
Iguala, Guerrero, 2 de julio de 2025. Familiares, compañeras y feministas marcharon en el centro de esta ciudad y realizaron un mitin en la explanada de las Tres Garantías en exigencia de justicia y castigo en el asesinato de la enfermera Ana Lilia, presuntamente cometido por su ex esposo José Guadalupe, y por la joven Maribel, víctima de violación por su entonces pareja Diego, quienes están detenidos y no han sido sentenciados.
Poco después de las 10 de la mañana, unas 30 mujeres marcharon del monumento a la Patria Trigarante, por la calle Vicente Guerrero hasta la explanada municipal.
Con consignas de justicia, castigo a los agresores y respaldo a las mujeres víctimas de feminicidio y violación, las asistentes mostraron lonas y cartulinas en exigencia de justicia para las dos mujeres.
La marcha fue convocada mediante redes sociales, y en el mitin, la mamá de Ana Lilia, Fernanda Ortiz Tapia informó que su asesino aún no recibe sentencia porque el proceso no ha concluido, y sigue preso en el penal de Tuxpan.
Al cumplirse siete meses del crimen denunció que su ex yerno busca una condena reducida, por lo que pide a la Fiscalía, a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, a los jueces y magistrados que “no permitan que el asesino de mi hija reciba ningún beneficio legal”.
Pidió llorando que no quiere que su hija “sea una más en la lista de feminicidios impunes de Guerrero, quiero que su caso marque un antes y un después, que se cumpla el artículo 325 del Código Penal Federal en el que el feminicidio es considerado delito grave sin derecho a reducción de la pena, y que se demuestre que en Guerrero sí se castiga a los feminicidas”.
Exigió que se garantice la aplicación en el caso de una perspectiva de género y demandó, además, que se aplique una sentencia “que de verdad se merece” el feminicida, así como la protección para su familia porque temen represalias, transparencia en el proceso, y que se le conceda la custodia total de los dos hijos que Ana Lilia y José Guadalupe tuvieron juntos.
“Mi hija se convierte en una estadística más de una justicia que no llega, y hoy marcho con miedo y con dolor, pero también con amor, con una demanda clara de justicia, que aunque no va a devolverme a mi hija, puede darme paz y a mi familia también”, reclamó la mujer en un mensaje que llevaba escrito y que le dio lectura una de sus hijas.
Ana Lilia, de 30 años, quien era enfermera en el hospital general de Huitzuco, fue hallada asesinada a golpes en un camino de terracería en la parte alta de la colonia CNOP en el cerro del Tehuehue, el 1 de enero de este año.
La mujer fue hallada bajo un automóvil Volkswagen Jetta, en el que su asesino quiso simular que su muerte había sido presuntamente a causa de un accidente. Tres días después fue detenido su ex esposo José Guadalupe, quien fue vinculado a proceso como presunto responsable del feminicidio.
Justicia para Maribel y la pena máxima para su agresor
En esta marcha también participaron familiares de la joven Maribel de 21 años, quien fue víctima de violación y golpeada de gravedad el 17 de enero, por su entonces novio Diego, de 20 años, de quien se conoció su detención este 12 de junio por el delito de violación agravada, quienes también exigieron justicia para Maribel y la pena máxima para su agresor.
En distintas cartulinas se leía: “No me mató porque me defendí, pero me marcó para siempre”, “La familia de Maribel pide justicia”, “Basta de toda la violencia contra las mujeres, “nos quitaron a Ana Lilia y queremos justicia” y “sin olvido, nos hace falta Ana Lilia”.
Alejandro Guerrero/ Foto: El Sur


