
Chilpancingo, Guerrero, 30 de agosto de 2022. Feministas marchan en la capital del estado para exigir a la gobernadora Evelyn Salgado, al presidente del TSJ, Raymundo Casarrubias, y a la fiscal Sandra Valdovinos que detengan la violencia vicaria y que la entidad sea, como se prometió, un santuario para las mujeres.
Las activistas acompañan a Diana Hernández, madre de familia, separada de su hija en Atoyac hace cinco años, pese a una sentencia del Tribunal Familiar a su favor, la cual estableció que él es agresor y que la niña tiene conductas de alienación parental para que odie a su mamá.
Señaló que por influyentismo que tiene la abuela de la niña, jubilada del Poder Judicial, y su abogada que ahora es funcionaria estatal, avanzaron amparos y quejas que le impiden tener a su hija Ireri.

La protesta se dirige al Congreso del estado, para exigir también la aprobación de la iniciativa contra estas formas de violencia vicaria.
Con pancartas, envían mensajes a la menor: “Ireri, mamá te ama, nunca dejaré de luchar por ti”, “los hijos no deben ser rehenes ni moneda en casos de divorcio”.
Texto: Lourdes Chávez / Fotos: Jessica Torres



