6 octubre,2025 5:52 am

Luciano Concheiro, un funcionario de izquierda, doctor Honoris Causa de la UAG

El titular de la Autoridad Educativa de la Cdmx recordó en su mensaje a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 y reivindicó a los profesores guerrerenses y dirigentes sociales Othón Salazar y Lucio Cabañas. Se reprograma para noviembre el reconocimiento a José Agustín

Acapulco, Guerrero, 6 de octubre de 2025. El titular de la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México (AEFCM), Francisco Luciano Concheiro Bórquez, recibió el pasado sábado un doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).

Si bien la invitación oficial pautaba la entrega de otro doctorado, en este post mortem al escritor guerrerense José Agustín, fallecido en 2024, esto no ocurrió porque según dijo el rector Javier Saldaña Almazán se reprogramó en acuerdo con la familia, para después de la temporada de lluvias.

Así, durante una sesión solemne del Consejo Universitario, encabezado por el propio rector, en el auditorio de la Facultad de Medicina en Acapulco, el profesor, investigador y miembro de Morena, integrante de una familia de militantes del Partido Comunista Mexicano, agradeció el reconoci-miento, acompañado de título, medalla y una escultura, recordando que la historia de la UAG se ha entrelazado con la historia de la lucha social en la entidad.

“He aprendido la historia antigua y contemporáneas de este estado. Me he involucrado en sus luchas sociales y políticas, he asistido como estudiante a las lecciones de valentía y fortaleza escritas en la piel de la historia guerrerense, y de quienes han dado muestras, con su propia vida, de consciencia social y de la defensa incansable por la justicia y la igualdad sustantiva”, dijo y recordó a los maestros guerrerenses y  luchadores sociales Othón Salazar Ramírez y  Lucio Cabañas.

Además, quien participó muy joven en el movimiento estudiantil de 1968, sobreviviendo a la masacre de Tlatelolco, el 2 de octubre, recordó a los 43 estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, desaparecidos en 2014.

“Lo digo aquí y lo digo fuerte: que vivos se los llevaron y vivos los queremos de regreso”, agregando que este hecho significó un punto de quiebre, de inflexión para los mexicanos, “porque se dijo basta, ya no más”.

“Me atrevo a decir, porque es fundamental, no estaríamos aquí, no hubiéramos hecho lo que hemos logrado en los últimos años, no estaríamos en este segundo piso con nuestra presidenta (Claudia Sheinbaum Pardo), si no hubiera sido porque la población en general, porque todo México se planteó un ‘ya basta’ que tenemos que seguir gritando”.

Quien es también promotor del programa de la Nueva Escuela Mexicana, señaló que a la llegada del neoliberalismo en la década de 1980 se desató un agresivo proceso de mercantilización de la educación, que hoy se pretende revertir.

Asistimos, aseguró, a un “proceso radical de cambio en las escuelas, de emancipación y autodeterminación de los colectivos docentes, dirigido al ejercicio efectivo del derecho humano a la educación”.

Por su parte, el rector de la UAG, Javier Saldaña, reconoció a Concheiro como un gran impulsor de la reforma educativa en el país.

También destacó que esta distinción representa “un acto de justicia histórica y social” hacia un intelectual que ha conjugado la excelencia académica con una profunda vocación de servicio al pueblo de México.

Acompañaron en el presídium a ambos personajes, el secretario de Educación, Ricardo Castillo Peña; la secretaria del Consejo Universitario, María Xóchitl Astudillo Miller, y la coordinadora de la Comisión de Honor y Mérito Académico, Sandra Luz Ávila Toscano.

Óscar Ricardo Muñoz Cano/ Foto: Carlos Carbajal