
Zihuatanejo, Guerrero, a 6 de enero de 2026.- Pacientes renales que se atendían en la clínica subrogada de hemodiálisis, ubicada en el interior del hospital Bernardo Sepúlveda Gutiérrez, en Zihuatanejo, dieron a conocer que fueron informados por el director del nosocomio, Ernesto Zavala Lorenzo, que a partir del 10 de enero próximo, el IMSS-Bienestar asumirá el control de esta unidad, en la que se les seguirá dando atención gratuita, pero tendrá la particularidad de que ahora será integral.
El primero de enero de este año, los poco más de 100 pacientes renales que se atienden en esta clínica, fueron notificados que estaría cerrada durante diez días, por lo que mientras tanto, serían atendidos en la clínica subrogada del IMSS, ubicada en la colonia El Hujal, en esta ciudad.
Ayer lunes, un familiar de un paciente renal dio a conocer que Zavala Lorenzo se reunió con los pacientes de los tres turnos para decirles que la empresa Comermex Ozuba, que tenía subrogado el servicio de hemodiálisis concluyó su contrato con la Secretaría de Salud, “y como ahora el hospital está en el IMSS-Bienestar, ya no van a renovar el contrato con esa empresa, sino que ahora ellos se harán cargo”.
“El director nos dijo que nuestros familiares tendrán una atención multidisciplinaria pues tendrán acceso a especialistas como nefrólogo, médico internista, nutriólogo, médico familiar, psicólogo y dentista, servicios con los que no contaban en la clínica privada subrogada”.
Agregó que en la plática, el director Ernesto Zavala les aseguró que la clínica será operada, “por personal del mismo IMSS-Bienestar capacitado, pero que mientras, los pacientes tienen que esperar el proceso de transición porque tienen que cumplir con todos los requisitos que les pide la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) y la Copriseg (Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del estado de Guerrero), ya que la empresa que estaba no los cumplía”.
Respecto al equipo técnico, el familiar platicó que el director les mencionó que se está trabajando en la adecuación del espacio físico para cumplir con los lineamientos estrictos de la Cofepris, que exige espacios específicos de 3 por 2.5 metros por cada máquina, “aunque anteriormente se contaba con 13 máquinas, el número final de sillones se determinará tras la revisión técnica para garantizar la seguridad de los pacientes, porque como le digo, la empresa que estaba, no cumplió nunca con todos esos requerimientos”.
“El director nos dijo que el cambio principal no es sólo administrativo, sino en la calidad de la atención, pues bajo el esquema anterior de clínica privada, los pacientes no tenían acceso a una atención integral y ni siquiera contaban con expedientes clínicos dentro del hospital”.
Continuó, “nos comentó que lo que se busca es que la atención sea multidisciplinaria, que a nuestros pacientes los vean los especialistas, ya que antes no venían a consulta al hospital, no los teníamos integrados al hospital; ahora tendrán acceso a servicios de urgencias, quirófano y hospitalización de manera oportuna”, detalló.
Luego, el familiar mencionó que una de las preguntas que más inquietaron a los pacientes renales es sobre quiénes operarán la unidad, pues dijeron, tienen temor de que sean personas inexpertas y les creen complicaciones durante sus sesiones de hemodiálisis, “pero el director aseguró que se trata de enfermeras y médicos capacitados en el manejo de hemodiálisis, algunos de los cuales ya venían laborando en el área y otros que han sido contratados recientemente bajo el nuevo esquema de salud federal”.
“Nos dijo que lo que buscan es que los pacientes renales tengan una mejor calidad de vida, ya que no es lo mismo un paciente que sólo recibe su tratamiento, a uno que es atendido por nutriólogos y psicólogos para evitar infecciones y complicaciones como las que se presentaron en diciembre del 2024, cuando fallecieron pacientes a causa de que las máquinas se contaminaron con bacterias fecales, así que ahora nos toca esperar y que todo eso que nos dijo, verdaderamente se cumpla”.
Fuentes del hospital aseveraron que lo dicho por los familiares de los pacientes, “es cierto”, pero que desconocen el monto de la inversión que hará el IMSS-Bienestar en la clínica de hemodiálisis, así como también si las máquinas para filtrar la sangre a los pacientes serán nuevas o usadas, ya que el precio varía según el modelo, pues los hay de 85 mil a 170 mil pesos en modelos básicos nuevos o usados y de 442 mil a 800 mil por máquinas más sofisticadas, así como tampoco conocen si los sillones eléctricos serán nuevos o usados, “porque esa información no la tenemos, lo único que sabemos es que la clínica ahora estará a cargo del hospital”.
Brenda Escobar


