4 agosto,2026 4:39 am

Los drones de los grupos criminales siguen sobrevolando El Fresno, denuncian vecinos

Chilpancingo, Guerrero, a 4 de agosto de 2026.- Hay 18 familias desplazadas en la comunidad El Fresno, en la sierra del municipio de Chilpancingo, debido a los ataques con explosivos desde drones, que destruyeron una fábrica de mezcal y viveros del programa Sembrando Vida; además, los campesinos no pueden ir a sus terrenos a cuidar sus parcelas pese a la presencia del Ejército y de la Policía Estatal.

Un campesino entrevistado en la capital relató que bajó de la zona este lunes a vender productos. El trayecto desde su comunidad a Chilpancingo es de 22 kilómetros, pero debido al abandono no hay carreteras sólo terracerías, en automóvil el traslado es de 2 horas.

Un vecino de la comunidad atacada, de quien se reserva su identidad, informó que los atacaron sicarios del grupo criminal Los Ardillos, que en la zona siguen sobrevolando los drones de los criminales, que ya vieron las autoridades y que a pesar de que les dicen que los ataques vienen de las comunidades El Tejocote y Azinyahualco, los policías y militares no acuden, “porque no tienen la orden de sus superiores”.

Pidió ayuda a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, con despensas y personal médico, porque desde los ataques dejaron de ir los camiones de las empresas Coca-Cola, Lala y Sabritas, además de quienes les venden carne y frutas. También dejó de ir una doctora y se teme que no regresen los maestros cuando terminen las vacaciones.

Dijo que los afectados por la violencia solicitan de manera continua al Ejército y a la Policía Estatal que recorran los cerros alrededor, para buscar a los sicarios que los atacan, pero se niegan.

Agregó que varios quisieran irse de la comunidad debido a la violencia, pero no lo hacen porque no tiene a dónde ir, “lo que tenemos es fruto de nuestro esfuerzo, en las parcelas sembramos maíz, frijol, hortalizas. Se produce el mezcal, nosotros somos campesinos”.

Relató que uno de los explosivos lanzados desde drones, en el ataque del 28 de julio, dañó terrenos del programa Sembrando Vida, en donde sembraban frijol, maíz y hortalizas.

Informó que ya escasean los productos de la canasta básica, “se nos está acabando la comida. No podemos ni bajar a la ciudad por las pésimas condiciones de la carretera, por el clima y por la violencia”.

Texto: Rosendo Betancourt Radilla