
Ciudad de México, 16 de eptiembre de 2025. El actor, director y productor Robert Redford, que era a la vez el galán por excelencia, ícono de Hollywood y un defensor del cine independiente a través de su Instituto Sundance, murió a los 89 años.
Redford se convirtió durante medio siglo, gracias a su encanto y su aspecto, en uno de los protagonistas más rentables de la industria y en uno de los astros del cine más reconocidos y queridos del mundo.
El actor usó los millones que ganó para lanzar el Instituto y Festival Sundance en la década de 1970, promoviendo el cine independiente mucho antes de que lo pequeño y lo estrafalario estuvieran de moda.
Nunca ganó el Oscar al mejor actor, pero su primer trabajo como director -el drama familiar de 1980 Gente como uno– obtuvo el Oscar a la mejor película y al mejor director. En 2001 ganó un Oscar honorífico por su carrera.
Sin embargo, en la memoria del público permanece por las dos primeras películas que hizo con Paul Newman: Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969) y El golpe (1973), que se convirtieron en clásicos.
Muy reservado, a principios de la década de 1970 compró un terreno en el remoto estado de Utah para su retiro familiar y disfrutó de un nivel de privacidad desconocido para la mayoría de las superestrellas. Estuvo casado más de 25 años con su primera esposa, de la que se divorció en 1985. En 2009 se casó por segunda vez con la artista alemana Sibylle Szaggars.
Redford circuló por papeles románticos como en África mía, o políticos como en El candidato y Todos los hombres del presidente y hasta en el rol de un excampeón de rodeo alcohólico en El jinete eléctrico o el del millonario de mediana edad que se ofrece a comprar sexo en Una propuesta indecente.
Aprovechó su estatus de estrella para buscar proyectos cinematográficos retadores y para defender discretamente causas ecologistas como el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales y la Federación Nacional de Vida Salvaje.
Si bien nunca mostró interés por entrar en política, a menudo defendía un punto de vista liberal. En una entrevista de 2017, durante la presidencia de Donald Trump, dijo a la revista Esquire que “la política está en un lugar muy oscuro ahora mismo” y que Trump debería “renunciar por nuestro bien”.
Del beisbol a la pantalla
Nacido en Santa Mónica, en Los Ángeles, el 18 de agosto de 1936, en el seno de lo que él describe como una “familia de clase trabajadora”, Redford consiguió una beca universitaria de béisbol, pero la perdió tras pasar demasiado tiempo de fiesta.
Decidió que quería ser artista y se trasladó a Italia y más tarde a Nueva York para estudiar pintura. Se matriculó en una escuela de arte dramático para probar suerte en el diseño de decorados teatrales, pero le convencieron para subirse al escenario y en 1959 ya actuaba a tiempo completo en Broadway, y más tarde encontró trabajo en televisión.
Debutó en el cine en 1962, en una película de bajo presupuesto titulada Warhunt, pero la primera vez que llamó la atención fue en Descalzos por el parque (1967), junto a Jane Fonda.
Rechazó el papel de Dustin Hoffman en El graduado (“Nunca parecí un universitario de 21 años que no había tenido sexo”, dijo más tarde). A partir de la década de 1980 dedicó más tiempo a producir películas y a la creación del Instituto Sundance -un taller anual para aspirantes a cineastas- y del Festival de Sundance, que se ha convertido en uno de los escaparates de cine independiente más influyentes del mundo.
Redacción


