
Acapulco, Guerrero, a 14 de febrero de 2025.- Tras el paso de los huracanes Otis y John se necesita reconstruir “desde la bases” el tejido social en Acapulco y otros municipios del estado damnificados, y no sólo edificar casas, planteó la directora de Fondo Semillas, Gabriela Toledo, iniciativa que financia proyectos de mujeres para lograr cambios a largo plazo.
El miércoles comenzó en el hotel Emporio el Encuentro presencial del programa Mujeres Reconstruyendo Guerrero: Una Respuesta Emergente después de los Huracanes Otis y John, que reúne a los 19 grupos de mujeres financiados el año pasado por Fondo Semillas hasta hoy, con el fin de realizar actividades de prevención de riesgos con mirada feminista y de autocuidado.
Fondo Semillas le apuesta a la prevención porque cuando azota un fenómeno natural, “la desigualdad se profundiza más porque esos fenómenos naturales, a quienes afecta más y está documentado, son a niñas, mujeres, y niños”, afirmó la directora Gabriela Toledo, en entrevista con El Sur.
El cuidado es uno de los elementos que forman parte de la respuesta feminista que promueve Fondo Semillas, para no enfocarse en indicadores de reconstrucción de casas porque a los beneficiarios no se les pregunta cómo quieren sus casas, cómo vivían antes del desastre o si el material es adecuado para la zona.
También pone al centro a las personas y promueve el desarrollo de capacidades para atender primeramente el estado anímico de las personas, “porque si no te recuperas anímicamente, tampoco puedes dar el siguiente avance para empezar a reconstruir”.
Una respuesta feminista también consiste en entregar “recursos económicos flexibles a grupos de base”, es decir, que las beneficiarias pueden utilizar ese dinero incluso para pagarse salarios, expuso.
Resaltó que financian grupos de mujeres para que “desde una perspectiva local, ellas puedan decidir cómo iniciar esa reconstrucción”, la cual no debe limitarse a “la reconstrucción de los hogares y de las casas, sino la reconstrucción del tejido social; eso va a llevar muchos años, lo sabemos”.
Puso de ejemplo el proyecto de reconstrucción de los lavaderos del barrio La Fábrica, que tiene una intención más allá de la rehabilitación del espacio, sino “cómo reconstruimos sociedad” con las usuarias y la zona.
La directora de Fondo Semillas, organización feminista con 33 años años de existencia, indicó que “el tejido social se empieza a reconstruir desde la base, no hay otra manera que nosotras hayamos identificado que lo estén haciendo sino desde las bases; uno puede venir a Acapulco y puede ver que toda está semejantemente igual antes de Otis, pero no conocemos o la mayoría de las personas que vienen, no conocemos cómo están las colonias”.
Dijo que se debe pensar colectivamente para reconstruir el tejido social y que la gente tenga dinero porque “si no hay recurso financiero difícilmente también habrá los otros beneficios que tendrán que venir.
“A partir de los aislamientos es cómo nos hemos impedido seguir construyendo comunidad para que haya tejido social, las dinámicas de nuestra vida cotidiana sí nos han llevado un poco a hacer más individualistas”, resaltó.
Por ello el protocolo de Fondo Semillas de respuesta a emergencias y crisis es un “programa y no solamente como un recurso que se entrega y después ya nos vamos”, por lo que llevan un año en el estado y tienen pensado quedarse un año más entregando posiblemente más recursos económicos porque ya pasó John y el irse es replicar “modelos filantrópicos que no le suman a largo plazo y los cambios van a suceder en el largo plazo”.
A casi un año y cuatro meses del paso del huracán Otis, “vemos que ya todos se fueron y las únicas que estamos en territorio, bueno, además de nuestras compañeras activistas, pues es Fondo Semillas; yo no veo a ninguna otra organización aquí intentando cambiar”.
Algunos beneficiarios son de las regiones Costa Chica y la Montaña y otros no son del estado porque al principio de la convocatoria hubo pocas postulantes y se encuentran actualmente capacitando en respuesta a emergencias y prevención.
Los recursos de Fondo Semillas provienen de donaciones y no de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) como numerosas organizaciones, pero su directora auguró una futura “presión” entre las asociaciones que podrían trabajar en el estado y que sí postulan a este programa amenazado por el presidente Donald Trump de desaparecerlo.
Texto y foto: Ramón Gracida Gómez


