16 junio,2025 8:00 am

Marcharon el sábado 100 mil manifestantes en Chicago contra Trump en el día No Kings  

 

María García, originaria de Taxco, declaró: “Estoy aquí porque quiero que mis nietas aprendan a luchar y a defenderse del poder, quiero dejarles el legado de haberles dicho, tu abuela vino a defender a tu familia de las atrocidades del presidente Trump”

 

 

Chicago, Estados Unidos, 16 de junio de 2025. El sábado se concentraron en el centro de Chicago unas cien mil personas según datos de la policía de la ciudad, y en todo el país organizadores calculan que salieron a las calles unos 12 millones, en la protesta contra el presidente Donald Trump que se llamó No Kings y contra las políticas anti inmigrantes de su gobierno, y a una semana de las manifestaciones contra las redadas que comenzaron el sábado 7 de junio en Los Angeles, California.

La marcha, convocada por la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles de Iliinois), la Coalición para la Defensa de los Inmigrantes, el Sindicato de Maestros de Chicago, así como por líderes políticos de Chicago y por otras centrales sindicales de la ciudad, inició en plaza Daley, contra prácticamente todos los decretos presidenciales dictados en los pocos meses que ha estado en el poder el presidente Donald Trump, desde los arrestos de inmigrantes sin un debido proceso hasta por querer celebrar su cumpleaños 79 sacando a marchar en Washington D.C. a las fuerzas armadas, al estilo monárquico, como lo celebran las naciones que mantienen ese régimen desde la fundación de sus países.

Los manifestantes, en su mayoría anglosajones, portaban cartelones con diversas leyendas: “no queremos reyes desde 1776, el ice solo lo quiero en mis margaritas, la justicia debe ser para todos, sí al debido proceso, los tiranos no caben ni deben dirigir un país libre, paremos al criminal nazi, no queremos una oligarquía, nadie es ilegal en tierra robada, resistencia, resistencia, somos trabajadores no criminales, no toquen el programa de salud “medicare y Medicaid”, no más reyes, no más deportaciones. El fascismo no es bueno, levantemos y luchemos, derritamos el ‘ice’ refiriéndose al Departamento de Inmigración y Aduanas”.

Al inicio de la protesta participo como orador  el representante federal por Chicago, Jesús Chuy García, del distrito de La Villita, un distrito de predominancia mexicana y uno de los acérrimos críticos de la administración Trump, quien, en medio del ruido por cánticos, dijo “esto no es liderazgo, esta es una manera burda de tomar el control de nuestro gobierno, esto no es ley y orden, esta es una forma de dominación y control.”

En medio de la efervescencia cívica, el superintendente de la policía de Chicago, Larry Snelling , junto a supervisores de diferentes departamentos de la policía empezó la marcha por la zona centro de la ciudad, caminando por la calle Clark hasta la avenida Van Buren, donde dieron vuelta a la izquierda, posteriormente, regresó el grupo de manifestantes por la calle Dearborn, donde llevaban piñatas con la figura de Donald Trump y gritando “Hey hey, ho, ho Donald Trump has to go” Donald Trump se tiene que ir, y caminaron por debajo de las vías del tren elevado en la calle Lake para terminar empatándose con la Waker Drive a un lado del río Chicago donde se encuentra la torre  Trump de esta ciudad.

En ese trayecto participó en la marcha la señora María García, originaria del municipio de Taxco de Alarcón, Guerrero, su hija Karla y sus nietas Kimberly y Lucia, que a la pregunta sobre lo que para ellas significa esa manifestación, dijo: “quiero que mis nietas sepan que estamos aquí para que aprendan a luchar y a defenderse del poder, quiero dejarles el legado de haberles dicho, tu abuela vino a defender a tu familia de las atrocidades del presidente Trump”.

La marcha, fue una manifestación pacífica todo el tiempo siempre vigilada por aire y tierra por la policía de Chicago.

Tanto el alcalde Brandon Johnson, como el gobernador J.B Pritzker, desde un principio de la presente administración Trump han adoptado una postura desafiante y firme.

El alcalde señaló que debemos de seguir resistiendo, la ciudad estuvo siempre preparada para las protestas y que el departamento de la policía hizo efectivo los derechos de la primera enmienda de la Constitución que es la libertad de expresión, y no coartó el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y protegió esos derechos.

Por su parte el gobernador demócrata J.B. Pritzker, ha defendido a Illinois, ante autoridades federales como un estado santuario, en el cual prohíbe a la policía del estado cooperar para arrestar a los inmigrantes indocumentados y ha proveído de algunos servicios sociales elementales como salud y educación para sus hijos en las escuelas públicas del estado, lo que ha causado un gran encono en las autoridades federales.

El fin de semana pasado hubo manifestaciones masivas en casi todas las principales ciudades de Estados Unidos desde Chicago, Nueva York, Boston, Filadelfia, Minnesota, Houston, San Louis, Boise, Denver, Oakland, San Diego y por supuesto en Los Ángeles donde se iniciaron las manifestaciones para oponerse a Donald Trump y su política racista y discriminatoria contra los indocumentados.

El Departamento de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, por sus siglas en ingles, seguirá buscando deportar masivamente a los indocumentados, y recibió del Departamento de Salud del país, que dirige Robert F. Kennedy, datos de personas indocumentadas que residen primordialmente en Illinois, California, el estado de Washington, así como en Washington D.C que recibieron beneficios del programa del Medicaid.

Las personas afectadas son aquellas que pudieron haber recibido estos beneficios y que ahora buscan legalizar su situación migratoria y obtener la ciudadanía de Estados Unidos.

 

Texto y foto: Manuel Martínez Santamaría