18 abril,2022 4:24 am

Muere Rosario Ibarra; dedicó su vida a los desaparecidos y nunca encontró a su hijo

 

 

Fue la primera mujer candidata a presidenta de la República, candidata al Premio Nobel de la Paz, recibió la medalla Belisario Domínguez del Senado y la dejó en custodia del presidente López Obrador para pedirle la verdad sobre los desaparecidos. Fue diputada federal y senadora

 

 

 

 

Monterrey, Nuevo León, 18 de abril de 2022. Sin encontrar a su hijo, y tras casi cinco décadas de ayudar en la búsqueda de desaparecidos, la activista Rosario Ibarra de Piedra murió el sábado a los 95 años de edad.

En las Capillas del Grupo Funerario Hernández, en la Avenida Madero, donde se velaban el mismo sábado los restos de su madre, Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), aseguró que hasta en sus últimos momentos le pidió esforzarse por quienes sufren de injusticias.

Ibarra de Piedra inició su activismo tras la desaparición forzada de su hijo Jesús, detenido en Monterrey en 1975 y entregado a militares, acusado de pertenecer a la Liga Comunista 23 de Septiembre.

Continuó esa búsqueda durante toda su vida, y en el camino, en 1975 fundó con otros familiares de desaparecidos el Comité ¡Eureka! que logró encontrar con vida a 148 personas.

También fue la primera mujer candidata a la Presidencia de la República, en 1982 y 1988, contendiendo por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

En 2019 fue reconocida por el Sedado de la República con la Medalla Belisario Domínguez, por su defensa de los derechos humanos. En su nombre, recibió la presea su hija Rosario Piedra, de manos del presidente Andrés Manuel López Obrador. De inmediato se la devolvió, para dejársela en custodia, y dijo: “No quiero que mi lucha quede inconclusa. Es por eso que dejo en tus manos la custodia de tan preciado reconocimiento y te pido que me la devuelvas junto con la verdad sobre el paradero de nuestros queridos y añorados hijos y familiares”.

Rosario Ibarra de Piedra fue pionera en la defensa por los derechos humanos. Nació el 24 de febrero de 1927 en Saltillo, Coahuila.

Fue diputada, senadora, asesora política.

En abril de 1975 su hijo Jesús Piedra Ibarra desapareció y comenzó una búsqueda individual visitando y reclamándolo en cárceles y diversas instituciones como las secretarías de la Defensa Nacional y de Gobernación, así como la propia Presidencia de la República.

Ibarra de Piedra encaró inclusive al ex presidente Luis Echeverría Álvarez en varias ocasiones para exigir que le devolvieran a su hijo, al que buscó hasta hace años cuando enfermó.

Dos años después de la detención-desaparición de Jesús Piedra, convocó y fundó el Comité Pro-Defensa de Presos Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Políticos de México (hoy Comité ¡Eureka!).

En 1979 fue promotora y fundadora del Frente Nacional Contra la Represión (FNCR), que aglutinó a 54 organizaciones de diversa índole que luchaban por el respeto a los derechos humanos.

 

Candidata al Nobel de la Paz

 

La activista fue dos veces candidata a la Presidencia de la República, por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) en 1982 y en 1988. Con motivo de su postulación por el PRT en 1982 se convirtió en la primera mujer en la historia de México en ser candidata presidencial.

En el periodo legislativo de 1985 a 1988 fue diputada federal por el grupo parlamentario del PRT y de 1994 a 1997 nuevamente diputada federal, en esta ocasión por el grupo parlamentario del PRD.

En la página del PRT, se da cuenta que Ibarra de Piedra fue propuesta en 1986 y 1987, así como en 2005, como candidata al Premio Nobel de la Paz.

Ha recibido el Premio Especial lTestimonio “Roque Dalton”, otorgado por el Consejo de Cooperación con la Cultura y la Ciencia en El Salvador.

La entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (hoy Congreso de la Ciudad de México) organizó un homenaje Doña Rosario Ibarra y las integrantes del Comité ¡Eureka! por los 25 años de lucha.

Además se le otorgó la Medalla al Mérito Ciudadano, por parte de la Asamblea Legislatura del D.F., en su III Legislatura.

La Asociación de Abogados Democráticos le otorgó la medalla “Emilio Krieger”, por su trayectoria de lucha en defensa de los derechos humanos. La ALDF organizó un homenaje Rosario Ibarra y las integrantes del Comité ¡Eureka!.

Obtuvo el reconocimiento del Movimiento Democrático de la Ford, por el apoyo solidario brindado a su larga lucha.

Se le entregó el Primer Premio Nacional de Derechos Humanos Sergio Méndez Arceo, compartido con el obispo Samuel Ruiz, otorgado por la Fundación Don Sergio.

Se le hizo un reconocimiento a sus 15 años de lucha, otorgado por organizaciones no gubernamentales.

Recibió el Dag Hammaarskjold Award, por el “Humanitarian Law Project”.

 

“Rosario vive, la lucha sigue”, corean en el último adiós en Monterrey

 

“Rosario vive, la lucha sigue” corearon al unísono los asistentes al sepelio de Rosario Ibarra de Piedra, quien fue defensora de los derechos humanos y política.

En punto de las 15:50 horas arribó al panteón el cortejo fúnebre para llevar a cabo el sepelio, en el que Rosario Piedra Ibarra, hija de la activista, ofreció unas palabras de despedida y recordó la lucha social de su madre a través de los años.

Piedra Ibarra invitó a los presentes a continuar con la lucha que inició su madre desde hace casi cinco décadas.

“Tenemos que volver a nuestros años de activistas cuando la acompañamos a ella en todas sus luchas durante más de 40 años”, manifestó.

“Tenemos que seguir sembrando esas semillas, regar esas semillas y que sigan floreciendo, y vamos a tener, entonces sí, en este México, en esta patria, un lugar donde podamos decir que vivimos en paz”.

“Tenemos que continuar la lucha de una pionera de los derechos humanos”, dijo Piedra Ibarra.

Claudia Piedra Ibarra, también hija de la activista, exigió al gobierno justicia por los miles de desaparecidos en el país.

“Queda mucho que hacer a este gobierno, ha hecho mucho por el país, pero no puede haber una transformación verdadera si sigue el problema de los desaparecidos políticos”, dijo.

“Se le pidió al presidente que le entregara la verdad de mi hermano y de los demás desaparecidos y no cumplió, entonces nosotros vamos a seguir adelante”, agregó.

En nombre del colectivo ¡Eureka!, Laura Elena Gaytán, quien fue presa política en 1979 y sobreviviente, ofreció unas palabras.

“Cientos de presos políticos deberían de estar honrando aquí su memoria este día porque gracias a su lucha lograron su libertad y su amnistía”, afirmó.

Se realizó el entierro y la ceremonia concluyó a las 17:00 horas.

 

Destacan fuerza y solidaridad de Rosario Ibarra

 

Para quienes la conocieron, era admirable. Para quienes lucharon a su lado, será insustituible.

La muerte de Rosario Ibarra de Piedra conmovió ayer a quienes supieron de sus causas y lucha contra la desaparición forzada.

“Inyectaba mucho ánimo a todas las familias”, expresó Victoria Montes, fundadora del primer comité de familiares de presos, exiliados y perseguidos políticos del país, “siempre ponía el ejemplo, no se dejaba invadir por la desesperación, siempre tuvo mucha fuerza y entereza”.

María de la Paz Quintanilla, quien compartió varias causas con Ibarra desde 1985, expuso que su labor ha inspirado a varias generaciones de activistas.

“Es una pérdida muy dolorosa para todos quienes hemos estado en estas luchas por los derechos humanos, contra la represión, por los desaparecidos”, expuso.

La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Olga Susana Méndez, resaltó el compromiso de la activista.

“Deja un gran legado a los organismos y las asociaciones de la sociedad civil que vemos el tema de los derechos humanos”, subrayó.

En distintos mensajes, las agrupaciones Fundenl y Cadhac reconocieron la lucha de la fundadora del Comité ¡Eureka!

“Hoy despedimos a una de las mujeres que cambió la historia de México”, publicó Fundenl, “dejándonos su ejemplo de resistencia, activismo y lucha. Nuestra maestra de vida, nuestro ejemplo a seguir”.

Guadalupe Rodríguez Martínez, fundadora del Movimiento Tierra y Libertad y compañera de campañas políticas con Ibarra, consideró que ella inspiró a muchas familias a no darse por vencidas en la búsqueda de familiares desaparecidos.

 

 

Texto: Agencia Reforma/ Foto: Cuartoscuro