
Ante más de 76 mil espectadores en el Coloso de Santa Úrsula, la defensa del equipo de Kansas City saca el partido con cuatro intercepciones, en victoria clave en sus aspiraciones de playoffs para dejar su marca en 7-4 y mantener la cima de su división. Los angelinos casi se despiden de la temporada al dejar su récord en 4-7.
Ciudad de México, 19 de noviembre de 2019. Con un Patrick Mahomes jugando a medio gas, la defensiva de los Jefes de Kansas City fue la que mandó anoche en el estadio Azteca.
El quarterback de los Cargadores, Philip Rivers, con todo y que terminó 353 yardas y un pase de anotación, fue inoperante en los momentos claves y le interceptaron en cuatro ocasiones, algo que fue aprovechado para los Jefes se llevaran el triunfo 24-17 ante el equipo de Los Ángeles.
Con 24 segundos por jugarse, Rivers todavía tuvo chance de mandar el partido a tiempo extra, pero de nuevo erró en el último pase.
Lanzó desde la yarda 14 de los Jefes rumbo a las diagonales. Buscaba a Austin Ekeler, pero ahí apareció el safety Daniel Sorensen para sellar una victoria importante para Kansas, pues se quedan con marca de 7-4 para seguir de líderes del Oeste de la Conferencia Americana, teniendo cerca a los Raiders, que tienen 6-4.
Los Cargadores se rezagan en ese sector al dejar su marca en 4-7.
El actual Jugador Más Valioso de la NFL en 2018, Mahomes, tuvo una primera mitad discreta. Apenas sumaba 63 yardas por aire y una intercepción, pero en la segunda mitad, principalmente en el tercer cuarto, jugó como estrella ante los más de 76 mil almas en el Coloso de Santa Úrsula, que hicieron sentir que la afición quiere ver partidos de NFL, esto tras la cancelación del año pasado por el tema del mal estado del césped.
Después de tres cuartos, Mahomes ya sumaba 158 yardas por aire y un pase de anotación.
Comenzó a llevar bien la ofensiva de los Jefes. Terminó con 182 yardas, y con 59 yardas por tierra, líder del equipo sobre los corredores.
Los que tuvieron una noche efectiva fueron los profundos de los Jefes, que ayer jugaron como visitantes administrativos, aunque eso no se notaba en el público, que siempre los alentó.
Los otros tres que sumaron intercepciones, además de Sorensen, fueron Tyrann Mathieu, Rashad Fenton y Derrick Nnadi.
El triunfo sobre los Cargadores obedeció a un gran trabajo de la defensa y un buen entendimiento entre todo el equipo destacaron el coach de los Jefes de Kansas City, Andy Reid y el quarterback Patrick Mahomes.
“Estoy orgulloso por el trabajo de la defensa que hizo mi equipo hoy. tuvimos cuatro intercepciones y una de ellas la pudimos convertir en siete puntos, también hicimos un gran trabajo para mantener posición de campo”, expuso el coach.
“Creo que hicimos un gran trabajo defensivo y eso nos permitió sacar la victoria en este juego”, dijo Mahomes
Los líderes de los Jefes descartaron que las condiciones del campo, que en algunas zonas lució descuidada y la altura de la Ciudad de México hayan afectado su desempeño en el Azteca.
“La altitud de la Ciudad de México es elevada y no hay mucho oxígeno pero supimos cómo superar esa condición sacando lo mejor de nosotros en este juego, todo lo que traíamos.
“El campo estaba bien, no le vimos mayores problemas”, aseveró Mahomes.
Tanto Reid como el quarterback de los Jefes agradecieron la hospitalidad de la afición mexicana y quedaron maravillados por el ambiente que se vivió en el Coloso de Santa Úrsula, al que esperan volver.
“Amamos la hospitalidad de la gente de México, esta fue una experiencia fenomenal y estoy seguro que los jugadores piensan lo mismo”, punto Reid.
Por su parte, los Cargadores de Los Ángeles simplemente no supieron aprovechar sus oportunidades y dejaron crecer al rival, admitió el coach del equipo, Anthony Lynn.
Aunque casi llevan al juego contra Kansas City a los tiempos extras luego de reaccionar en el último cuarto, los Cargadores finalmente no supieron manejar el partido y eso les costó la derrota 24-17.
“No estamos contentos, peleamos pero no llegamos a donde queríamos. Teníamos que hacer anotaciones y no lo conseguimos. (Philip) Rivers dio todo lo que tenía en el partido pero no se le dieron las cosas y él mejor que nadie sabe cuando juega bien en el emparrillado y cuando no lo hace así”, expresó Lynn.
Su quarterback también dejó ver su molestia por la derrota aunque dijo que tuvieron algunos destellos en el campo.
“Creo que en términos generales fue una buena experiencia, pero el resultado no nos deja satisfechos”, dijo Rivers.
Al igual que sus compañeros de los Jefes, los jugadores de Los Ángeles destacaron la entrega de la afición mexicana y lo imponente que es jugar en un estadio como el Azteca, que registró una gran entrada.
Texto: Diego Martínez / Agencia Reforma / Foto: Twitter


