
Ciudad de México, 20 de julio de 2025.- La presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, dijo hoy que el militante que se desvíe de los principios “debe responder por sus actos” y que ese partido no protege a quienes incurran en actos de corrupción.
Alcalde habló al iniciarse el Consejo Nacional partidario, sacudido por las acusaciones contra Hernán Bermúdez, ex secretario de Seguridad de Tabasco, ahora prófugo.
El caso escaló más aún, porque quien designo a Bermúdez en el cargo y fue su jefe en Tabasco es el entonces gobernador del estado y ahora líder de la mayoría morenista en el Senado, Adán Augusto López.
Adán Augusto asistió este domingo a la sesión del Consejo. Cuando el presidente del organismo, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, mencionó al líder senatorial, una parte del auditorio lo aclamó con los gritos de “¡No estás solo!” Notoriamente Alcalde y Durazo evitaron sumarse al coro.
“Todo aquel que se desvíe de esos principios debe responder por sus actos, y si existiera alguna duda o señalamiento, que sea la autoridad que, sustentada en pruebas, resuelva y determine su responsabilidad”, manifestó Alcalde en su discurso, que parecía destinado a tomar posición frente al caso de Tabasco.
El partido, aseguró la dirigente, no protege a personajes vinculados con tramas de corrupción.
“Desde nuestros orígenes, hemos denunciado con firmeza los pactos de impunidad y la red y las redes mafiosas que durante décadas operaron desde el poder. Morena no protege a persona alguna, sean militante o no, que incurra en actos de corrupción o que traicione los principios que dan vida a nuestro movimiento”, afirmó.
Durazo exigió hacer declaraciones al interior del partido y no al exterior, pues, dijo, cualquier tema es retomado por los adversarios y afectan no sólo al movimiento, sino también a la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Con un sentido autocrítico, es obligado reconocer que algunas de las tensiones que hoy están en el ambiente político, derivan de iniciativas y reacciones de nuestros propios cuadros, y eso lo vivimos en todos los estados, y eso simple y sencillamente no puede ser.
“Hagamos política interna, dialoguemos con madurez y colaboremos con profesionalismo para que nuestros comportamientos o diferencias no le impongan costos políticos ni al movimiento, ni a nuestra presidenta y ni a su gobierno”, sentenció.
Ahí, escuchándolo, en el presidium estaba el gobernador de Tabasco, Javier May, quien el año pasado destapó las acusaciones contra Bermúdez y señaló su relación con López Hernández.
Durazo afirmó que los adversarios están para aprovechar cualquier rendija que abra una diferencia interna para convertirla en una crisis.
“Piensen siempre en las consecuencias y en todos aquellos que van a aprovechar esa oportunidad para generarnos una crisis, así sea artificial, esas mismas voces mediante su capacidad mediática nos fabrican infundios que al correr libremente por las redes, se vuelven señalamiento socialmente irrefutable”, expuso.
Agencia Reforma


