.
Los informes de las instituciones financieras también recuerdan los sonados casos de corrupción que salpicaron el gobierno federal y gobiernos estatales priistas durante el sexenio actual, algunos de los cuales –Odebrecht, OHL, Paso Exprés o César Duarte, entre otros– permanecen impunes.
El informe de Citi Research establece que la percepción de la corrupción se duplicó entre 2014 y 2017 –el primer año 20% de mexicanos consideró que la corrupción estaba “peor” en comparación con seis años antes; en el segundo pasó a más de 40%– y que México cayó del lugar 60 al 135 en el índice internacional de corrupción entre 2005 y 2017.
Aunque la economía fuera el principal motivo de preocupación de los mexicanos, Meade no tendría mucho que presumir del gobierno de Peña Nieto, en el que fue titular de las secretarías de Desarrollo Social y de Hacienda.
Mediante una serie de gráficas, el informe de Citi Research sostiene que la situación macroeconómica empeoró en comparación con los periodos previos a las elecciones de 2006 y 2012: el crecimiento anual del PIB se mantuvo en 2% –la mitad que hace seis y 12 años– y 88% de los mexicanos considera que la economía estuvo “igual o peor” durante el sexenio de Peña Nieto.
En 2017 la inflación –detonada por el gasolinazo que promovió Meade– rozó 7%, contra 4% en los ejercicios electorales precedentes; la evolución de los salarios reales fue negativa en los últimos 12 meses; los créditos al consumo e inmobiliarios están estancados y la confianza de los consumidores está 10 puntos más baja que en 2012.
La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la relación bilateral entre México y Estados Unidos –sacudida por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca– son dos factores que preocupan al sector financiero, pues influyen en la estabilidad de las inversiones en el país.
De nuevo, los datos reportados por Citi Research son demoledores: 80% de los mexicanos considera que Peña Nieto no lleva bien la relación con Estados Unidos. Más de la mitad considera que ésta se encuentra en un estado “terrible o malo”.
Y si bien pretenden ofrecer un análisis neutro de la situación política en México, los informes exhalan cierto grado de hostilidad hacia López Obrador –de mesurado, en el caso de Citi Research, hasta francamente crítico en el documento de Goldman Sachs–; a menudo, caracterizan al candidato de Morena como “izquierdista”, “nacionalista”, “radical” u “hostil al mercado”.
El temor de los financieros hacia López Obrador deriva de sus intenciones de revertir algunos puntos de las reformas estructurales emprendidas en el sexenio de Peña Nieto –particularmente la energética–, pero también de revisar a fondo los contratos multimillonarios otorgados para la construcción del nuevo aeropuerto internacional.
Así, en su reporte –publicado el pasado 23 de marzo– Goldman Sachs plantea, casi en tono de lamento, que “el liderazgo significativo y temprano de AMLO puede ser difícil de deshacer en 100 días”.
