11 diciembre,2024 4:17 am

Los más vulnerables son los que más sufren fenómenos como Otis, dice la CNDH en informe especial

 

Ciudad de México, a 11 de diciembre de 2024.-  La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó un informe especial con motivo del paso del huracán Otis en Guerrero, el 24 y 25 de octubre de 2023, donde se indica que las poblaciones que tienen condiciones de vulnerabilidad, son las que llegan a sufrir más los estragos de los fenómenos naturales.

En el apartado referente a Observaciones, la CNDH indica que los desastres naturales incrementan las condiciones de desigualdad social, así como debilitan a los sectores oprimidos.

“Las poblaciones que presentan condiciones de vulnerabilidad y que históricamente han enfrentado diversas carencias materiales, son quienes más sufren las consecuencias de los desastres naturales. Estos fenómenos no solo agravan las condiciones de desigualdad social, sino que también debilitan y hacen más frágiles a los sectores oprimidos, generando impactos negativos en múltiples áreas de la sociedad”, indicó la CNDH.

La Comisión dicta la necesidad de que el Estado Mexicano “cumpla” con los compromisos internacionales respecto a gestión de riesgos, ya que son orientaciones para contrarrestar los efectos de amenazas que puedan ser causadas por fenómenos naturales, mismos que van a ser más frecuentes y con mayores consecuencias.

“En cuanto a los acontecimientos ocurridos en Acapulco de Juárez, Guerrero, los días 24 y 25 de octubre de 2023, un análisis no solo normativo, sino también ético, evidencia que el Estado debe velar en todo momento por la dignidad humana, de la cual los derechos humanos son una expresión jurídica. Esto implica orientar los actos de autoridad, el uso de los recursos y la aplicación del conocimiento técnico y científico para garantizar el goce de todos los derechos con una visión transgeneracional, es decir, una que asegure que las generaciones futuras también puedan vivir en condiciones de seguridad y dignidad”, explicó la CNDH.

La CNDH asegura que después del huracán Otis, se “vieron afectados los derechos de las personas”, pero que no se puede responsabilizar a alguna autoridad por el impacto del fenómeno, no obstante, las políticas que adopten las autoridades deben ser integrales y que los derechos deben ser prioritarios.

Respecto al derecho a la vivienda, se menciona que no solamente se tengan los servicios básicos, sino que se debe garantizar un espacio adecuado y seguro a quienes viven en ella.

“El estado de Guerrero es una entidad con un alto grado de vulnerabilidad ante la ocurrencia de fenómenos meteorológicos. Por lo tanto, frente al impacto de los desastres naturales, deben prevalecer las estrategias de prevención y protección civil que garanticen la dignidad de las personas, ya que los daños y pérdidas que acompañan estos eventos suelen deberse a condiciones de vulnerabilidad preexistentes”, plantea.

La CNDH indica que con un fenómeno de la magnitud de Otis, con el rezago histórico de la región y no tener mecanismos efectivos de prevención respecto a daños, “se traduce en una recuperación lenta para la entidad, particularmente para los sectores menos favorecidos”.

En las conclusiones, la CNDH presenta que la previsión de fenómenos meteorológicos puede resultar más eficiente con acciones preventivas, que la reconstrucción de Acapulco sea en una planificación integral “que no deje a nadie atrás” y que se debe mejorar la coordinación entre los tres órdenes de gobierno.

Texto: Juan Luis Altamirano Uruñuela / Foto: Archivo Reforma