25 agosto,2025 4:50 am

Los Revueltas, raza de gigantes

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

 

Los Revueltas, raza de gigantes

El Museo de Arte Moderno presenta una exposición de y sobre los hermanos Revueltas. Hasta donde es posible recordar, es la primera vez que se ofrece una visión de conjunto de los hermanos: Silvestre, Fermín, José y Rosaura: el primero es –para críticos muy respetables– el más grande compositor sinfónico que ha dado nuestro país; Fermín, quien fue (y es) figura del muralismo y un vitralista de excepción; José, extraordinario narrador, guionista de cine y dramaturgo, quien será siempre el entrañable camarada del 68; y Rosaura, quien tiene la impronta de la actriz que trabajó a las órdenes de Bertolt Brecht. Los cuatro eran gente de izquierda: Silvestre presidió la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios y destacó como figura solidaria de la República Española; Fermín fue participante del movimiento estridentista, miembro del grupo ¡30-30! y de la LEAR; José, militante de izquierda, quien a los 14 años estuvo preso en las islas Marías y fue siempre el gran crítico del estalinismo mexicano; y Rosaura, expulsada de Estados Unidos durante el macartismo por su actuación en el filme La sal de la tierra y maestra de actuación en Cuba al triunfo de la revolución castrista, a la que defendió armas en mano durante la agresión estadunidense de Bahía de Cochinos. En la exposición del MAM se exhibe también un cuadro de Consuelo, otra hermana de los Revueltas, quien se inició en la pintura cuando había dejado atrás su juventud. Indudablemente, una familia excepcional.

Genaro Lozano, embajador

Genaro Lozano, un periodista inteligente y generalmente acertado es ya embajador residente en Italia y concurrente en Albania, Malta y San Marino. Lo propuso la presidenta Claudia Sheinbaum y lo ratificó la Comisión Permanente por amplia mayoría. Sin embargo, la panista Margarita Zavala señaló que Lozano no contaba con carrera diplomática y Carolina Viggiano, del PRI, dijo en tono burlón: “Lo único que falta es que nombren a Lord Molécula” (uno de los paleros que trabajan para las Mañaneras). Resulta evidente que el ahora embajador no es monedita de oro, pero vale decir que es licenciado en Relaciones Internacionaes por el ITAM, maestro y doctor por la New School for Social Research, profesor de la Universidad Iberoamericana, autor de trabajos incluidos en libros colectivos y colaborador de la Secretaría de Relaciones Exteriores en tiempos de Rosario Green. Trabajó en programas de Televisa y escribe en Reforma, además de ser, entre varias cosas más, participante del GIRE y fundador de la Coalición Mexicana LGBT. Un membrete de ultraderecha envió a Giorgia Meloni, presidenta del Consejo de Ministros de Italia, una carta donde pide que no acepte al flamante embajador, al que acusa de promover posturas “contrarias a los valores que el gobierno de Italia”, sostiene, “en materia de familia, educación y soberanía cultural”. Pero lo que más irrita a esos críticos es que Lozano defienda los derechos de la comunidad LGBT. ¿Y?

Escribe Doñán sobre Dr. Atl

Está por aparecer en Guadalajara el libro Jalisco como inspiración, volumen antológico del Dr. Atl. En su documentadísimo prólogo, Juan José Doñán dice del pintor: “nacido en el mero barrio de San Juan de Dios, el domingo 3 de octubre de 1875, fue vulcanólogo, arqueólogo, agitador social, militante de mil y una causas, cabecilla militar, el único testigo presencial en el magnicidio del gobernador Ramón Corona, exiliado político, periodista, polemista, sindicalista, huelguista, ideólogo radical aunque no siempre atinado, pionero en la valoración y en el estudio de las artes populares de las distintas regiones de nuestro país, montañista, trotamundos, padre intelectual del muralismo mexicano, explorador, yerbero, curandero, gambusino, cocinero de celebrada sazón, teósofo, ateo panteísta, profeta laico, orador infatigable, soñador de quimeras, aparte de fabuloso fabulador…”. Habrá que leer ese libro.

Mujeres poetas de la Colonia

Cuando se habla de poesía femenina del México colonial surge el nombre de la grandiosa Sor Juana Inés de la Cruz y de… Nadie más. Por fortuna, el Colmex y la Fundación para las Letras Mexicanas publicaron en 2010 dos gruesos volúmenes de Poesía novohispana, obra de Martha Lilia Tenorio, con presentación de Antonio Alatorre. En el primer tomo figuran dos nombres: Catalina González de Eslava y María Estrada de Medinilla, en tanto que en el segundo están Ana María González y Zúñiga y “Dos anónimas poetisas del Coloso elocuente”, quienes participaron en un certamen convocado por la Real y Pontificia Universidad en 1748. Lo de “coloso elocuente” es el remoquete que le colgaron a Fernando VI, que según la lambisconería de la época, “mucho tuvo en que exceder a Marte y nada que embidiar (sic) a Minerva”. Por supuesto, cabe la posibilidad de que otras damas publicaran en forma anónima, pues eran tiempos que les demandaban excesivo recato. De cualquier modo, es triste tan escasa presencia en las 1352 páginas de que consta el trabajo de Martha Lilia Tenorio. Es bueno tenerlo presente ahora que conmemoramos el centenario de Rosario Castellanos, brillante abanderada del feminismo.